Buró de crédito

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Defraudan al hacerse pasar por personal de Condusef

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) alertó sobre una nueva modalidad de estafa en la que  gente se hace pasar por empleados de la dependencia con la finalidad de engañar a los ciudadanos y obtener un beneficio económico. “Recientemente, esta Comisión Nacional recibió llamadas de al menos 10 usuarios que reportaron a un supuesto funcionario de la Condusef, que se presentó bajo el nombre de Leonel Aguilar, (quien) los contactó vía telefónica ofreciéndoles recuperar el dinero relacionado a una queja interpuesta ante esta Comisión, solicitándoles para ello información de sus tarjetas”, refirió la entidad en un comunicado. La dependencia agregó que los usuarios que reportaron dichas llamadas de estafa no necesariamente tienen interpuesta alguna reclamación ante la Condusef, “por lo que es evidente el engaño de los delincuentes”. En este contexto, la Condusef refirió que “no se tiene relación alguna con este supuesto funcionario”, y pidió a la población ser precavida ante este tipo de estafadores que “únicamente buscan perjudicar sus finanzas”. CONOZCA LAS CAPACIDADES DE LOS FUNCIONARIOS En tanto, la dependencia recordó que ninguno de sus funcionarios está facultado para: • Realizar visitas en su domicilio ni solicitarle datos personales, números de identificación personal (NIP), tokens, números de cuenta o cualquier otra información personal, ni relacionada con algún producto o servicio financiero que haya contratado. • Acudir a los domicilios a ofrecer la reestructura de adeudos. • Otorgar o tramitar créditos. • Corregir o eliminar registros en el Buró de Crédito. • Solicitar pagos o dádivas por los servicios que presta.   Fuente: El Economista.

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¿Cuánto tiempo puedes permanecer en el Buró de Crédito?

Cuando se habla de productos financieros, es posible escuchar acerca del Buró de Crédito, una Sociedad de Información Crediticia que brinda datos confiables de personas y empresas que han tenido o tienen algún tipo de crédito con entidades financieras, empresas comerciales o Sofomes. Es común escuchar que si no se está al corriente en el pago de la deuda, entonces los datos aparecerán en el Buró de Crédito, no obstante, la Comisión Nacional para Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) refiere que todos los que tienen alguna relación crediticia se encuentran registrados en él. En la revista mensual Proteja su Dinero, que publica dicho organismo, se explicó que las instituciones crediticias reportan mensualmente la forma en cómo se pagan los créditos, es decir, si los clientres son puntuales o presentan retrasos. En caso de aparecer en la “lista negra” por falta de pago, el organismo aclaró que no se puede dejar de aparecer en el buró, lo que sí se puede hacer es cambiar la calificación que otorga el acreedor. Refirió que de acuerdo con la normatividad vigente, borrar los registros negativos tarda entre uno y seis años, dependiendo del monto del adeudo pendiente, en caso de que la deuda sea menor o igual a 25 Unidades de Inversión o Udis (113 pesos), se eliminan después de un año. Para los adeudos mayores a 25 Udis y que no rebasen 500 Udis (2,260 pesos) se retiran en dos años; mientras que para las deudas de 500 Udis y hasta un máximo de 1,000 Udis (4,520 pesos) desaparecen después de cuatro años. La Condusef expuso que si se tiene un adeudo mayor a mil Udis (que rebasen 4,521 pesos) permanecerá en el historial hasta seis años, en caso de no realizar el pago de la deuda. No obstante, aclaró que para mejorar el historial crediticio se puede cubrir el total del adeudo, y en un plazo de 35 a 45 días se verá reflejado en una buena nota en el Buró. Cabe mencionar que si se llega a algún acuerdo para la reducción de la deuda, se seguirá apareciendo en el Buró con una nota mala, ya que es un supuesto quebranto para la institución financiera y no siempre es recomendable recurrir a este tipo de arreglos, sobre todo si se prevé solicitar un nuevo crédito.   Fuente: Mundo Ejecutivo.

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El crédito para una pequeña o mediana empresa

El crédito Pyme ayuda a muchas empresas a poder adquirir equipo, insumos y otros elementos productivos que les permiten ser más rentables y crecer; ¿la tuya está lista para uno? Recientemente impartí una plática sobre Buró de Crédito con personas que tienen una pequeña o mediana empresa (Pymes). Al abrir la sesión de preguntas y respuestas uno de los asistentes mencionó que veía a las Sociedades de Información Crediticia (SIC), por ejemplo Buró de Crédito, como un obstáculo para obtener financiamiento. Obviamente las cosas no son así. Recordemos primero que las SIC no autorizan, ni rechazan créditos. Las SIC, con información de los otorgantes de crédito, construyen historiales crediticios y otras herramientas que apoyan el proceso de originación de un financiamiento. Quien decide si otorga el crédito o no es el otorgante bajo sus propios criterios de negocio y de riesgo. Segundo, los historiales le permiten al otorgante del crédito conocer a su potencial cliente y evaluar si este puede hacerle frente a un nuevo financiamiento para no sobreendeudarlo. Cabe mencionar que también consideran otros criterios que forman parte de sus propios modelos. Generalmente, antes de que consultar el historial crediticio hay varios requisitos que los otorgantes de crédito solicitan; estos pueden variar según el criterio de cada uno de ellos. Algunos de los más importantes son que las Pymes deben de: estar legalmente constituidas (Acta Constitutiva), presentar Poderes y Reformas (en caso de persona moral), estar dados de alta en Hacienda, no presentar pérdida en la declaración anual ni quiebra técnica, presentar declaraciones de impuestos, tener comprobantes de ingresos, tener estados de cuenta bancarios o estados financieros, etc. Muchas Pymes lamentablemente no cuentan con esta documentación, es decir, operan informalmente. Entonces, ¿si no se está dado de alta en Hacienda no se puede ser sujeto de crédito? Si hay posibilidades, pero seguramente necesitará comprobar ventas además de exhibir documentación que evidencie que el negocio cuenta con un permiso delegacional o municipal, un registro ante asociación de comercio o industria, o notas de compra u otro documento que sustente la actividad del negocio. ¿Y por qué los otorgantes piden tantas cosas? La razón es muy sencilla, los otorgantes de crédito están sujetos a la Ley de Instituciones de Crédito que en su Artículo 65 indica que “Para el otorgamiento de sus créditos, las instituciones de crédito deberán estimar la viabilidad de pago de los mismos por parte de los acreditados o contrapartes, valiéndose para ello de un análisis a partir de información cuantitativa y cualitativa, que permita establecer su solvencia crediticia y la capacidad de pago en el plazo previsto del crédito. Lo anterior, deberá observarse sin menoscabo de considerar el valor monetario de las garantías que se hubieren ofrecido”. Los historiales y las otras herramientas de Buró de Crédito, así como la documentación que los otorgantes piden, disminuyen las probabilidades de quebrantos que afectan directamente al acreditado, a las instituciones de crédito, al acreditado, al inversionista y a la economía nacional. Una vez generado el crédito es importante darle un seguimiento cercano a fin de poder identificar elementos que abran nuevas oportunidades de negocio mitigando, a la vez, los riesgos.   Fuente: Forbes México.

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Si incumples en pago de impuestos puede afectarte en el Buró de Crédito

El incumplimiento en las obligaciones fiscales puede afectar otras áreas de las finanzas, como el Buró de Crédito que imposibilitaría el acceso a algún tipo de financiamiento. De acuerdo con la plataforma digital Enconta, en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) actualmente existe un padrón de 61.6 millones de contribuyentes, de los cuales más de 200 mil tiene algún tipo de crédito. En un comunicado, el representante de la compañía especializada de contabilidad integral especializada en MiPyMES, Marco García, advirtió que “la omisión de obligaciones fiscales, podría generar una opinión de cumplimiento negativa ante terceros, que después te limitaría el acceso a créditos y otros productos”. Destacó que esta medida se aplica desde enero del 2008, no obstante, se deben cumplir ciertas condiciones para que una persona física o moral sea integrada en Sociedades de Información Crediticia (SIC) como el Buró de Crédito y el Círculo de Crédito. Cabe resaltar que el adeudo conocido como crédito fiscal, se clasifica en exigible, es decir, la cantidad generada por el incumplimiento de una responsabilidad como el pago de impuestos. En este caso, explicó, el SAT envía una notificación al usuario, que a partir de ese momento tiene un periodo de 45 días para impugnar y presentar las pruebas de cumplimiento o realizar el pago. Agregó que si la persona no cubre formalmente su adeudo o la resolución de su impugnación es negativa, el crédito se convierte en firme y el reporte de esta falta ya puede enviarse al Buró. \”Todo crédito firme fue exigible, pero no todo crédito exigible tiene que convertirse en firme. Por ello hay que tomar acciones para descubrir si tenemos algún adeudo en el SAT y, de ser así, saldarlo cuanto antes para evitar que la suma aumente y que el reporte afecte nuestro historial crediticio”, añadió García. Mencionó que el usuario puede revisar si tiene algún crédito fiscal a través del buzón tributario Mi Portal en la página del SAT. La eliminación de los adeudos fiscales dentro de las SIC ocurre en el mismo plazo que cualquier otra información crediticia. Por lo tanto, si el monto es menor a los 2.3 millones de pesos, entonces se borrará de la base de datos en un periodo no mayor a seis años, dijo. García manifestó que las personas físicas y morales que se encuentran en activo, tienen responsabilidades que deben cumplir y éstas pueden variar según el régimen en el que están dadas de altas., por lo que mantenerse al pendiente de sus obligaciones evitará algún tipo de adeudo. \”Ser poco cuidadosos en los temas financieros y administrativos, repercute en una contabilidad débil y por tanto una deficiencia amplia en el ámbito fiscal que impacta de distinta manera a los contribuyentes”, explicó. Puntualizó que “para una persona física podría ser una multa y la negación de una tarjeta de crédito. Pero, para una empresa de reciente creación, tener un mal historial crediticio puede limitar sus fuentes de financiamiento que son tan necesarias para que el negocio crezca”.   Fuente: Excélsior.

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Si no está al corriente con el SAT, puede afectarle en Buró

Una de las principales amenazas para el historial crediticio de las personas son las deudas, pero no sólo las originadas por préstamos bancarios, sino también las de carácter fiscal que se tengan con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Recordemos que el historial crediticio de las personas es recopilado y administrado por dos sociedades de información crediticia (SIC): Buró de Crédito y Círculo de Crédito. Estas empresas se encargan de recabar información sobre las operaciones crediticias sostenidas con entidades financieras, empresas y sofomes, pero también las relacionadas con el órgano fiscal. Sin embargo, no todos los adeudos con el fisco se reportan a Buró, como también se conoce a las SIC. A decir de Lizandro Núñez Picazo, administrador general de Recaudación del SAT, sólo son adeudos muy específicos los que pueden manchar el historial de pagos en el Buró de una persona. “Se prevé que el SAT pueda compartirle a las SIC datos de los deudores cuando éstos tienen créditos firmes (…) Si nosotros le notificamos del adeudo y el contribuyente se va a un medio de defensa, no podemos revelar la información hasta que el tribunal lo resuelva”, explicó. Los especialistas indicaron que existen dos tipos de créditos fiscales: el exigible y el firme. Un crédito fiscal es exigible a partir de que el contribuyente se atrasa un día con el pago de sus impuestos, a pesar de que la autoridad aún no le haya exigido expresamente su liquidación. A su vez, un crédito exigible se convierte en un crédito firme después de que el SAT le notificó al contribuyente de su adeudo y le realizó el cobro, siempre que el causante no haya impugnado ni aclarado dicho crédito, o interpuesto un medio de defensa y perdido en los tribunales. Es decir, todos los créditos firmes fueron exigibles, pero no todos los exigibles se convierten en firmes. En términos prácticos, Virginia Ríos Hernández, integrante de la Comisión de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, ejemplificó el caso de los créditos firmes de la siguiente manera: Imagine a una persona física que debía presentar su declaración anual en abril y no la paga. Esto implicaría que a partir de agosto se le empezará a solicitar el pago. A partir de ahí corre un plazo de 45 días para que el contribuyente aclare su adeudo con la autoridad o lo liquide. Hasta ese momento es un crédito exigible. Si transcurrido ese periodo no impugna o aclara, o bien, se va a los tribunales y pierde, se convierte en un crédito firme y (el contribuyente) no puede rehusarse a pagar. La información de los pagos se hace con corte mensual, agregó el administrador del SAT. “Cada mes hacemos una identificación de los deudores y le pasamos los datos a las SIC, y aunque podría ser por cualquier monto, el código (fiscal) prevé que sea superior a 200 unidades de inversión (Udis), aproximadamente 1,156 pesos. Los créditos menores a esa cantidad, nuestro propio Código los define como incobrables”. Lizandro Núñez aclaró que el hecho de que un contribuyente no presente sus declaraciones todavía no constituye un crédito firme, y tampoco deriva en ello una suspensión de actividades de la persona. ¿Cuánto tardan en borrarse los adeudos fiscales? La eliminación de los adeudos en las SIC ocurre en el mismo plazo para todo tipo de financiamientos, lo cual implica que los créditos de las personas y empresas se eliminan a los seis años de estar en Buró de Crédito siempre y cuando el adeudo sea de 1,000 a 400,000 Udis (unos 2.3 millones de pesos), refirió Wolfgang Erhardt Varela, vocero de Buró de Crédito. Si el crédito supera ese monto, agregó, no se podrá eliminar, ni tampoco cuando se está en proceso judicial o en caso de que se haya cometido fraude. Hay que recordar que los adeudos y su permanencia en el historial crediticio pueden ser más pequeños; si la deuda equivale a 25 Udis (aproximadamente 144.5 pesos) o menos se elimina a los 12 meses; si equivale a un rango de 25 a 500 Udis (de 144.5 a 2,890 pesos) se elimina a los dos años, y los montos de 500 a 1,000 Udis (2,890 a 5,780 pesos) en cuatro años. Erhardt puntualizó que el hecho de que se borren los registros no significa que se le perdonan al usuario, ya que las entidades financieras seguirán haciendo labores de cobranza. Consulte 
su historial Si tiene dudas sobre algún adeudo con el fisco y sus repercusiones en su historial, recuerde que puede consultar su reporte gratuitamente a través del portal burodecredito.com.mx, en los teléfonos 5449-4954 y 01800-6407-920, así como en la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). En tanto, Lizandro Núñez invitó a todo aquel contribuyente que esté reportado en estas sociedades a hacer las aclaraciones correspondientes en el portal del SAT, por correo electrónico en cobranza@sat.gob.mx, así como al teléfono 6272-2728 o en cualquiera de las administraciones de servicios al contribuyente. Por su parte, Virginia Ríos sugirió que si es persona física con actividad empresarial o si no se cuenta con conocimientos fiscales, puede ir a alguna de las cámaras que agrupan a su giro, como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), o a la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco). Además, advirtió que independientemente de que esté en Buró de Crédito o Círculo de Crédito, si tiene un crédito fiscal hay que pagarlo, ya que para evitar multas y recargos lo más conveniente es estar al corriente con nuestras obligaciones fiscales.   Fuente: El Economista.

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Buró de Crédito te abre puertas… o te las cierra

Hace algunos días me llegó un correo de un lector quien me comentó que es estudiante y tiene algunas “notas negativas” en Buró de Crédito. Su pregunta concreta es saber si hay manera de “limpiar” su historial o simplemente si se puede salir, porque le está afectando. Mucha gente tiene esta confusión y sigue pensando, a pesar de todos los esfuerzos y campañas de comunicación, que el Buró de Crédito es una especie de “lista negra” en donde están las personas que no han pagado sus deudas. Esta es una percepción completamente equivocada y a continuación explico por qué. Todos estamos en Buró, pero no de la misma forma En realidad en el Buró de Crédito estamos todas las personas que hemos tenido algún crédito o que utilizamos los servicios de una empresa que opera a crédito (por ejemplo, servicios de suscripción, que se pagan de forma mensual, como televisión de paga o telefonía celular). Estas empresas, llamadas otorgantes de crédito, reportan de manera periódica a Buró cuando se abre un crédito a nuestro nombre, así como el comportamiento de los pagos. Si nuestras cuentas van al corriente o si hay retrasos. Ahí se registra todo, tanto si somos cumplidos como si tenemos retrasos. Entonces cuando nuestro historial es positivo, es decir, no tenemos muchas deudas, tenemos un comportamiento de pagos regular y cumplido, eso nos abre muchas puertas. ¿Por qué? Simplemente porque se puede confiar en nosotros: lo que muestra nuestro historial crediticio es que somos responsables en el manejo de nuestros créditos y nos preocupamos por pagarlos a tiempo. De esta manera, somos un gran candidato, una persona a la que las instituciones financieras (o empresas de servicios) quieren prestarle dinero porque el riesgo de impago es menor. Pero si por el contrario nuestro historial registra que nos atrasamos frecuentemente, o bien que aunque nos hemos mantenido durante muchos años al corriente nuestro nivel de endeudamiento ya es demasiado alto, entonces se encienden focos amarillos o rojos: somos un cliente de mayor riesgo para las instituciones. Algunas, dependiendo de sus políticas, quizá decidan no prestarnos. Otras puede que lo hagan, pero a una tasa de interés seguramente elevada, que compense ese riesgo adicional. Por ello, es importante aclarar que el Buró de Crédito no decide a quién le prestan los otorgantes. Ellos simplemente consultan nuestro historial crediticio, que representa sólo una parte de su análisis. Ellos son los que de acuerdo con sus propias políticas toman esta decisión. Ahora bien, muchos bancos, particularmente aquellos grandes, no hacen una buena labor para segmentar el riesgo de sus clientes. De esta manera, si uno pide una tarjeta de crédito o de nómina, no importa si nuestro score en Buró de Crédito es excelente o simplemente regular: la tasa de interés suele ser igual para todos. Pero hay veces que no es así. De hecho algunas instituciones suelen enviar invitaciones exclusivas a sus mejores clientes que no están disponibles para el público en general. En mi caso particular, he conseguido ofertas de créditos personales, a 24 meses, con tasas de interés menores a 10% anual, que es incluso más baja que muchos créditos automotrices (que están garantizados por el auto que uno adquiere). Casi nunca las contrato, ni pido el préstamo aunque sea barato, porque sigue siendo una deuda y no tengo por qué comprometer mi flujo de efectivo futuro. Prefiero mantener mis finanzas sanas y mi nivel de endeudamiento al mínimo posible. Eso a mí me da mucha tranquilidad. Hay bancos que hoy en día, en México, en créditos hipotecarios, asignan una tasa de interés que depende directamente de nuestro reporte de Buró de Crédito. Esto tiene muchas ventajas: mientras mejor sea nuestro historial, menor será el costo de nuestra hipoteca. Entiendo que muchas veces suceden cosas fuera de nuestro control. Entiendo que en México la gente piensa que tiene un empleo estable y lo pierde de la noche a la mañana. Por eso hay ser cuidadosos con las deudas: incluso las que son a meses sin intereses se pueden convertir en un dolor de cabeza ante una situación así. Empecemos a ver al Buró de Crédito como lo que es: simplemente un lugar donde se registra nuestro historial, tanto positivo como negativo. Si éste es bueno nos puede dar muchas ventajas y abrir muchas puertas. De lo contrario, también nos las puede cerrar, pero esto no será culpa del Buró, sino de nuestro propio comportamiento.   Fuente: El Economista.

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Realidades que te urge saber sobre el Buró de Crédito

Decir Buró de Crédito a menudo remite a pensar en una entidad abstracta que sabe todo de nosotros… o al menos de nuestras tarjetas de crédito, hipotecas, préstamos y deudas. Existen muchos mitos y dudas alrededor de esta entidad, desde sus funciones hasta su alcance. Sin embargo, para los bancos e instituciones financieras es parada obligatoria antes de otorgar créditos empresariales, de vivienda o microcréditos. En busca de aclarar dudas, los expertos del portal inmobiliario Propiedades.com prepararon estos cinco puntos que explican qué es, para qué sirve y cómo puede ayudarte el Buró de Crédito: 1. El buró de crédito recopila historias y datos Conocido como Sociedad de Información Crediticia o Buró de Crédito, es una empresa privada que reúne, vende o cataloga el historial de crédito de todas las personas que en algún momento de su vida han tenido una tarjeta de crédito bancaria, de una tienda departamental o algún tipo de crédito, explica la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a través de su página de internet. En él se encuentra información de servicios básicos como teléfono, televisión de paga, luz, además de los datos sobre tarjetas de crédito, hipotecas, créditos automotrices. El historial corre en períodos de los últimos 72 meses, e incluye saldos pagados a tiempo o con retraso, así como apertura y cierre de cuentas o créditos. 2. Puedes consultarlo Alina Aldape, directora jurídica y de relaciones institucionales de Propiedades.com, recomendó a los consumidores conocer su historial en el Buró, para verificar que la información reportada sea correcta. Este trámite puede hacerse gratis una vez al año, mientras que las consultas adicionales cuestan 35.60 pesos cada una. Para esto, es necesario tener a la mano el número de una tarjeta de crédito, el monto de crédito otorgado y el nombre del banco. 3. Es fácil aparecer en él Si el consumidor ha dejado de pagar o paga con retraso algunos de esos créditos, debe dar por hecho que se refleja en su historial del Buró de Crédito, explicó Alina Aldape. Tu historial debe de estar limpio, hay muchas ocasiones que se está en buró de crédito por cosas muy simples como cancelar una cuenta y el banco lo reporta mal. Todo esto se soluciona levantando un reporte”, detalló Estanislao Cancino, VP de ventas de Propiedades.com. 4. Pero no es el fin del mundo Un historial lleno de faltas de cumplir los pagos en tiempo y forma, definitivamente puede hacer que te nieguen un crédito hipotecario”, dijo Aldape. Sin embargo, el Buró no boletina a los usuarios de servicios financieros, únicamente proporciona y recopila la información para que las instituciones bancarias otorguen o nieguen créditos. Además, el organismo puede apoyar al consumidor a tramitar cualquier reclamación con alguna institución crediticia. 5. Está regulado La Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia y las Reglas Generales para Sociedades de Información Crediticia rigen el alcance y comportamiento del Buró de Crédito. Además, está monitoreado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Banco de México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, además de la Condusef y la Profeco.   Fuente: Excélsior.

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Mitos de las reparadoras de crédito que debes dejar de creer

¿Qué es una reparadora de crédito?, ¿cómo te puede ayudar?, ¿es para ti esta opción? Muchas personas se preguntan cuáles son sus servicios, y otros tantos buscan información relacionada sobre ellas. Lo cierto es que es mucho lo que se habla sobre el esquema de las reparadoras de crédito, por eso hoy queremos compartirte los principales mitos y verdades de estas soluciones financieras. 1. Mito: Entrar a una reparadora de crédito deja una marca negativa en tu historial crediticio Falso. Las personas que recurren a una reparadora de crédito tienen un atraso en el pago de sus adeudos, por lo que ya tienen una calificación negativa en Buró de Crédito. 2. Mito: Las reparadoras de crédito prometen “sacar” a sus clientes del buró de crédito Falso. Nadie puede borrar la marca negativa en el Buró con la que los clientes llegan al programa, lo que pueden ofrecer las reparadoras es ayudar a sus clientes a generar buen historial mediante un nuevo crédito, en todo caso. 3. Mito: Las reparadoras de crédito operan fuera de la ley Las reparadoras de crédito no son entidades financieras, por tal motivo no están sujetas a regulación por parte de Condusef; sin embargo, sí son vigilados por la Profeco.   Fuente: Excélsior.

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