Deudas

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Fortalece tu relación, dile no a la \’infidelidad\’ financiera

Hablar sobre deudas es un tema que mucha gente prefiere omitir, sin considerar las consecuencias económicas y emocionales que puede dejar en tu relación de pareja. Por eso es importante desarrollar una buena comunicación financiera para fortalecerla. Según datos de la reparadora de crédito Resuelve tu Deuda, durante el año pasado el adeudo de un casado se ubicó aproximadamente en unos 150 mil pesos. Esta cifra resultó superior a los 138 mil registrados por los divorciados. A pesar de que ambos grupos poseen salarios similares, quienes se encuentran en un matrimonio tienen aproximadamente 2 dependientes económicos, mientras que este número baja a 1.5 entre los que decidieron deshacer la unión. “Hemos tenido clientes que llegan a la reparadora con adeudos que ocultan a sus cónyuges. Lamentablemente, aparentar que nada está pasando, les provoca seguir gastando y aumentando el monto que deben. Pero, si esta infidelidad financiera se descubre, puede desencadenar otros problemas al interior de la relación” comentó Kathy Quintero, vocera de la empresa. La experta en finanzas personales señaló que el dinero es necesario para desarrollar las actividades diarias de las personas y por lo mismo no puede quedar fuera de la conversación cuando se entra en una relación. De modo que, tratar asuntos como el salario, el presupuesto y hasta las deudas, son importantes para plantear objetivos comunes y desarrollar una compatibilidad financiera. “La participación de ambos puede incentivar el trabajo en equipo y evitar conflictos posteriores. Sin embargo, no se deben descuidar las finanzas personales ya que esto podría comprometer el equilibrio económico de uno mismo”, señaló la experta. Seis recomendaciones para quienes deseen salir de deudas en pareja: 1. Olviden al culpable Recriminar y discutir no ayudará a que las deudas se paguen más rápido. No obstante, hay que asumir la responsabilidad y aprender de la lección. El punto es generar un ambiente de comunicación donde se pueda aprovechar el apoyo de ambos. 2. Pongan todo en orden Acomoden las deudas por monto, de mayor a menor. Esto permitirá dimensionar la cantidad de obligaciones, localizar a qué instituciones se les debe y reconocer la suma total. 3. Inicien por lo más pequeño Mientras mantienen las deudas más grandes al corriente, depositando un poco más del mínimo, comiencen a liquidar las pequeñas haciendo pagos que impacten al capital. 4. Continúen sumando esfuerzos Una vez que logren cubrir la primera deuda, aprovechen esa suma para liquidar la siguiente y así progresivamente hasta que logren acabar con todas. Recuerden que cada vez les resultará más sencillo porque ya habrán adquirido el hábito. 5. Establezcan un objetivo Si ya cubrieron todos los pagos pendientes, lo mejor será continuar con este ahorro y encaminarlo a un objetivo en común. Podría ser el inicio de un fondo de emergencias, el enganche para un automóvil, la prima de un seguro de vida, etcétera. 6. Acudan con un experto En ocasiones, el adeudo es tan grande que no es posible cubrir ni los mínimos y se cae en un impago. Si están en una situación similar, no olviden que siempre tendrán el apoyo de reparadoras de rédito para asesorarlos e indicarles cómo recuperar su bienestar económico. Fuente: EL Financiero.

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¿Cuánto tiempo puedes permanecer en el Buró de Crédito?

Cuando se habla de productos financieros, es posible escuchar acerca del Buró de Crédito, una Sociedad de Información Crediticia que brinda datos confiables de personas y empresas que han tenido o tienen algún tipo de crédito con entidades financieras, empresas comerciales o Sofomes. Es común escuchar que si no se está al corriente en el pago de la deuda, entonces los datos aparecerán en el Buró de Crédito, no obstante, la Comisión Nacional para Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) refiere que todos los que tienen alguna relación crediticia se encuentran registrados en él. En la revista mensual Proteja su Dinero, que publica dicho organismo, se explicó que las instituciones crediticias reportan mensualmente la forma en cómo se pagan los créditos, es decir, si los clientres son puntuales o presentan retrasos. En caso de aparecer en la “lista negra” por falta de pago, el organismo aclaró que no se puede dejar de aparecer en el buró, lo que sí se puede hacer es cambiar la calificación que otorga el acreedor. Refirió que de acuerdo con la normatividad vigente, borrar los registros negativos tarda entre uno y seis años, dependiendo del monto del adeudo pendiente, en caso de que la deuda sea menor o igual a 25 Unidades de Inversión o Udis (113 pesos), se eliminan después de un año. Para los adeudos mayores a 25 Udis y que no rebasen 500 Udis (2,260 pesos) se retiran en dos años; mientras que para las deudas de 500 Udis y hasta un máximo de 1,000 Udis (4,520 pesos) desaparecen después de cuatro años. La Condusef expuso que si se tiene un adeudo mayor a mil Udis (que rebasen 4,521 pesos) permanecerá en el historial hasta seis años, en caso de no realizar el pago de la deuda. No obstante, aclaró que para mejorar el historial crediticio se puede cubrir el total del adeudo, y en un plazo de 35 a 45 días se verá reflejado en una buena nota en el Buró. Cabe mencionar que si se llega a algún acuerdo para la reducción de la deuda, se seguirá apareciendo en el Buró con una nota mala, ya que es un supuesto quebranto para la institución financiera y no siempre es recomendable recurrir a este tipo de arreglos, sobre todo si se prevé solicitar un nuevo crédito.   Fuente: Mundo Ejecutivo.

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Buró de Crédito te abre puertas… o te las cierra

Hace algunos días me llegó un correo de un lector quien me comentó que es estudiante y tiene algunas “notas negativas” en Buró de Crédito. Su pregunta concreta es saber si hay manera de “limpiar” su historial o simplemente si se puede salir, porque le está afectando. Mucha gente tiene esta confusión y sigue pensando, a pesar de todos los esfuerzos y campañas de comunicación, que el Buró de Crédito es una especie de “lista negra” en donde están las personas que no han pagado sus deudas. Esta es una percepción completamente equivocada y a continuación explico por qué. Todos estamos en Buró, pero no de la misma forma En realidad en el Buró de Crédito estamos todas las personas que hemos tenido algún crédito o que utilizamos los servicios de una empresa que opera a crédito (por ejemplo, servicios de suscripción, que se pagan de forma mensual, como televisión de paga o telefonía celular). Estas empresas, llamadas otorgantes de crédito, reportan de manera periódica a Buró cuando se abre un crédito a nuestro nombre, así como el comportamiento de los pagos. Si nuestras cuentas van al corriente o si hay retrasos. Ahí se registra todo, tanto si somos cumplidos como si tenemos retrasos. Entonces cuando nuestro historial es positivo, es decir, no tenemos muchas deudas, tenemos un comportamiento de pagos regular y cumplido, eso nos abre muchas puertas. ¿Por qué? Simplemente porque se puede confiar en nosotros: lo que muestra nuestro historial crediticio es que somos responsables en el manejo de nuestros créditos y nos preocupamos por pagarlos a tiempo. De esta manera, somos un gran candidato, una persona a la que las instituciones financieras (o empresas de servicios) quieren prestarle dinero porque el riesgo de impago es menor. Pero si por el contrario nuestro historial registra que nos atrasamos frecuentemente, o bien que aunque nos hemos mantenido durante muchos años al corriente nuestro nivel de endeudamiento ya es demasiado alto, entonces se encienden focos amarillos o rojos: somos un cliente de mayor riesgo para las instituciones. Algunas, dependiendo de sus políticas, quizá decidan no prestarnos. Otras puede que lo hagan, pero a una tasa de interés seguramente elevada, que compense ese riesgo adicional. Por ello, es importante aclarar que el Buró de Crédito no decide a quién le prestan los otorgantes. Ellos simplemente consultan nuestro historial crediticio, que representa sólo una parte de su análisis. Ellos son los que de acuerdo con sus propias políticas toman esta decisión. Ahora bien, muchos bancos, particularmente aquellos grandes, no hacen una buena labor para segmentar el riesgo de sus clientes. De esta manera, si uno pide una tarjeta de crédito o de nómina, no importa si nuestro score en Buró de Crédito es excelente o simplemente regular: la tasa de interés suele ser igual para todos. Pero hay veces que no es así. De hecho algunas instituciones suelen enviar invitaciones exclusivas a sus mejores clientes que no están disponibles para el público en general. En mi caso particular, he conseguido ofertas de créditos personales, a 24 meses, con tasas de interés menores a 10% anual, que es incluso más baja que muchos créditos automotrices (que están garantizados por el auto que uno adquiere). Casi nunca las contrato, ni pido el préstamo aunque sea barato, porque sigue siendo una deuda y no tengo por qué comprometer mi flujo de efectivo futuro. Prefiero mantener mis finanzas sanas y mi nivel de endeudamiento al mínimo posible. Eso a mí me da mucha tranquilidad. Hay bancos que hoy en día, en México, en créditos hipotecarios, asignan una tasa de interés que depende directamente de nuestro reporte de Buró de Crédito. Esto tiene muchas ventajas: mientras mejor sea nuestro historial, menor será el costo de nuestra hipoteca. Entiendo que muchas veces suceden cosas fuera de nuestro control. Entiendo que en México la gente piensa que tiene un empleo estable y lo pierde de la noche a la mañana. Por eso hay ser cuidadosos con las deudas: incluso las que son a meses sin intereses se pueden convertir en un dolor de cabeza ante una situación así. Empecemos a ver al Buró de Crédito como lo que es: simplemente un lugar donde se registra nuestro historial, tanto positivo como negativo. Si éste es bueno nos puede dar muchas ventajas y abrir muchas puertas. De lo contrario, también nos las puede cerrar, pero esto no será culpa del Buró, sino de nuestro propio comportamiento.   Fuente: El Economista.

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El método con el que acabarás de una vez con todas tus deudas

Vivir del crédito es una historia de todos los días para muchos. Parece que el mundo está diseñado para ser consumistas, no importa el precio, no importa que ello implique contraer compromisos para los que no se tiene capacidad económica, es importante tenerlo, aunque no se pueda. Cuando tomamos un crédito utilizamos dinero que no es nuestro para comprar un bien o servicio. Esa cantidad “prestada”, la tendremos que devolver en el futuro, junto con los intereses que hayamos pactado, establece, Principal. Al adquirir una deuda comprometemos nuestros ingresos futuros, por ello se dice que un crédito compromete tu flujo de efectivo: parte del dinero que ganes más adelante tendrá que ser utilizado para pagarlo y no lo tendrás disponible para hacer otras cosas más productivas con él. Cuando las personas se exceden en el uso del crédito, se sienten atrapadas y estresadas porque una buena parte de su dinero se les va en pagar esas deudas. Por eso mismo no tienen capacidad de ahorro y no pueden enfocarse en construir un patrimonio o en incrementar su ahorro para el retiro. Llega un momento en el cual salir de deudas se convierte en la prioridad. De acuerdo con Principal hay diferentes métodos para hacerlo, pero sin duda uno de los más efectivos es el llamado método bola de nieve, que se enfoca en pagar las deudas de menor a mayor (es decir, primero la más pequeña y así sucesivamente), pero generando una inercia a medida que pagamos cada una. Esto podría parecer contra-intuitivo ya que claramente sería más eficiente, desde el punto de vista financiero, hacerlo en orden de tasa de interés (enfocarse primero en la más cara y así sucesivamente). Sin embargo, debemos recordar que en las finanzas personales no todo es matemáticas, el comportamiento humano tiene mucho que ver. ¿Cómo funciona el método bola de nieve para salir de deudas? Principal establece las reglas básicas: Primero debes listar todas las deudas y ordenarlas de menor a mayor Después hacer el pago mínimo en todas, excepto en la más pequeña. A esta última debemos destinar la mayor cantidad posible según nuestro presupuesto (desde luego, más que el mínimo). Finalmente, cuando terminemos de pagar la más pequeña, esa cantidad que destinábamos a ella, se la sumamos al pago mínimo que ya hacíamos de la siguiente. Por eso el nombre de bola de nieve, ya que al terminar de pagar una deuda, sumamos esa cantidad a la segunda, haciéndolo más grande. Fuente: Excélsior.

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Realidades que te urge saber sobre el Buró de Crédito

Decir Buró de Crédito a menudo remite a pensar en una entidad abstracta que sabe todo de nosotros… o al menos de nuestras tarjetas de crédito, hipotecas, préstamos y deudas. Existen muchos mitos y dudas alrededor de esta entidad, desde sus funciones hasta su alcance. Sin embargo, para los bancos e instituciones financieras es parada obligatoria antes de otorgar créditos empresariales, de vivienda o microcréditos. En busca de aclarar dudas, los expertos del portal inmobiliario Propiedades.com prepararon estos cinco puntos que explican qué es, para qué sirve y cómo puede ayudarte el Buró de Crédito: 1. El buró de crédito recopila historias y datos Conocido como Sociedad de Información Crediticia o Buró de Crédito, es una empresa privada que reúne, vende o cataloga el historial de crédito de todas las personas que en algún momento de su vida han tenido una tarjeta de crédito bancaria, de una tienda departamental o algún tipo de crédito, explica la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a través de su página de internet. En él se encuentra información de servicios básicos como teléfono, televisión de paga, luz, además de los datos sobre tarjetas de crédito, hipotecas, créditos automotrices. El historial corre en períodos de los últimos 72 meses, e incluye saldos pagados a tiempo o con retraso, así como apertura y cierre de cuentas o créditos. 2. Puedes consultarlo Alina Aldape, directora jurídica y de relaciones institucionales de Propiedades.com, recomendó a los consumidores conocer su historial en el Buró, para verificar que la información reportada sea correcta. Este trámite puede hacerse gratis una vez al año, mientras que las consultas adicionales cuestan 35.60 pesos cada una. Para esto, es necesario tener a la mano el número de una tarjeta de crédito, el monto de crédito otorgado y el nombre del banco. 3. Es fácil aparecer en él Si el consumidor ha dejado de pagar o paga con retraso algunos de esos créditos, debe dar por hecho que se refleja en su historial del Buró de Crédito, explicó Alina Aldape. Tu historial debe de estar limpio, hay muchas ocasiones que se está en buró de crédito por cosas muy simples como cancelar una cuenta y el banco lo reporta mal. Todo esto se soluciona levantando un reporte”, detalló Estanislao Cancino, VP de ventas de Propiedades.com. 4. Pero no es el fin del mundo Un historial lleno de faltas de cumplir los pagos en tiempo y forma, definitivamente puede hacer que te nieguen un crédito hipotecario”, dijo Aldape. Sin embargo, el Buró no boletina a los usuarios de servicios financieros, únicamente proporciona y recopila la información para que las instituciones bancarias otorguen o nieguen créditos. Además, el organismo puede apoyar al consumidor a tramitar cualquier reclamación con alguna institución crediticia. 5. Está regulado La Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia y las Reglas Generales para Sociedades de Información Crediticia rigen el alcance y comportamiento del Buró de Crédito. Además, está monitoreado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Banco de México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, además de la Condusef y la Profeco.   Fuente: Excélsior.

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¿De verdad te conviene pedir prestado para pagar una deuda?

Hace unos días Prestadero, plataforma especializada en préstamos de persona a persona, dio a conocer a través de su más reciente informe que 63.2% de los mexicanos adquieren un crédito para pagar otra deuda, cuyo monto promedio es de 88 mil pesos contra los 79 mil del año anterior. A primera vista este dato podría parecer un indicador no muy bueno de la educación financiera de los mexicanos, así que consultamos a Gerardo Obregón, director general de la plataforma, para que nos aclarara cuándo sí y cuándo no es una buena idea adquirir un crédito para financiar una deuda. Esto fue lo que nos dijo sobre los puntos a considerar para saber si te conviene o no refinanciar tu crédito: Tasa y CAT Para saber si debes de comparar la tasa o el CAT revisa el siguiente ejemplo: Si tienes un crédito “A” con tasa de 15% y CAT de 30%, pero la diferencia entre la tasa y el CAT se debe solamente a una comisión de apertura, entonces debes utilizar la tasa, y no el CAT como base de comparación de este crédito (porque la comisión de apertura ya la pagaste y no la regresan, aunque trates).  Entonces, si quieres refinanciar el crédito “A” con un crédito “B” con tasa del 18% y CAT del 20%, no te conviene, aunque el CAT de “B” sea 10% menor al de “A”. Verifica que puedas pagar las mensualidades Si la tasa o el CAT son menores, eso no significa que el pago también es menor, pues el nuevo crédito puede ser a menor plazo.  Si bien pagarías menos intereses durante la vida del crédito, si el plazo disminuye, las mensualidades podrían aumentar en forma importante y ocasionar que caigas en mora, probablemente generando intereses moratorios y calificaciones negativas en tu historial crediticio. Revisa el contrato Debes verificar que puedas liquidar en forma anticipada. También comprueba que no haya comisiones escondidas. Las comisiones deben incluirse en el cálculo del CAT, pero puede haber manera de \”esconderlas\”. Por ejemplo, el contrato puede mencionar que si pagas directo en las oficinas de la institución no cobrarán comisión, pero todas las demás opciones de cobranza tienen una comisión incluida. Como existe una opción de no cobrar comisión al realizar el pago del crédito, seguramente no estará incluida en el CAT, pero la inconveniencia de ir a pagar el crédito físicamente a las oficinas aumenta tus costos y disminuye la conveniencia. Compara peras con peras Es decir, si vas a refinanciar un crédito personal sin avales y sin garantías, no lo compares con un crédito con garantías pues el \”riesgo\” del crédito no es el mismo. Por ejemplo, si quieres refinanciar tus tarjetas de crédito con un crédito garantizado con tu casa, es muy posible que la tasa del nuevo crédito sea menor, pero ten mucho cuidado, pues si no pagas este segundo crédito podrán adjudicarse tu casa de manera más directa. Verifica que la tasa sea fija Ten cuidado en refinanciar un crédito con tasa fija a uno con tasa variable.  Es posible que el nuevo crédito tenga menor tasa de salida, pero al ser variable pueden incrementar tus pagos en forma importante y sin previo aviso, dejándote a la merced de los aumentos de las tasas de referencia. Elige el tiempo correcto para refinanciar Sonará paradójico, pero el mejor tiempo para refinanciar o consolidar deudas es cuando aún puedes pagar cómodamente. Si los otorgantes de crédito notan que estás sobreendeudado, te negarán un nuevo crédito para refinanciar, o peor aún, te ofrecerán uno con peores condiciones que el original.   Fuente: Excélsior.

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Deudas más comunes que tu familia te puede heredar

De acuerdo con la reparadora de crédito Resuelve tu Deuda, el motivo principal del sobreendeudamiento de sus clientes es la mala administración de su dinero. Sin embargo, el estudio reveló que las deudas causadas por terceros, en específico familiares, es la segunda razón de una mala salud financiera. A continuación, enlistamos los cuatro motivos más comunes que las familias mexicanas mencionan como la causa principal de su sobreendeudamiento: 1. Enfermedad o fallecimiento de un familiar Ocurre cuando uno de los padres, suegros o hijos enferma o sufre algún accidente, y la persona se ve obligada a cubrir los gastos de medicamentos, hospitalización, terapia y, en el peor desenlace, los gastos funerarios. “En este caso la familia completa se descapitaliza porque los ingresos no alcanzan para solventar gastos tan elevados, aquí es cuando se recurre al uso desmedido de tarjetas de crédito.” Es por eso que, además del fondo de ahorro de emergencias que recomendamos tener, recalcamos siempre la importancia de contar con un seguro de gastos médicos mayores y un seguro de vida con los que toda la familia tenga la seguridad de que, ante una eventualidad como ésta, la economía del hogar no estará en riesgo” comenta Kathy Quintero, representante de Resuelve tu Deuda. 2. Endeudamiento de terceros Un gran número de encuestados asoció su problema financiero a una deuda de terceros. Un escenario común es que alguien se encuentre endeudado y solicite un préstamo a sus familiares y/o amigos. Aunque la familia es lo más importante, prestar tu tarjeta de crédito o pedir un préstamo a tu nombre para un tercero puede ser un gran error financiero. Generalmente estos casos no terminan bien porque, aunque tu familiar ya liquidó su deuda inicial, ahora tiene una nueva que además está a tu nombre, por lo que las consecuencias de pagarla a destiempo o no hacerlo recaen directamente sobre ti\”. Si la cantidad requerida es mínima, no tienes que recurrir a un crédito, y estás en posibilidad de prestarla (aun sabiendo que probablemente no la recuperes), adelante. Pero, si para apoyar a un tercero tienes que poner en riesgo tu patrimonio o tu historial crediticio, tal vez sea mejor que ayudes a tu familiar buscando nuevas alternativas para liquidar su deuda, tales como un plan de aumento de ingresos y recorte de gastos, además de brindarle tu apoyo moral. 3. Desempleo del cónyuge La pérdida repentina de empleo de uno o ambos proveedores del hogar impacta inevitablemente en la economía familiar. Tenemos muchos casos de personas que de un día a otro quedaron sin ingresos y ya contaban con deudas o comenzaron a adquirirlas. La prevención siempre será la mejor medida. Un ahorro conjunto que sea equivalente a por lo menos tres meses del sueldo de la pareja puede funcionar perfecto como un colchón que aminore el impacto de la pérdida temporal de ingresos”. Otra situación que es muy común es llevar un estilo de vida que ya no corresponde al que la pareja puede costear. “Sucede que cuando los ingresos del hogar disminuyen, los miembros de la familia no hacen adecuaciones en su estilo de vida. Por eso es tan importante llevar un presupuesto mensual, las familias necesitan estar conscientes de cuánto y en qué pueden gastar”. 4. Pago de colegiaturas Mantener a los hijos en colegios y universidades privadas a pesar de no estar en posibilidades financieras para hacerlo, es otra causa por la que muchas familias mexicanas caen en el sobreendeudamiento. Son muchos los padres de familia que se esfuerzan demasiado por dar a sus hijos educación de calidad, pero lo hacen hasta el punto en el que la familia completa se queda endeudada”. Existen diversas opciones para que los padres no tengan que verse en esta situación, tales como fideicomisos, seguros o fondos de ahorro para la educación. Nuevamente la planeación se vuelve básica para nuestra salud financiera; debemos interesarnos por conocer las soluciones financieras que las instituciones otorgan y que nos permiten una mejor calidad de vida, con menos posibilidades de problemas financieros en el corto o largo plazo.   Es interesante y preocupante a la vez el que la mayoría de los problemas financieros de las familias sean resultado de una falta de planeación. Sabemos que los accidentes e imprevistos simplemente suceden, pero existen muchas opciones que pudieran ayudarnos a aminorar el golpe a nuestro bolsillo. La cultura financiera de prevención es y será siempre la clave.” concluyó Quintero.   Fuente: Excélsior.

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¿Cómo saber a cuánto asciende tu patrimonio?

Conocer los bienes que se tienen, así como las deudas por pagar, permite elaborar un plan financiero para tener un año sin presiones económicas, ya sea que se viva solo o con familia. De acuerdo con la Revista del Consumidor, lo primero que se debe trazar es una lista de las cosas con las que se cuentan, en la que se incluyan cuentas de ahorro, ingresos ordinarios (salario y utilidades); ingresos extra (prestaciones, fondo de ahorro y bonos). Además de casa, auto, computadora, tablet, celular, televisor, licuadora, extractor, microondas, refrigerador, sala, comedor, por mencionar algunos; también es recomendable agregar un valor a cada uno a fin de cuantificar el patrimonio. En tanto, se debe hacer otra una lista donde se anoten los adeudos a tarjetas de crédito y/o departamentales, así como préstamos con empresa, banco, familia o amigos. Una vez que se tenga la suma total de lo que se debe, hay que restarlo al monto de la columna de los bienes y el resultado es el patrimonio, explica el ejemplar de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). En el plan financiero también deben incluirse los recursos que se vayan a destinar para el ahorro y se sugiere solo adquirir a crédito bienes duraderos, como automóviles o electrodomésticos. La publicación destaca que hacer un plan financiero es un hábito, lo que significa que hay que aplicar acciones, como llevar una lista al acudir al supermercado para saber qué comprar o qué adquirir en caso de alguna oferta. Profeco menciona que tener un plan financiero no sirve de nada si no se sigue. No obstante, debe existir cierta flexibilidad en el presupuesto personal o familiar, lo cual debe estar previsto en la planeación financiera para evitar gastos innecesarios.   Fuente: Excélsior.

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