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Hablemos de riqueza, planeación financiera y finanzas sanas

Recientemente, en el New York Times se publicó un artículo donde varias personas definen lo que es “riqueza”. Entre las cosas que se mencionaron como definición más adecuada están: poder suplir para todas las necesidades en todos los niveles de los seres queridos, gozar de buena salud, poseer una gran acumulación de activos, tomar decisiones correctas, libertad para tomar decisiones, dar de regreso a la sociedad, no vivir al día, hacer las cosas que quieres cuando las quieras hacer. En todas las definiciones, las personas no mencionan una cantidad específica de dinero. Más bien, se refieren a los bienes o atributos que se llegan a tener mediante él. El dinero en sí es un activo netamente neutral. No posee valor físicamente. Más bien, su valor recae en lo que las personas atribuyen a esos pedazos de papel y de metal; este valor atribuido va desde lo que un Banco central designa, hasta lo que una persona percibe en él. Es decir, el ser humano es aquel que le da valor conforme a sus necesidades. De ahí la importancia de la planeación financiera: si en un momento de emoción o de angustia, las emociones nos ciegan, comenzamos a usar créditos sin control. El valor del dinero cambia conforme a nuestras necesidades, por ello la gente define en diferentes formas la riqueza. La planeación financiera permite tener objetivos claros, visión completa y clara del dinero. Mantener la cabeza fría es clave para tener finanzas sanas. Ahora bien, ¿qué son las finanzas sanas? Es no tener deudas no necesarias (la deuda es buena si ayuda a crecer y es controlada; no es buena para sustentar el día a día de una persona o una empresa) y tener la capacidad de ahorrar y de invertir. Este balance sólo se logra teniendo un panorama claro de nuestra situación actual, y de lo que queremos lograr. El hacer una cita semanal con uno mismo para revisar los pesos y centavos es clave: se detectan fugas, oportunidades que no se habían detectado y quedan claros los ajustes a realizar. También permite tomar decisiones acertadas y no influenciadas por emociones. Definir la riqueza en lo individual es fundamental, ya que permite tener presente todo el tiempo las acciones a tomar en el ámbito de recursos personales, y sobre todo no perder el rumbo.   Fuente: El Financiero.

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Protege tu negocio, que los estafadores en línea no arruinen tu Navidad

El año pasado en México, el 38 por ciento de los mexicanos realizó sus compras navideñas por internet, por lo que se espera que este año haya un incremento, según datos de Deloitte. Es probable entonces que los estafadores intensifiquen sus ataques en línea esta temporada decembrina. Tomando en cuenta que en esta época se registran mayores compras, el comercio electrónico debe poner especial atención a estos tres principales riesgos, de acuerdo con un estudio elaborado por Vesta Corporation. Transacciones no autorizadas Éstas ocurren a través del uso de tarjetas robadas o credenciales de pago, que permiten a los estafadores hacerse pasar por el cliente y realizar compras en la tarjeta robada o en la cuenta de pago. Las pérdidas de transacciones no autorizadas proliferan debido a que los estafadores se vuelven cada vez más expertos en disfrazar sus ubicaciones y dispositivos reales, superando los candados de compra de muchos minoristas electrónicos. En 2017, estas transacciones produjeron una pérdida comercial promedio de más de 462 mil; es decir, un 25 por ciento más que en 2016, o más del 43 por ciento de las pérdidas. Adquisición de cuenta La adquisición de cuenta (ATO) ocurre cuando un defraudador realiza compras utilizando la información de la cuenta personal de algún minorista (por ejemplo, nombre de usuario y contraseña). ATO representó una pérdida comercial promedio de casi 285 mil pesos en 2017, según el estudio Vesta/Javelin, lo que también representa alrededor del 27 por ciento de las pérdidas por fraude de comerciantes promedio. ATO difiere de las transacciones no autorizadas, ya que en ésta el delincuente toma el control de la cuenta (como un nombre de usuario y contraseña de Amazon Prime); a menudo restablece su nombre de usuario y contraseña. Además, este tipo de fraude con frecuencia implica cambiar la dirección física o el número de teléfono en la cuenta para evitar que el titular legítimo descubra el robo. La lucha contra ATO se ha vuelto más difícil con el aumento de la adquisición de cuentas secundarias. Esto ocurre cuando los delincuentes ponen en peligro las cuentas no financieras para facilitar la adquisición de cuentas mercantiles o financieras por parte de la cuenta. Las cuentas móviles se han convertido en objetivos especialmente populares. Al tomar el control de una cuenta móvil, un delincuente puede interceptar alertas, restablecer contraseñas y enviar contraseñas de un solo uso por SMS. La adquisición secundaria de la cuenta también hace que ATO sea más difícil de confirmar. Lleva un promedio de 53 días detectar el fraude de adquisición de cuenta, en comparación con un promedio de 30 días para todos los tipos de fraude. Fraude amistoso En éste el defraudador es el titular principal de la cuenta de pago. Este tipo de fraude produjo una pérdida comercial promedio de más de 323 mil pesos en 2017, un 4 por ciento más que en 2016, y representó alrededor del 30 por ciento del total de las pérdidas. El fraude amistoso surge a través de una combinación de factores. El más grave es el abuso intencional del sistema de contracargos, que equivale a una especie de ciber-robo, mientras que los menos graves, pero no menos impactantes, son las transacciones ‘controvertidas’. Las compras involuntarias y las no reconocidas también contribuyen de manera importante al fraude amistoso. A menudo, los consumidores verán un cargo en el resumen de su tarjeta de crédito y no reconocerán al comerciante ni el monto del cargo. Las compras pueden ser irreconocibles debido a nombres comerciales poco claros en los registros de transacciones o a las diferencias en las fechas de transacción (en comparación con las fechas de envío). A su manera, esta forma de fraude puede ser la más desafiante. Debido a que el comprador es el titular de la cuenta de manera legítima, por lo que aprobará todos los filtros de prevención de fraude o de protección de identidad. En ese sentido, los esfuerzos para combatirlo pueden verse obstaculizados por el deseo de evitar alienar al cliente. Puede llevar mucho tiempo y ser costoso luchar contra un reclamo de devolución de cargo, y, a menudo, aceptar la pérdida es la opción menos costosa. Amenaza creciente y en evolución Los comerciantes deben monitorear sus esfuerzos -incluido el despliegue de herramientas, procesos y personal- para determinar cuáles son los más efectivos y hacer frente a esta creciente y constante evolución, por lo que sacrificar más del 20 por ciento de los costos operativos para la gestión del fraude no debería ser una opción, especialmente en un entorno competitivo que exige innovación y crecimiento constantes. Si los comerciantes no abordan con prontitud estos desafíos emergentes de fraude, esta temporada de compras navideñas podría ser la última vez que sirvan a sus clientes.   Fuente: El Financiero.

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¿Qué características tiene el nuevo cliente de seguros?

La globalización, la revolución digital y el acceso a la información han sido ejes centrales de la época moderna, los cuales han ido cambiando la forma de hacer negocios para diferentes sectores. los cambios van desde el uso que los clientes le dan a la tecnología en su día a día, hasta el aprovechamiento que las compañías pueden darle al implementar herramientas para el conocimiento del usuario, la atención a través de nuevos canales y la optimización de sus operaciones. Con lo anterior y ante un mercado cada vez más cambiante, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) se dio a la tarea de investigar cómo es el nuevo cliente en seguros. En sus resultados se indicó que las aseguradoras tienen clientes de diferentes generaciones, por una parte están los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1981), los cuales tienen entre 52 y 71 años y representan 15% de la población en México. Asimismo, se encuentra la Generación X, nacida entre 1966 y 1981 y representa 20% de la población. Por último, están los nacidos entre 1982 y 2001, a quienes comúnmente se les llama generación Millennial, actualmente representa 33% de la población en el país y comienza a ser mayoría en la población económicamente activa en México. Si bien no hay una diferencia muy marcada en el estilo de compra o de comparación de productos de seguros entre estas generaciones, ya que consideró que las pasadas empiezan a copiar comportamientos de las nuevas, existen ciertos puntos interesantes dentro del ADN de estos nuevos clientes y que las compañías de seguros deben considerar. Los Millennials son una generación que valora mucho su tiempo, no le gusta esperar, exige soluciones rápidas y eficientes. Se hace preguntas cómo: ¿me pagaron rápido?, ¿cumplen con lo que prometen? Entre otras. Algunas cosas cambian, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con canales de distribución, la mayor parte de estos jóvenes lo que va a hacer es buscar un canal en el cual trate de no tener interacción con otra persona, primero se le manda información, con base en ella lo podrá comparar y si le interesa puede llegar a un acercamiento (…) Si él encuentra un seguro que tenga una cierta rigidez al momento de la contratación va evitarlo. Matías Llosas explicó que en muchas ocasiones el consumidor se siente muy atado por la aseguradora, ya que tienen que firmar muchos papeles y realizar algunos trámites para adquirir sólo un producto. También lo que hacen distinto es buscar información antes, se ponían en contacto con un agente que les daba algunas ofertas, hoy solicitan información por diferentes medios. Asimismo, comentó que es una generación que gusta de compartir sus experiencias, se comunica, se manifiesta y ejerce su poder sobre mercado, competidores y otros clientes, usualmente lo hace a través de las redes sociales. Hay una creencia bastante típica de que el Millennial no es fiel a sus marcas, en caso de las redes sociales cuando a un joven le gusta una marca, le funciona y le da el servicio que quiere la va a defender. el tema es que no se hace en una conversación frente a frente, usualmente lo hace mediante una red social, para las aseguradoras es un canal en donde tendrá un contacto más frecuente con su cliente que no lo tenía antes (sólo existía en la contratación, en algún siniestro y cancelación) y entender algunos de sus gustos. TAMBIÉN CAMBIAN LAS EXIGENCIAS Las particularidades del nuevo cliente de seguros, así como las del nuevo mercado, traen consigo un conjunto de exigencias que las compañías aseguradoras deberán comprender para así guiar sus estrategias, éstas son las siguientes: accesibilidad, transparencia/claridad en los productos, confianza en la marca, simplicidad/inmediatez y experiencia/personalización. Los principales retos que deberán afrontar las instituciones de seguros son implementar nuevos modelos centrados en clientes y así ofrecerles experiencias personalizadas, basadas en las nuevas tecnologías. Tendrán que conocer más a su cliente, simplificar algunos procesos, afrontar la transformación digital, brindarles nuevos canales y otorgar productos que se puedan personalizar.   Con información de: El Economista.

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Al contratar seguro de vida, protéjase de la inflación

Cuando una persona contrata un seguro, lo que en realidad está buscando es certeza; de que su familia no quede desamparada ante su ausencia, de que podrá sostenerse económicamente aun en situaciones de invalidez o desempleo, etcétera. Esa certeza está representada por la suma asegurada que contratamos, sobre todo en un seguro de vida. Sin embargo, ¿cómo estar seguros de que una indemnización que ahora nos parece razonable también lo será en el futuro? Una alternativa son las Unidades de inversión (Udis). Las Udis son unidades pensadas para dar certeza sobre el precio de algunos rubros —como los seguros— ante efectos inflacionarios, ya que las crecen a la par de la inflación. Al respecto, Gabriela Aguado, directora del Instituto de Finanzas Personales, refirió que las Udis protegen el valor del dinero, para que 100 pesos sigan valiendo lo mismo a través de varios años, por ejemplo, por lo que un seguro denominado en Udis ayudaría a una persona a que su suma asegurada aumente conforme a la inflación. De esta manera, si contrató un seguro por 1 millón de pesos y lo cobra en dos años, y se presenta una inflación de 6%, podrá cobrar una suma asegurada 6% mayor, ya que cada Udi, recordemos, sube o baja a la par de la inflación. “La inflación provoca cierta dificultad para planear a largo plazo, además de que erosiona el ingreso de la población y retarda el crecimiento económico”, agregó. Las inversiones y sumas aseguradas se deben de proteger de la inflación  y para ello hay dos denominaciones frecuentes: las Udis y los dólares. Tanto dólares como la Udi tienen puntos a favor; sin embargo, una desventaja del dólar es su volatilidad. En cambio, la Udi incrementa paulatinamente acorde a los ingresos de las familias mexicanas. Los seguros contratados en dólares son convenientes cuando el cliente entiende que sus primas variarán según el tipo de cambio peso-dólar, por lo que en épocas de paridad cambiaria adversa, el costo de una prima puede encarecer hasta en 50% si la moneda estadounidense así lo hace, por ejemplo. Por ello, el tipo de cambio ha orillado a algunos mexicanos a contratar sumas aseguradas menores para poder pagar sus primas. Estos seguros son más que nada para clientes que están dolarizados”. Como ejemplo, el especialista compartió el supuesto de una suma asegurada por 500,000 pesos en enero de 1996; si el seguro hubiera sido en dólares, la suma asegurada a enero del 2017 sería de 1.4 millones de pesos, mientras que si hubiera estado denominada en Udis, sería de 2.1 millones de pesos, es decir, un monto 42% mayor. Cabe mencionar que, según datos del Banco de México, en este periodo las Udis han tenido un crecimiento de 312%, mientras que los dólares han presentado un alza de 191 por ciento. Además, el ritmo al que han crecido también es un factor importante. Mientras que el dólar ha tenido más altibajos a lo largo de estos años, las Udis muestran un crecimiento más estable, lo que es de gran relevancia al cobrar la póliza, dado que un par de malos meses para el peso, por ejemplo, podría hacer una importante diferencia en el monto a recibir. Recordó que de los más de 120 millones de personas que habitan en nuestro país, sólo 7% de la población contempla la contratación de un seguro de vida. ¿QUÉ CONSIDERACIONES DEBERÍA TOMAR? Uno de los puntos que se debe tener en claro es que las primas de una póliza que está denominada en Udis subirán en una proporción similar a la inflación. Por ello, la suposición es que el salario de una persona aumentará en la misma proporción que la inflación; sin embargo, esto no es así en todos los casos. Una sugerencia para estas situaciones es que, ante eventos inflacionarios en los que los salarios de una persona no suban en la misma proporción, el cliente puede bajar el monto de su suma asegurada.   Con información de: El Economista.

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Sea precavido ante los fraudes financieros en esta temporada

Durante esta temporada, la mayoría de la población realiza una cantidad significativa de compras en cualquiera de sus formas, ya sea que acudan a una tienda por los regalos de Navidad o utilizar los dispositivos móviles para realizar adquisiciones por Internet; sin embargo, también durante este tiempo los cibercriminales aprovechan para hacerse de datos financieros y realizar fraudes. Por lo anterior, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) otorga una serie de recomendaciones para que en esta temporada navideña las personas no sean víctimas de algunos de los fraudes que existen en el país. Según datos de la dependencia, de acuerdo con el total de las reclamaciones imputables a un posible fraude, que se registraron en el periodo del 2011 al primer semestre del 2017 (24.1 millones), diciembre es el mes que presenta el mayor número de reclamaciones promedio. En el último mes del año en la Condusef se presentan 334,609 quejas por este delito, octubre le sigue con un total de 314,857 reclamaciones y el tercer lugar lo ocupa noviembre, con 313,951. Para la entidad, lo anterior se debe a que durante esta temporada las personas reciben prestaciones como el aguinaldo o cajas de ahorro, por lo que es común que los delincuentes estén a la expectativa. Por el contrario, junio es el mes con menor número de fraudes originados, con un total de 268,592. Asimismo, la Condusef explicó que el lunes es el día que registra mayor número de fraudes durante este mes, seguido de el viernes, el martes y posteriormente el jueves. En tanto que las fechas en que se ha observado un incremento son 15, 30 y 31 de diciembre. CONOZCA ALGUNOS TIPOS DE FRAUDE En su momento, Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión, recordó que hoy en día tanto en el mundo cibernético como en el real las personas se encuentran expuestas a ser víctimas de robo de identidad y que se haga mal uso de sus datos personales y financieros, por lo que deben estar atentas y conocer algunos tipos de fraudes que existen en el país. “En el mundo cibernético no es necesario que los delincuentes alteren una credencial del INE o algún documento para robar la identidad de alguien, con que lo despojen del NIP es suficiente”, explicó. Uno de los más conocidos es el phishing: en este método, los delincuentes se hacen pasar por su institución financiera y le envían un correo electrónico, indicando un error en su cuenta bancaria o una transacción retenida, por lo que le piden ingresar sus datos a ligas falsas para obtener toda su información confidencial. Otro de los fraudes que se ha popularizado es el vishing, aquí los delincuentes contactan a sus víctimas a través de llamadas telefónicas o mensajes de texto, haciéndose pasar por empleados de alguna institución financiera, generalmente argumentando cargos indebidos en alguna de sus cuentas, engañando así a los usuarios para adquirir sus datos financieros. También existe el pharming, que consiste en redirigir a una persona a una página de Internet falsa mediante ventanas emergentes, para robar su información. Suelen mostrar leyendas similares a: “ERROR EN EL SISTEMA. Para solucionarlo dé clic aquí”, o bien, le dicen que es ganador de un premio o sorteo. Por otra parte, la Condusef recordó que también sigue existiendo la clonación de tarjetas mediante artefactos que roban su información confidencial, a lo anterior se le conoce como skimmer. Asimismo, en algunos casos, los delincuentes se ofrecen a ayudar a personas a utilizar el cajero automático, con un movimiento rápido cambian la tarjeta de las víctimas, despojándolos también de su NIP, a este acto se le llama tallado. CÓMO SE PUEDEN EVITAR La dependencia invitó a las personas que van a realizar su pago con tarjeta solicitar que se le cobre en su lugar, si el establecimiento no cuenta con terminal inalámbrica, acuda hasta donde se encuentra y supervise cualquier movimiento. También sugirió guardar siempre facturas, copias de identificaciones, estados de cuenta o cualquier otro documento y al momento de tirarlos a la basura, asegurarse de destruirlos para evitar que se haga mal uso de ellos. “Jamás acepte ayuda de un desconocido al momento de utilizar el cajero automático y revise que la ranura no tenga insertado algún artefacto. Tome en cuenta que ni las entidades financieras, ni Visa o MasterCard u otro operador de tarjetas solicitan datos personales a sus clientes o verificación de sus cuentas, mediante correo electrónico, mensaje de texto o vía telefónica, a menos que el usuario haya sido quien contactó primero a la institución financiera”, explicó la Condusef.   Fuente: El Economista.

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¿Cuánto tiempo puedes permanecer en el Buró de Crédito?

Cuando se habla de productos financieros, es posible escuchar acerca del Buró de Crédito, una Sociedad de Información Crediticia que brinda datos confiables de personas y empresas que han tenido o tienen algún tipo de crédito con entidades financieras, empresas comerciales o Sofomes. Es común escuchar que si no se está al corriente en el pago de la deuda, entonces los datos aparecerán en el Buró de Crédito, no obstante, la Comisión Nacional para Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) refiere que todos los que tienen alguna relación crediticia se encuentran registrados en él. En la revista mensual Proteja su Dinero, que publica dicho organismo, se explicó que las instituciones crediticias reportan mensualmente la forma en cómo se pagan los créditos, es decir, si los clientres son puntuales o presentan retrasos. En caso de aparecer en la “lista negra” por falta de pago, el organismo aclaró que no se puede dejar de aparecer en el buró, lo que sí se puede hacer es cambiar la calificación que otorga el acreedor. Refirió que de acuerdo con la normatividad vigente, borrar los registros negativos tarda entre uno y seis años, dependiendo del monto del adeudo pendiente, en caso de que la deuda sea menor o igual a 25 Unidades de Inversión o Udis (113 pesos), se eliminan después de un año. Para los adeudos mayores a 25 Udis y que no rebasen 500 Udis (2,260 pesos) se retiran en dos años; mientras que para las deudas de 500 Udis y hasta un máximo de 1,000 Udis (4,520 pesos) desaparecen después de cuatro años. La Condusef expuso que si se tiene un adeudo mayor a mil Udis (que rebasen 4,521 pesos) permanecerá en el historial hasta seis años, en caso de no realizar el pago de la deuda. No obstante, aclaró que para mejorar el historial crediticio se puede cubrir el total del adeudo, y en un plazo de 35 a 45 días se verá reflejado en una buena nota en el Buró. Cabe mencionar que si se llega a algún acuerdo para la reducción de la deuda, se seguirá apareciendo en el Buró con una nota mala, ya que es un supuesto quebranto para la institución financiera y no siempre es recomendable recurrir a este tipo de arreglos, sobre todo si se prevé solicitar un nuevo crédito.   Fuente: Mundo Ejecutivo.

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Factores legales frenan pago de seguros a afectados de los sismos

Luis Álvarez, director de Daños y Autos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), señaló que son muchos los factores que están entorpeciendo el pago de seguros a los afectados por los sismos del pasado mes de septiembre. Luego de que el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Mario Di Costanzo, llamó al sector asegurador a apresurar la resolución de demandas de damnificados por los sismos, el directivo de AMIS refirió que factores legales, sociales e incluso personales han entorpecido la liquidación de coberturas, sobre todo en la capital. “Una de las principales causas es que va muy lenta la determinación de cuáles edificios tienen pérdida total, es decir cuáles van a ser demolidos y cuáles reparables, y en los listados que tiene la Ciudad de México hay edificios que les cambian el estatus, ha habido amparos donde se iba a demoler el edificio y un juez dijo que no”, refirió. Además, mencionó que muchos de los encargados de revisar las condiciones de los inmuebles conocidos como Directores Responsables de Obra (DRO) tampoco están haciendo las evaluaciones correspondientes. “Hay muchos edificios que aún no cuentan con este dictamen que está a cargo del DRO, y por otro lado también tenemos que hay muchos edificios que se construyeron antes de que existiera la figura de DRO, de hace 40 o 50 años, y no sabemos si el DRO tenga toda la capacidad y conocimientos para decidir sobre los edificios que se construyeron bajo ciertas circunstancias”, comentó . Asimismo, hay casos donde, aunque ya fue el ajustador, aún falta determinar el avalúo de los contenidos, pues por seguridad se ha impedido el paso. “Hay compañías que incluso están usando “drones” para verificar lo que reclaman los clientes, pues existen demandas donde se mencionan obras de arte”. Expuso que otra situación está en departamentos que fueron adquiridos entre familiares y donde no se hizo el correcto cambio de propietario por los costos notariales “entonces está en el limbo a quién se le paga la póliza si al asegurado que adquirió la prima o al legítimo dueño”. “Es un proceso que nos va a llevar de seis o nueve meses hasta año y medio  liquidar 70 u 80% de todos los casos y esto es porque hay otros temas que no dependen directamente del seguro”, destacó. Afirmó que en créditos hipotecarios también existe duda de a quién pagar, pues mientras los bancos piden la liquidación completa si los inmuebles están considerados con daño total, en caso de ser el perjuicio parcial, le indican a las compañías le paguen a los asegurados para que reconstruyan. Los desacuerdos entre asegurados por el importe de las liquidaciones es otra de las circunstancias que han suspendido la entrega de primas, toda vez que los clientes desconocían el monto del deducible y del coaseguro que se le debe restar a cada cobertura y cuyos factores pueden representar hasta más de 30% del pago de la prima.   Fuente: El Economista.

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Robo de identidad, parte del saldo rojo que deja el Buen Fin

Robo de identidad y molestias por cobros no reconocidos serán las principales quejas que deje el Buen Fin, aunque aún no se tiene un balance completo, adelantó el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo Armenta. El funcionario señaló que será hasta el cierre de este mes o principios de diciembre cuando se tenga un registró claro sobre los reclamos que los usuarios de servicios financieros reportaron ante la Condusef durante sus compras como parte del programa el Buen Fin. Sin embargo, dijo, con base en estadísticas, es al cierre de cada año cuando crecen los reclamos por fraudes cibernéticos, por lo que podría adelantar que entre las principales causas de quejas del Buen Fin estarán, además del robo de identidad, las molestias por cobros no reconocidos, así como por realizar cargos en una sola exhibición pese a que el tarjetahabiente pidió hacer su compra a meses sin intereses. El presidente de la Condusef destacó que los datos que arrojen los reclamos en el Buen Fin servirán para identificar si los usuarios bancarios utilizaron en mayor medida los plásticos de crédito y débito en comparación con ediciones anteriores, cuando retiraron en cajeros automáticos para realizar compras, lo cual generó un gran número de quejas. Durante el 2016, el monto reclamado por posible robo de identidad fue de 653 millones de pesos.   Fuente: El Economista.

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Nivel de riesgo, factor al contratar un seguro

El sismo del pasado 19 de septiembre ha sido un desafortunado recordatorio de la vulnerabilidad de las personas ante causas de fuerza mayor, particularmente en el rubro financiero. Según cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), de aquel temblor se derivaron 31,291 siniestros (de los cuales se habían pagado 3,459 hasta hace un par de semanas), por una cantidad de 10,111 millones de pesos. Con base en lo anterior, el precio promedio de cada siniestro que la AMIS tenía registrado en su momento era de aproximadamente 323,000 pesos, una cifra por la que se puede calificar a este tipo de catástrofes como de alto impacto económico, y ante los cuales las personas no están preparadas. En México normalmente nuestros clientes analizan sus riesgos y los protegen cuando ellos ven que su frecuencia es alta. Es decir, cuando alguien compra un vehículo, es probable que saque un seguro de auto porque ellos piensan que la frecuencia es alta, y es más probable que lo cubran con un seguro. Sin embargo, contrastó, el impacto económico en su presupuesto, si no tuvieran un seguro, no es realmente alto. En cambio, cuando alguien se compra una vivienda, en nuestro caso solamente 4% de nuestros clientes la protege porque la frecuencia, piensan, es baja, puede ocurrir una vez cada cinco, 10 o 20 años, y no protegen ese riesgo que tiene un impacto importantísimo en su patrimonio. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, de los poco más de 18 millones de mexicanos que cuentan con un seguro, en su mayoría se trata de coberturas de vida (74.5%) y automóvil (36.3%), mientras que en 27% de los casos se cuenta con un seguro de gastos médicos, y en 12.3%, con un seguro de casa habitación. En siniestros como los relacionados con casa habitación y gastos médicos, los costos pueden ser muy altos, y normalmente desequilibran en gran medida el ahorro de las personas, ya que un fondo de emergencia bien puede costear un accidente menor como los de carácter vehicular, pero difícilmente alcanzará para eventos de mayor tamaño. PARA CADA ETAPA DE LA VIDA Si bien persiste una preferencia por prevenir los siniestros que más probablemente nos ocurran y no los de mayor impacto económico, los pasados eventos sísmicos han sido un recordatorio, que, al menos en el corto plazo, ha beneficiado la compra de coberturas. Hay factores muy importantes para la elección de las coberturas que se requieren al momento, y gran parte de esto se debería basar en qué etapa de vida nos encontramos. Se recomienda que entre 3 y 5% del sueldo mensual de una persona se dedique al pago de seguros, pero no más de eso. El ciclo de vida del seguro varía, porque los seguros varían en función de la edad y de la etapa profesional de una persona. En este sentido, para los millennials que recién comienzan su vida laboral, se sugiere que consideren un seguro de gastos médicos mayores y uno de automóvil, de ser el caso. El primero es importante porque sabemos cómo es la salud pública, y ahí pueden empezar a perder parte de su patrimonio. De 25 a 30 años recomendamos estos dos. A partir de 30 años resulta importante considerar un seguro de hogar y uno educativo, para el caso de quienes tienen hijos, pues en el caso de que los padres lleguen a faltar se puede contar con una educación universitaria privada, y a partir de los 45 años se exhorta a la adquisición de un producto de ahorro para el retiro. Los seguros siguen aportando sólo 2% al Producto Interno Bruto; es decir, aún no hay conciencia del seguro como un vehículo para cubrir los riesgos.   Con información de: El Economista.

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¿Cómo saber si no le estás comprando casa a un estafador?

Comprar un inmueble es una de las decisiones más complejas, pero determinantes en la vida de una persona. Con cantidades tan altas de dinero y el patrimonio en juego, es normal querer asegurarse que el vendedor es confiable o que la propiedad no tiene adeudos. A continuación, te compartimos algunas recomendaciones para que tengas en cuenta al comprar casa: 1. Busca un profesional inmobiliario Adquirir un inmueble a través de un profesional inmobiliario tiene ciertas ventajas. Es más fácil de verificar su información, te ayudarán a realizar todos los trámites y pueden ofrecerte una mayor variedad de inmuebles. Siempre hay que tener más cuidado con particulares que con las inmobiliarias, porque a éstas las puedes investigar a través de su RFC o si pertenece a alguna asociación o franquicia. El agente inmobiliario, además, tiene un domicilio fiscal en el cual puedes localizarlo y en muchos casos está respaldado por una asociación como la AMPI (Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios) o APCI (Asociación de Profesionales en Comercialización Inmobiliaria). Las asociaciones inmobiliarias tiene un comité de Honor y Justicia que te puede respaldar y pueden obligar al inmobiliario a darte todas las facilidades que tú requieras, siempre y cuando el agente o la empresa pertenezca a una de estas asociaciones. 2. Verifica sus datos Ya sea un profesional o un particular, siempre debes verificar toda su información: teléfono, de preferencia algún teléfono local, además de celular y dirección. Es importante que puedas tener contacto directo, de preferencia que sea vía telefónica o en persona, más allá de un correo electrónico y tratar de confirmar la mayor cantidad de datos que puedas, por ejemplo, puedes pedir alguna identificación para cerciorarte de la identidad de la persona. Otra recomendación es acudir físicamente a la inmobiliaria para ver que en efecto exista o llamar para verificar que la persona efectivamente labora ahí, más que sólo hablarle a ella directamente a su celular. Si se trata de un bróker puedes investigar un poco más acerca de la confiabilidad de él o de la empresa en la que trabaja. Puedes realizar una búsqueda de la empresa en Internet o en redes sociales y ver los comentarios que tenga en su página de Facebook, por ejemplo. 3. Atento a las señales de alerta Un profesional inmobiliario jamás te solicita un adelanto o depósito por un inmueble que no has visto, por mostrarte una propiedad o para apartarla. La recomendación es no dar ningún anticipo, sobre todo cantidades fuertes, hasta no tener certeza de la titularidad del vendedor y respecto a que el inmueble no tenga adeudos. Otra señal de alerta es que el inmueble esté muy barato o muy por debajo del precio que existe en la zona. A veces nos dejamos llevar porque parece una buena oferta, pero el precio en ciertas zonas es muy difícil que baje, al contrario, si es una zona con mucha demanda, los precios tienden a subir.   Fuente: Excélsior.    

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