Educación

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Cómo prepararse financieramente para estudiar en el extranjero

Ya sea para el aprendizaje de un idioma o la adquisición de nuevas experiencias, tomar un curso o posgrado en el extranjero es algo cada vez más atractivo para los mexicanos. Según el estudio “El valor de la educación”, 45% de los padres consideraría una educación universitaria en el extranjero para sus hijos, siendo el posgrado el grado de estudios más factible para horizontes internacionales, según 42% de los encuestados. Los países más buscados, según el documento, son Estados Unidos, Canadá, Alemania, España y Francia; sin embargo, los principales obstáculos para los financiadores de estos viajes —comúnmente los padres— son el peso adicional al presupuesto y volatilidad en el tipo de cambio, por lo que buscar certeza en los precios es clave, tanto en el financiamiento del curso o posgrado, como en la prevención de imprevistos. RECOMIENDAN BUSCAR FINANCIAMIENTO A LA MEDIDA A decir de Tannia Domenzain, directora de Marketing de Education First, el primer paso para financiar estudios en el extranjero es ser muy realistas con nuestro presupuesto, para que no haya presión adicional una vez que se regrese. “Existen diversas instituciones que se dedican exclusivamente a financiar estudios en el extranjero a estudiantes que así lo requieran. Cada una tiene diferentes planes de acuerdo con las necesidades específicas o a las posibilidades financieras de cada estudiante o familia. Hay planes en donde el estudiante viaja de manera inmediata y paga sus estudios hasta en 48 meses”, explicó a El Economista. Dependiendo del intercambio son diferentes las necesidades, agregó, ya que hay ciertos países y duraciones de curso que requieren que los estudiantes tengan una cantidad mínima de fondos para poder tramitar su visa o asegurar que el estudiante tiene cómo sostenerse en el extranjero. Por ello es de gran importancia evaluar el tiempo para pagar el plan que se elija. Ya sea un viaje de tres meses o tres años, es recomendable tener cubierta una parte del costo total antes de que inicie el viaje, para que en el transcurso de éste se termine de pagar y el estudiante no afronte presiones financieras a su regreso. “A veces se vuelve tedioso seguir pagando meses después de que la experiencia terminó”, enfatizó Domenzain, por lo que también hay que asegurarse de estar en buenas condiciones en lo que a historial crediticio se refiere, para acceder a mejores planes de financiamiento. SEGUROS SON UN ALIADO CLAVE ANTE IMPREVISTOS De acuerdo con la especialista de Education First, hay dos tipos de imprevistos que los estudiantes suelen afrontar en el extranjero: los financieros, y los médicos (que en realidad también podrían entrar en la primera categoría). “Es común el robo o pérdida de sus instrumentos financieros, y el tiempo de respuesta de sus respectivos bancos para remplazar sus plásticos es alto”, dijo. En el caso de los imprevistos médicos, y de salud en general, los seguros son una herramienta imprescindible que la mayoría de las veces también es obligatoria. Todas las instituciones educativas en el extranjero marcan como requisito obligatorio que un estudiante de intercambio tenga un seguro que cuente con una cobertura de gastos médicos con una suma mínima de 20,000 dólares, o 30,000 euros. Asimismo, las embajadas también solicitan contar con un seguro para poder emitir la visa de estudiante. Los seguros médicos para estudiantes protegen en caso de accidente o enfermedad, y también cubren ante robo o extravío de equipaje, envío de medicamentos, hospedaje de un familiar, repatriación médica, entre otros rubros, y su costo depende mucho del tiempo de estadía, el destino y la suma asegurada. Sin embargo, el valor de estas coberturas representa en promedio 1% del costo total del viaje. “Por ejemplo, el precio de un seguro de viaje para estudiantes se ubica entre los 9,600 y 19,638 pesos para periodos de seis meses. Si el tiempo de la estancia es menor, se pueden encontrar seguros desde 373 pesos. Cabe mencionar que los siniestros más frecuentes en estudiantes de intercambio son traumatismos como golpes y caídas leves (con un costo promedio de 1,500 dólares por evento), así como enfermedades respiratorias o gastrointestinales (que suponen un desembolso de 500 dólares, en promedio). Sin embargo, en casos de mayor gravedad como accidentes de tránsito o robos con violencia, el gasto puede llegar a ser de hasta 50,000 dólares en promedio. De ahí que Tannia Domenzain consideró importante el tema del deducible que se necesita en ciertos seguros en una emergencia, pues en muchas ocasiones requiere de liquidez por parte del asegurado, o en este caso, de sus padres. “A todo estudiante recomendamos llevar una tarjeta que únicamente utilice en emergencias justo para este tipo de imprevistos (…) Las tarjetas exclusivas para estudiantes en otros países, por ejemplo, cuentan con respaldo absoluto para hacer la estancia del estudiante más fácil en el extranjero”, dijo.   Con Información de: El Economista.

Educación, Sismo

¿Cómo denunciar cobros indebidos de colegiaturas tras sismo?

La Procuraduría Federal del Consumidor(Profeco) informó que recibirá todas las quejas por cobros de colegiaturas y otros servicios educativos, correspondientes al periodo en que no han tenido actividades escuelas y colegios particulares, que no han podido retomar sus actividades, como consecuencia del sismo del pasado 19 de septiembre. Precisó que lo anterior de acuerdo con diversas disposiciones de la Ley Federal de Protección al Consumidor y a lo dispuesto en el “Acuerdo que establece las bases mínimas de información para la comercialización de servicios educativos que prestan los particulares”, publicado en el Diario Oficial el 10 de marzo de 1992, aplicable a educación básica y media superior. Detalló que, conforme a un análisis jurídico que realizó, el prestador de servicios únicamente podrá exigir el pago cuando haya cumplido la obligación de proporcionar los servicios a los que se comprometió y en caso de que no se hayan brindado, el consumidor no tendrá la obligación de efectuar dicho pago. Lo anterior es aplicable incluso cuando el impedimento para cumplir con la prestación del servicio sea por una causa de fuerza mayor, es decir, ajena a la propia voluntad del proveedor, señaló la Profeco en un comunicado. El titular de la Profeco, Rogelio Cerda Pérez, instruyó a todo el personal de delegaciones y oficinas centrales de la institución a recibir y atender todas las reclamaciones de consumidores, que se han visto afectados por cobros indebidos en escuelas y colegios particulares que no han dado servicios por afectación o valoración de sus instalaciones. El funcionario advirtió que se aplicará la ley en aquellos casos en los que se detecten abusos en contra de los padres de familia y llamó a los proveedores de servicios educativos a conducirse con apego a la legalidad y solidaridad, como ha convocado el presidente Enrique Peña Nieto. Cerda Pérez destacó además la estrecha coordinación que mantiene la Profeco con la Administración Federal de Servicios Educativos, de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual también puede recibir quejas o reclamaciones a través del “Buzón Escolar” en el teléfono 3601-8700 o directamente en sus oficinas ubicadas en la calle Parroquia número 1130, colonia Letrán Valle, en la Ciudad de México. El procurador exhortó a quienes tengan dudas o denuncias en este sentido a utilizar cualquiera de los canales que la Profeco pone a disposición de la población, es decir, a través del Teléfono del Consumidor, 55-68-87-22, en la Ciudad de México y área metropolitana; el 01-800-468-8722, sin costo en el resto del país, y de las redes sociales en Twitter: @Profeco y en Facebook: ProfecoOficial.   Fuente: Excélsior.

Cultura Financiera, Educación, Millennials

Millennials, quienes más planean el ahorro para educación de sus hijos

Aunque cuatro de cada cinco padres (85%) financia la educación de sus hijos utilizando sus ingresos diarios (espera el pago de su salario), las cabezas de familia más jóvenes tienen una mayor preferencia por utilizar mecanismos de ahorro e inversión que los padres de generaciones anteriores. De acuerdo con el estudio “El valor de la educación: Cada vez más alto”, sólo 8% de todos los encuestados está financiando la educación de su hijo a través de ahorros o planes de inversión específicos para la educación. Los padres millennials son más propensos (en 13% de los casos) a utilizar este método que los padres de generaciones anteriores (5 por ciento). Un contraste similar expone el hecho de que 88% de los padres de generaciones anteriores están pagando la educación de sus hijos a través de sus ingresos diarios, en comparación con 79% de los padres millennials.​ Estos datos implican que comienza a haber una diferenciación de la cultura financiera que cada generación tiene. “(Los millennials) comienzan a adquirir productos financieros específicos para la educación, eso es muy relevante”. Otros métodos que los padres de familia, en general, consideran para el pago de la educación de sus hijos son los ahorros generales / inversiones / seguros (17%), préstamos generales (en 6% de los casos), y la herencia u otro pago único (2 por ciento). Universidades en el extranjero 
y posgrados, ideales Otro hallazgo relevante del estudio es que 45% de los padres encuestados consideraría que sus hijos estudiaran en el extranjero, incluso cuando 41% de ellos no sabe cuánto costaría. Esto va de la mano con una gran deseo (en 95% de los casos) de que los hijos hagan un posgrado. Según el estudio, es más probable que los padres consideren la realización de un posgrado (42%) que los estudios de licenciatura (23 por ciento). Una de las principales problemáticas que acompaña estas ambiciones, agregó el directivo, es que al no ahorrar de manera anticipada y constante, los padres se enfrentan a cantidades muy grandes cuando quieren comenzar a ahorrar. Este desafío se agudiza al tener en cuenta que los principales destinos para realizar estudios en el extranjero, según las ambiciones de las cabezas de familia, son Estados Unidos (en 47% de los casos), Canadá (43%) y Alemania (36 por ciento). Entre los mayores obstáculos que los padres ven para que sus hijos puedan tener una educación foránea, destacan los costos más altos (46%), la inestabilidad económica y sus consecuencias en el tipo de cambio (43%), e incluso la inestabilidad política, según dijo 31% de los encuestados. Educación en línea, 
sólo sI es 50% más barata A medida que avanzan las nuevas tecnologías, la educación en línea se presenta como una alternativa, una premisa con la que coincidió 71% de los encuestados, quienes considerarían una carrera para sus hijos en esta modalidad si fuera más barata que de un modo tradicional. Sin embargo, qué tan barata sea la modalidad tiene un gran peso, ya que la mayoría de los padres de familia encuestados (30%) sólo la consideraría la educación online si disminuye los costos en más de 50%, y 26% lo haría si el precio bajara en 75 por ciento. En la misma línea, 8% indicó que no sería una opción factible “ni aunque fuera gratis”; 6% expresó que sería una alternativa sólo si fuera gratis, y sólo 4% pagaría el mismo costo que por una educación presencial. Aunque los beneficios financieros son los que más destacan los encuestados, la principal desventaja para 44% de los padres de familia es que existe una menor relación con profesores personales, así como menos oportunidades de interacción con compañeros.   Fuente: El Economista.

Aseguradoras, Educación, Seguros

Piense en el futuro de sus hijos; seguro educativo, opción

En México, el acceso a la educación universitaria no es algo que esté disponible para todo el mundo por diferentes circunstancias, por lo cual es importante que las familias planeen la educación de sus hijos. Los cupos que existen actualmente en las escuelas públicas son limitados, por lo cual el ahorro para la educación de los hijos se vuelve un tema fundamental. Es importante que la gente pueda tener una previsión, un ahorro para cubrir los costos que representa la educación al momento en que los hijos llegan a la universidad. Además, hoy en día ya no es suficiente contar solamente con una carrera universitaria, sino que también es necesario estudios de posgrado como especialidades, maestrías y doctorados. Cuando nacen los hijos, una de las primeras cosas que se deben hacer, además de comprar bienes o insumos, es empezar a planear la educación de éstos. La obtención de este seguro y el ahorro se deben realizar lo más pronto posible, para que así el tiempo juegue a favor de las familias y el dinero que destinará para este fin genere rendimientos importantes. Una de las mejores herencias es brindarle las herramientas necesarias para hacerle frente a la vida, y la educación es una de ellas.   Los seguros, en general, tienen una baja penetración en el país y si éstos se aterrizan a los productos educativos, la penetración es todavía menor son pocas las familias que se preocupan por tener un ahorro que sea específico para la educación de sus hijos. Estos seguros se pueden encontrar dos bondades; en primer lugar, la protección integral que ofrecen no sólo en término de ahorro, sino también ante alguna eventualidad, como el fallecimiento o invalidez de los padres. El seguro está creado para que si llega a haber alguna eventualidad, el ahorro no se vea afectado y, al cumplir los 18 años, el hijo reciba el dinero íntegramente. Además, otra de las bondades es no perder el valor adquisitivo del dinero, sobre todo porque año tras año los costos de las universidades aumentan, lo que vuelve aún más importante que el ahorro también lo haga.   Con información de: El Economista.

Condusef, Educación, Finanzas Personales, Tips

Gánale el duelo al regreso a clases

Para millones de padres de familia, las actuales vacaciones de verano son sólo el preámbulo de los gastos que vendrán este regreso a clases, desembolso que puede amplificarse si no se planifica la adquisición de los útiles y productos escolares. Es necesario revisar con anticipación la lista de útiles y verificar con cuáles ya se cuenta; de esta forma evitarás que el gasto que se origina cada año con el regreso a clases sea una carga financiera familiar. Asimismo, sugirió elaborar desde ahora un presupuesto, organizando tus gastos semanales y una bitácora para tener un mayor control de tu dinero. Con la lista de útiles en mano, inicia la comparación de precios en diferentes establecimientos, los cuales pueden ser además de centros comerciales, las ferias de útiles escolares que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) comenzó a efectuar en las distintas delegaciones del país y que rotarán hasta el 13 de agosto. En ellas, distintos proveedores ofrecen precios más accesibles para los útiles escolares y están respaldados por el organismo encargado de vigilar la calidad y precio de los mismos. Es recomendable que se adquieran los útiles escolares por paquete, así ahorrarás y al mismo tiempo tendrás material de reserva. Recomendó también aprovechar las rebajas de verano para los artículos de mayor costo, como mochilas, zapatos escolares, etc. En esta época, indicó la Condusef, también las instituciones bancarias lanzan sus campañas para el regreso a clases que incluyen meses sin intereses y en algunos casos puntos dobles o la posibilidad de usarlos. En algunos de estos comercios es posible comprar los artículos escolares a menos meses sin intereses y tener acceso a 100 pesos en cupones según el monto de la compra. Los descuentos y los pagos a meses sin intereses ocurren en una variedad de tiendas tanto departamentales, como librerías y de autoservicio. Sin embargo, Mario Di Costanzo, titular de la Condusef, recomendó a los padres de familia que las compras de los útiles escolares sean pagados al menor número de meses posibles, ya que, por ejemplo, al elegir un plan de pago a 18 meses, el próximo año pagarás aún los útiles escolares de este año y seguirás debiendo. Aunque aclaró que la excepción puede ser la compra de bienes de consumo duradero como computadoras o impresoras.   Fuente: El Financiero.

Cultura Financiera, Educación, Finanzas Personales, Impuestos

Los 5 pasos que debes seguir si quieres deducir las colegiaturas

No todo son gastos con el regreso a clases, desde 2011 el Servicio de Administración Tributaria (SAT) emitió un decreto que permite a las personas físicas deducir los pagos de las colegiaturas, desde preescolar hasta bachillerato o equivalente. Jorge López Chapa, director de Interfactura, proveedora autorizada de certificación y factura electrónica, precisó a Excélsior  que los límites anuales para la deducción que la ley establece son: Preescolar: 14,200 pesos. Primaria: 12,900 pesos. Secundaria: 19,900 pesos. Profesional técnico: 17,100 pesos. Bachillerato o equivalente: 24,500 pesos. BIEN REGISTRADO El especialista recomendó a los padres, exigir a las escuelas educativas la factura correspondiente. Además, es necesario que el concepto de Colegiatura quede debidamente registrado y que en la versión XML se establezca el llamado Complemento, para que la deducción pueda aplicar. Es importante recordar que en julio de este año comenzó el uso de la factura 3.3, para quienes ya migraron a ésta, la deducción se podrá hacer sin ningún problema. El beneficio es para el contribuyente, para el cónyuge, concubina/o, padres y abuelos, hijos, incluidos  adoptados, así como nietos. Cuando los estudiantes reciban becas o cualquier otro apoyo económico para pagar colegiaturas, debe restarse el monto de dicho beneficio al estímulo fiscal. Fuente: Excélsior.

Cultura Financiera, Educación, Finanzas Personales

El ABC para financiar una carrera universitaria

La educación universitaria es esencial en estos tiempos, pero cuando se trata de instituciones privadas, también pareciera inalcanzable. De acuerdo con estimaciones de entidades financieras como el Instituto Mexicano para la Competitividad, el costo de una licenciatura oscila entre 400,000 y 1 millón de pesos, dependiendo del tipo de carrera y dónde se quiera cursar. En instituciones como la Universidad Iberoamericana o el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, la anualidad ronda entre 150,000 y 200,000 pesos, lo que se traduce en que el semestre oscila entre 80,000 y 90,000 pesos. Es un incremento que supone una preocupación para las personas que en la actualidad están teniendo hijos, ¿cómo van a solventar los gastos que tengan para el estudio de sus hijos? La falta de recursos es una de las principales razones por la que los estudiantes dejen la escuela. Estos costos no son fijos, ya que las universidades tienen que enfrentarse a diversas presiones externas, por lo que factores como el tipo de cambio y las reformas estructurales afectan los precios de las colegiaturas, de acuerdo con Rodrigo Guerra Botello, secretario general de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES). En los últimos tres años, las colegiaturas han crecido, en promedio, 13 por ciento. Sin embargo, 20% de las universidades ha bajado sus precios porque el sector es muy flexible y si se perciben precios más allá de lo que el padre puede pagar, el alumno se les va. A la par de este tipo de factores, hay otros que afectan el encarecimiento de algunas carreras en particular. Por ejemplo, las de sectores relacionados con la tecnología, la internacionalización y la investigación están muy atadas a monedas extranjeras como el dólar, el euro y la libra, por lo que las colegiaturas suben. Dicho esto, las opciones de financiamiento deben contemplar estos factores, por lo que se requiere de mucha planeación previa. ¿Irse a lo seguro o solicitar 
un crédito? Independientemente de las becas y otros incentivos que el futuro licenciado pueda recibir, existen dos maneras para financiar la educación superior en una universidad privada: los seguros educativos y los créditos universitarios. En el primer caso, se trata de productos financieros que ofrecen las aseguradoras con los cuales el padre de familia puede tener la certeza de que cuando su hijo alcance la mayoría de edad, contará con los recursos necesarios para estudiar, sin importar qué ocurra. En caso de que llegara a faltar, además del ahorro se le proporciona al beneficiario (en este caso, el hijo) una suma asegurada por la póliza de vida de su padre. El costo promedio de la universidad puede ser entre 900,000 y 1 millón de pesos. Un padre de 35 años con esta meta educativa, en un plazo de 15 años, la suma asegurada del ahorro es de 1 millón de pesos y son 4.3 millones de pesos de suma asegurada, por lo que la prima mensual sería de 5,500 pesos durante 15 años. Por otra parte, están los créditos universitarios, que como en el caso de otros préstamos, funcionan a un plazo fijo y con una tasa de interés que, en el caso de México, ronda en 10% en promedio. Por ello es que el especialista de la FIMPES considera que la penetración de estos financiamientos no es tan atractiva. Los volúmenes de colocación de créditos educativos son muy marginales para el tamaño de la población, no creo que haya en México ahorita más de 8,000 a 10,000 créditos vigentes, en una población de 1 millón 100,000 estudiantes de educación superior particular. Por ello, el especialista recomendó que si no tiene la opción de un seguro, se acerque a las instituciones educativas de uno a dos años antes de que su hijo requiera entrar a la universidad, y platique con calma opciones de financiamiento, ya que si bien algunas entidades ofrecen planes de financiamiento rígidos, dependiendo del desempeño del estudiante y el cumplimiento de los pagos así como la antelación, puede haber preferencias en los precios. Finalmente se hallan esquemas de ahorro como Mexicana de Becas, que mediante un fideicomiso especializado y establecido por Santander, ayuda a las familias con hijos menores de 11 años a financiar planes de ahorro a plazos de cinco años para la universidad. Cabe mencionar que durante los cinco años de aportaciones, en el primero se cubren los gastos de administración, y luego el ahorro comienza a generar rendimientos.   Fuente: El Economista.

Cultura Financiera, Dinero, Educación, Finanzas Personales, Seguros

¿Cómo estudiar en una universidad privada sin que el dinero sea un problema?

La juventud es un divino tesoro que el país no está aprovechando. Se estima que 8.5 millones de jóvenes mexicanos en edad universitaria no ingresan a una institución, lo que los expone a un futuro con pocas oportunidades de desarrollo personal, y al mismo tiempo representan un riesgo de inestabilidad para el país. ¿Estudiar o ayudar a su familia a salir adelante? Ésta es una disyuntiva a la que se enfrentan millones de jóvenes debido a falta de recursos para realizar una carrera universitaria. Y es que, si bien existen universidades públicas como la UNAM o el Instituto Politécnico, el problema aquí se centra en su capacidad para albergar a la cantidad de jóvenes que desean ingresar cada año. No estudian porque no tienen recursos y con ello se perpetúa la desigualdad y pobreza ¿cómo romper ese círculo vicioso? El problema no pinta sencillo. Cifras de la Secretaría de Educación Pública establecen que 71 por ciento de la población mexicana que se encuentra en edad universitaria pertenece a los niveles C y D. Así en el nivel socioeconómico C, sólo 18.7% de los jóvenes en edad universitaria está cursando estudios de nivel superior, mientras que en nivel socioeconómico D, 3.4% de los jóvenes en edad universitaria cursa estudios de nivel superior. Si los jóvenes no tienen acceso a la educación existe el riesgo de incrementar la economía informal, la delincuencia y una menorproductividad, establece el Foro Económico Mundial (WEF).   En Épity contamos con soluciones financieras enfocadas a servir de apoyo para este tipo de gastos. Invertir en financiamiento educativo resulta una excelente alternativa para afrontar un gasto tan importante como resulta la educación universitaria.Hoy una carrera universitaria en una escuela privada puede oscilar entre los 120 mil y el millón y medio de pesos, dependiendo de muchos factores, pero pensando en el primer rango, un estudiante pagaría aproximadamente 1,250 pesos al mes.   Fuente: Excélsior.

Ahorro, Créditos, Cultura Financiera, Deudas, Dinero, Finanzas Personales

¿De verdad te conviene pedir prestado para pagar una deuda?

Hace unos días Prestadero, plataforma especializada en préstamos de persona a persona, dio a conocer a través de su más reciente informe que 63.2% de los mexicanos adquieren un crédito para pagar otra deuda, cuyo monto promedio es de 88 mil pesos contra los 79 mil del año anterior. A primera vista este dato podría parecer un indicador no muy bueno de la educación financiera de los mexicanos, así que consultamos a Gerardo Obregón, director general de la plataforma, para que nos aclarara cuándo sí y cuándo no es una buena idea adquirir un crédito para financiar una deuda. Esto fue lo que nos dijo sobre los puntos a considerar para saber si te conviene o no refinanciar tu crédito: Tasa y CAT Para saber si debes de comparar la tasa o el CAT revisa el siguiente ejemplo: Si tienes un crédito “A” con tasa de 15% y CAT de 30%, pero la diferencia entre la tasa y el CAT se debe solamente a una comisión de apertura, entonces debes utilizar la tasa, y no el CAT como base de comparación de este crédito (porque la comisión de apertura ya la pagaste y no la regresan, aunque trates).  Entonces, si quieres refinanciar el crédito “A” con un crédito “B” con tasa del 18% y CAT del 20%, no te conviene, aunque el CAT de “B” sea 10% menor al de “A”. Verifica que puedas pagar las mensualidades Si la tasa o el CAT son menores, eso no significa que el pago también es menor, pues el nuevo crédito puede ser a menor plazo.  Si bien pagarías menos intereses durante la vida del crédito, si el plazo disminuye, las mensualidades podrían aumentar en forma importante y ocasionar que caigas en mora, probablemente generando intereses moratorios y calificaciones negativas en tu historial crediticio. Revisa el contrato Debes verificar que puedas liquidar en forma anticipada. También comprueba que no haya comisiones escondidas. Las comisiones deben incluirse en el cálculo del CAT, pero puede haber manera de \”esconderlas\”. Por ejemplo, el contrato puede mencionar que si pagas directo en las oficinas de la institución no cobrarán comisión, pero todas las demás opciones de cobranza tienen una comisión incluida. Como existe una opción de no cobrar comisión al realizar el pago del crédito, seguramente no estará incluida en el CAT, pero la inconveniencia de ir a pagar el crédito físicamente a las oficinas aumenta tus costos y disminuye la conveniencia. Compara peras con peras Es decir, si vas a refinanciar un crédito personal sin avales y sin garantías, no lo compares con un crédito con garantías pues el \”riesgo\” del crédito no es el mismo. Por ejemplo, si quieres refinanciar tus tarjetas de crédito con un crédito garantizado con tu casa, es muy posible que la tasa del nuevo crédito sea menor, pero ten mucho cuidado, pues si no pagas este segundo crédito podrán adjudicarse tu casa de manera más directa. Verifica que la tasa sea fija Ten cuidado en refinanciar un crédito con tasa fija a uno con tasa variable.  Es posible que el nuevo crédito tenga menor tasa de salida, pero al ser variable pueden incrementar tus pagos en forma importante y sin previo aviso, dejándote a la merced de los aumentos de las tasas de referencia. Elige el tiempo correcto para refinanciar Sonará paradójico, pero el mejor tiempo para refinanciar o consolidar deudas es cuando aún puedes pagar cómodamente. Si los otorgantes de crédito notan que estás sobreendeudado, te negarán un nuevo crédito para refinanciar, o peor aún, te ofrecerán uno con peores condiciones que el original.   Fuente: Excélsior.

Cultura Financiera, Educación, Finanzas Personales

Tu mala relación con las matemáticas arruina tus finanzas personales

¿Cómo te llevas con las matemáticas? Mi relación con ellas está en un punto intermedio, nunca las he odiado, pero también sé que no son mi fuerte. Recuerdo cuando en la universidad muchos maestros decían que quienes estudiábamos Ciencias de la Comunicación lo hacíamos para no tener que lidiar con los números y matemáticas… ¡y miren ahora en dónde estoy! El maestro Alfredo, mi profesor de secundaria, siempre llegaba al salón de clases y soltaba, sin previo aviso: “A ver Sonia cuánto es 25 por 16”, “Selene, cuál es la raíz cuadrada de…”. Hoy me doy cuenta de la importancia que éstas tienen en nuestro día a día, pese a que siempre me preguntaba si utilizaría los quebrados. ¿Y por qué hablo de las matemáticas? En una plática que tuve hace algún tiempo con un especialista en educación financiera, me decía que el desempeño de la educación financiera está fuertemente correlacionado con el desempeño en matemáticas, 83 por ciento en promedio. ¿Cómo andamos los mexicanos en matemáticas? El Banco Mundial realizó una encuesta sobre capacidades financieras, entre las conclusiones estableció que la mayoría de las personas mostró una marcada incapacidad para hacer cálculos básicos: sólo 
37 por cineto logró calcular una tasa de interés simple, mientras que apenas 31 por ciento comprendía el concepto de interés compuesto. Todo esto de lo que te habló viene a colación porque hace unos días se presentó el Nuevo Modelo Educativo, en donde se establece que los niños podrán tener acceso a conocimientos en educación financiera, robótica, programación y habilidades para emprender. ¿Qué me parece? Un programa muy ambicioso pues el objetivo es derrumbar el modelo de aprendizaje por repetición, y se pretende que los niños aprendan a aprender. No sé cuánto tiempo lleve implementar este nuevo modelo, de lo que sí estoy segura es que necesitamos uno que permita a los niños y jóvenes desarrollar sus habilidades y que los prepare para un mundo en el que todo está cambiando de manera vertiginosa. Las matemáticas serán parte importante de esa nueva educación, en especial de la financiera, porque nos permitirán estar familiarizados con las decisiones que tomamos todos los días respecto del dinero, nuestro dinero, en un contexto donde cada vez es más fácil acceder a productos financieros, aun sin haber aprendido a usarlos: nos dan el auto pero no las clases de manejo. Así pues, tenemos un gran reto frente a nosotros como sociedad, éste es preparar a nuestras nuevas generaciones para un mundo en donde lo único que persiste es el cambio, y donde la educación financiera tendrá un papel importante en su calidad de vida. Fuente: Excélsior.

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