Finanzas Sanas

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Estos son los errores financieros más comunes

Nadie es perfecto. Todos cometemos errores financieros. Sin embargo, debemos de ser capaces de poder identificarlos y aceptar en qué estamos fallando. A veces podemos no darnos cuenta cuáles de nuestros hábitos están lastimando a nuestro bolsillo por eso aquí te decimos cuáles son los errores que debes evitar cometer en tus finanzas personales. No ahorrar: esto es básico, tienes que estar preparado para el futuro o para sorpresas financieras. Aunque todavía no tengas un propósito establecido para tu ahorro, es importante que comiences a ahorrar. Esta ‘lanita’ te podría sacar de grandes aprietos cuando menos te lo esperas. Comprar muchas cosas a plazos: ese es un error muy común. Pareciera que nada está fuera de nuestro alcance gracias a los créditos. Puedes tener esa televisión que quieres e irte de fin de semana con tus amigos a Las Vegas; “lo saco a crédito y ya”. Cuidado, el tener muchos créditos hará que tus gastos mensuales se eleven considerablemente. Es mejor centrarte en tener un crédito para algo importante, como comprarte una casa, y así no estar ‘gastando’ dinero mensual en otras cosas que al final no aportarán a tu futuro. No tener control de tu tarjeta de crédito: es importante no ver la tarjeta de crédito como un recurso ilimitado de dinero. Debes de estar consciente de no gastar más de lo que ganas o puedes pagar; se recomienda no gastar más del 40% de tu límite crediticio. Muchos sólo usan la tarjeta de crédito para emergencias y eso parece funcionarles para tener un mejor control. Tener varias tarjetas de crédito: este todavía es un peligro más grande. “Si no pasa en una, entonces pasa en la otra”; el tener varias tarjetas se convierte en una facilidad para derrochar dinero que ni siquiera existe. Cuidado, no caigas en las garras de esta falsa bolsa de dinero ilimitado. Para cuando te des cuenta, estarás endeudado. Tener muchos servicios: otro error muy común es no medir tus suscripciones a servicios que el pago está domiciliado. Sí, claro, todos queremos tener Netflix, un seguro de gastos médicos mayores, Amazon Prime, el internet con más megas, el mejor plan de celular y demás. Sin embargo, a veces perdemos visión de que todos estos gastos mensuales, acumulados, tienen un gran peso en nuestro bolsillo. Recomendamos sentarte, hacer una lista y revisar cuáles podrías eliminar. Compras impulsivas: en el momento, hacer pequeñas compras impulsivas puede no parecer tanto; sin embargo, si las juntas pueden tener un gran peso en tus gastos. Hay que tener un poco más de cuidado con lo que compras en el momento, sea algo pequeño (que se repite en muchas ocasiones) o si te metes en un gasto demasiado fuerte del cual te vas a arrepentir después de que pase la emoción del momento. Un estilo de vida fuera de tus manos: es muy común perder el control por querer llevar un estilo de vida que es demasiado alto para ti. Esto a veces sucede cuando vemos a nuestros amigos ‘despilfarrar’ dinero y nosotros queremos seguirle la fiesta. Antes de aventarte a gastos fuertes, primero analiza si estos van con tu estilo de vida y fluidez financiera. El primer paso es la aceptación. Se vale decir: “yo hago eso”, para así poder cambiarlo y comenzar a tener un mejor control sobre tus finanzas personales. Considera que al tener finanzas sanas podrías tener la oportunidad de invertir en comprar alguna casa o departamento, sobre todo considerando algunas alternativas como Infonavit que no es necesario dar enganche para ejercerlo. A futuro, agradecerás el haber hecho un cambio de hábitos.   Fuente: El Financiero.

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Hablemos de riqueza, planeación financiera y finanzas sanas

Recientemente, en el New York Times se publicó un artículo donde varias personas definen lo que es “riqueza”. Entre las cosas que se mencionaron como definición más adecuada están: poder suplir para todas las necesidades en todos los niveles de los seres queridos, gozar de buena salud, poseer una gran acumulación de activos, tomar decisiones correctas, libertad para tomar decisiones, dar de regreso a la sociedad, no vivir al día, hacer las cosas que quieres cuando las quieras hacer. En todas las definiciones, las personas no mencionan una cantidad específica de dinero. Más bien, se refieren a los bienes o atributos que se llegan a tener mediante él. El dinero en sí es un activo netamente neutral. No posee valor físicamente. Más bien, su valor recae en lo que las personas atribuyen a esos pedazos de papel y de metal; este valor atribuido va desde lo que un Banco central designa, hasta lo que una persona percibe en él. Es decir, el ser humano es aquel que le da valor conforme a sus necesidades. De ahí la importancia de la planeación financiera: si en un momento de emoción o de angustia, las emociones nos ciegan, comenzamos a usar créditos sin control. El valor del dinero cambia conforme a nuestras necesidades, por ello la gente define en diferentes formas la riqueza. La planeación financiera permite tener objetivos claros, visión completa y clara del dinero. Mantener la cabeza fría es clave para tener finanzas sanas. Ahora bien, ¿qué son las finanzas sanas? Es no tener deudas no necesarias (la deuda es buena si ayuda a crecer y es controlada; no es buena para sustentar el día a día de una persona o una empresa) y tener la capacidad de ahorrar y de invertir. Este balance sólo se logra teniendo un panorama claro de nuestra situación actual, y de lo que queremos lograr. El hacer una cita semanal con uno mismo para revisar los pesos y centavos es clave: se detectan fugas, oportunidades que no se habían detectado y quedan claros los ajustes a realizar. También permite tomar decisiones acertadas y no influenciadas por emociones. Definir la riqueza en lo individual es fundamental, ya que permite tener presente todo el tiempo las acciones a tomar en el ámbito de recursos personales, y sobre todo no perder el rumbo.   Fuente: El Financiero.

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Buró de Crédito te abre puertas… o te las cierra

Hace algunos días me llegó un correo de un lector quien me comentó que es estudiante y tiene algunas “notas negativas” en Buró de Crédito. Su pregunta concreta es saber si hay manera de “limpiar” su historial o simplemente si se puede salir, porque le está afectando. Mucha gente tiene esta confusión y sigue pensando, a pesar de todos los esfuerzos y campañas de comunicación, que el Buró de Crédito es una especie de “lista negra” en donde están las personas que no han pagado sus deudas. Esta es una percepción completamente equivocada y a continuación explico por qué. Todos estamos en Buró, pero no de la misma forma En realidad en el Buró de Crédito estamos todas las personas que hemos tenido algún crédito o que utilizamos los servicios de una empresa que opera a crédito (por ejemplo, servicios de suscripción, que se pagan de forma mensual, como televisión de paga o telefonía celular). Estas empresas, llamadas otorgantes de crédito, reportan de manera periódica a Buró cuando se abre un crédito a nuestro nombre, así como el comportamiento de los pagos. Si nuestras cuentas van al corriente o si hay retrasos. Ahí se registra todo, tanto si somos cumplidos como si tenemos retrasos. Entonces cuando nuestro historial es positivo, es decir, no tenemos muchas deudas, tenemos un comportamiento de pagos regular y cumplido, eso nos abre muchas puertas. ¿Por qué? Simplemente porque se puede confiar en nosotros: lo que muestra nuestro historial crediticio es que somos responsables en el manejo de nuestros créditos y nos preocupamos por pagarlos a tiempo. De esta manera, somos un gran candidato, una persona a la que las instituciones financieras (o empresas de servicios) quieren prestarle dinero porque el riesgo de impago es menor. Pero si por el contrario nuestro historial registra que nos atrasamos frecuentemente, o bien que aunque nos hemos mantenido durante muchos años al corriente nuestro nivel de endeudamiento ya es demasiado alto, entonces se encienden focos amarillos o rojos: somos un cliente de mayor riesgo para las instituciones. Algunas, dependiendo de sus políticas, quizá decidan no prestarnos. Otras puede que lo hagan, pero a una tasa de interés seguramente elevada, que compense ese riesgo adicional. Por ello, es importante aclarar que el Buró de Crédito no decide a quién le prestan los otorgantes. Ellos simplemente consultan nuestro historial crediticio, que representa sólo una parte de su análisis. Ellos son los que de acuerdo con sus propias políticas toman esta decisión. Ahora bien, muchos bancos, particularmente aquellos grandes, no hacen una buena labor para segmentar el riesgo de sus clientes. De esta manera, si uno pide una tarjeta de crédito o de nómina, no importa si nuestro score en Buró de Crédito es excelente o simplemente regular: la tasa de interés suele ser igual para todos. Pero hay veces que no es así. De hecho algunas instituciones suelen enviar invitaciones exclusivas a sus mejores clientes que no están disponibles para el público en general. En mi caso particular, he conseguido ofertas de créditos personales, a 24 meses, con tasas de interés menores a 10% anual, que es incluso más baja que muchos créditos automotrices (que están garantizados por el auto que uno adquiere). Casi nunca las contrato, ni pido el préstamo aunque sea barato, porque sigue siendo una deuda y no tengo por qué comprometer mi flujo de efectivo futuro. Prefiero mantener mis finanzas sanas y mi nivel de endeudamiento al mínimo posible. Eso a mí me da mucha tranquilidad. Hay bancos que hoy en día, en México, en créditos hipotecarios, asignan una tasa de interés que depende directamente de nuestro reporte de Buró de Crédito. Esto tiene muchas ventajas: mientras mejor sea nuestro historial, menor será el costo de nuestra hipoteca. Entiendo que muchas veces suceden cosas fuera de nuestro control. Entiendo que en México la gente piensa que tiene un empleo estable y lo pierde de la noche a la mañana. Por eso hay ser cuidadosos con las deudas: incluso las que son a meses sin intereses se pueden convertir en un dolor de cabeza ante una situación así. Empecemos a ver al Buró de Crédito como lo que es: simplemente un lugar donde se registra nuestro historial, tanto positivo como negativo. Si éste es bueno nos puede dar muchas ventajas y abrir muchas puertas. De lo contrario, también nos las puede cerrar, pero esto no será culpa del Buró, sino de nuestro propio comportamiento.   Fuente: El Economista.

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Consejos financieros que cualquier mujer agradecerá a los 50

Una mujer empoderada es aquella que tiene unas finanzas sanas y sabe que puede estar tranquila ante cualquier eventualidad, pues su cartera está preparada. La llegada de un hijo, un embarazo, desempleo o algún imprevisto son momentos en los que se necesitan fuertes cantidades de dinero para respaldarse y, para no depender de nada ni de nadie, es imprescindible tener una cartera sana. Resuelve tu deuda realizó una encuesta a 100 mujeres de entre 23 y 35 años sobre sus hábitos financieros y, con base en los resultados de ese estudio, te compartimos seis consejos financieros que agradecerás algún día. Adquiere ya un seguro de gastos médicos mayores El 78% de las mujeres que participaron en el estudio no cuenta con un seguro de gastos médicos mayores. Si bien es cierto que las clínicas particulares son de ayuda para enfermedades menores, un accidente es difícil de enfrentar desde todos los ámbitos, y el financiero no es la excepción. Cubrir gastos médicos por hospitalización, rehabilitación o incluso cirugía puede descapitalizarte y crear un déficit en tu presupuesto que puedes tardar varios meses en reparar. Existen en el mercado muchas opciones de seguros de gastos médicos mayores; busca una póliza que se adapte a tus necesidades y ajusta tu presupuesto para que la contrates cuanto antes. Ahorra POR LO MENOS el 10% de tu sueldo mensual El 42% de las mujeres participantes dijeron ahorrar menos del 5% de su ingreso mensual, mientras que el 43% dijo destinar del 10 al 20% a entretenimiento. Aquí nos damos cuenta de que el ahorro no es un tema de ingresos, sino de planeación. Ten siempre en cuenta que un cafecito menos, un sábado en casa de vez en cuando o un par de zapatos que te resistas a comprar, significan un poco más de tranquilidad durante tu retiro. Una distribución sana de tu ingreso sería ahorrar por lo menos el 10% y gastar el mismo porcentaje en entretenimiento. De aquí viene el siguiente consejo: No utilices tu tarjeta de crédito como una extensión de tu sueldo El 25% de las mujeres que encuestamos no realiza un presupuesto mensual, es decir, no tiene control sobre sus gastos. Parece tentador “pasar la tarjeta” los fines de semana, en cumpleaños, cenas con los amigos, temporada de rebajas, etc. No queremos decirte que no te des tus gustos de vez en cuando, pero siempre ten muy en cuenta tu capacidad de pago. Recuerda que una tarjeta de crédito bien administrada puede ser tu aliada mes a mes, pero una falta de planeación terminará en caos. Utiliza tu crédito sabiamente y recuerda evitar en la medida de lo posible pagar sólo los mínimos. Considera que tu deuda mensual no debería ser mayor del 10% de tu ingreso, en caso contrario, corres el riesgo de caer en un problema de sobreendeudamiento. Comienza a pensar a futuro ¿Sabías que el dinero que recibirás de tu Afore al momento de tu retiro equivale, en promedio, al 30% de lo que ganas actualmente? Es decir, si hoy ganas 10,000 pesos, al momento de retirarte recibirás 3000 con los que deberás cubrir todos tus gastos. Aun así, el 70% dijo no tener un plan de ahorro para el retiro. Si este es tu caso, levántate de donde estás y comienza a buscar asesoría para crear un plan que te sirva para estar tranquila durante tu vejez. Nadie quiere tener que trabajar después de los 60 años, ¿verdad? Toma conciencia de los gastos hormiga En este estudio encontramos que el cuarto rubro al que las mujeres le dedican la mayor parte de su ingreso es el gasto hormiga, incluso por encima de ahorro, educación y salud. Te invitamos a que hagas un ejercicio de conciencia y apuntes durante una semana todos los gastos hormiga que realizaste: el café de la mañana, la barrita de medio día, la propina del lavacoches, chicles, botellas de agua, estacionamientos, etc., te vas a sorprender al ver cómo tu dinero se fuga todos los días. Procura siempre tu independencia financiera Tu independencia financiera nunca debería estar en riesgo. Interésate en tu futuro, pide informes y toma decisiones que te beneficiarán a largo plazo. El mejor consejo que podemos darte es que ya no basta con que ahorres, procura también invertir tu dinero. Si ya trabajaste para ganarlo, haz que trabaje para ti y que te genere rendimientos.   Fuente: Excélsior.

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Finanzas sanas, requisito de pareja

Contrario a la creencia de que la apariencia física es lo que más atrae de una persona para contraer matrimonio, contar con finanzas sanas es parte de los requisitos para convertirse en un buen partido. La importancia de ser una persona financieramente sana para no tener deudas y disfrutar cada momento al lado de la pareja, ya que, aseguran, está demostrado que es posible vivir con mayor bienestar cuando se cuenta con seguridad financiera. Los economistas recomiendan planear los gastos y ahorros para no poner en riesgo las finanzas personales y destacan la importancia de que los gastos se hagan de manera planificada, para no causar un desbalance en el presupuesto mensual. Los expertos indican que en caso de tener muchas tarjetas de crédito lo ideal es usar menos de tres, para mantener un control y no sobreendeudarse, pues mientras más pagos se tengan en el mes, mayor es la probabilidad de que se olvide alguno de ellos o de que no se pueda cubrir en su totalidad. Mencionan que aunque organizar una boda puede resultar abrumador por el gasto, en vez de precipitarse se debe comenzar a armar un presupuesto que dé una idea de lo que se debe invertir o ahorrar para financiar el evento.   Fuente: El Economista.

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