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Ahorro, Cultura Financiera, Finanzas Personales, Inversión, Seguros

Valor agregado. Contratar un seguro de vida y ahorro: ¿Es una buena inversión?

Se trata de una pregunta común que los consultores financieros y de seguros responden cotidianamente. Las personas y familias que están en busca de buenas alternativas para canalizar sus ahorros, o una parte de ellos, cuestionan a sus asesores sobre la conveniencia de ingresar en estos esquemas de mediano y largo plazo. Los seguros de vida más eficientes que se ofrecen en el mercado, cuentan con la posibilidad de ser complementados con herramientas de ahorro e inversión para diferentes fines, tales como fondos universitarios para los hijos; portafolios de inversión en bolsa de valores; fondos de pensión para el retiro; fondos temporales y vitalicios, de rendimientos fijos y variables; de indemnización en caso de cánceres femeninos y otros padecimientos de salud; entre otras opciones. Así, los seguros brindan la oportunidad de no solo contar con la importantísima protección para la familia y los dependientes económicos, sino que también ayudan para conformar un patrimonio y contar con liquidez a largo plazo. Los seguros, al igual que cualquier otra inversión, deben diseñarse como un traje a la medida para quienes los solicitan. El principio básico es que todas las personas somos diferentes, y que por tanto, todos necesitamos seguros e inversiones diferentes. Ya le escribía la semana anterior, que estos temas siempre deben ser acordes a nuestro perfil y a nuestro proyecto de vida, lo que incluye nuestro bolsillo y poder adquisitivo. Se trata de que estas decisiones fortalezcan nuestras finanzas y patrimonio, no de que nos causen problemas por quedarnos sin dinero para los gastos básicos. Dicho esto, el análisis sobre si un seguro conviene o no como alternativa de inversión, radica en el contenido del portafolio patrimonial de cada persona y familia, es decir, en ver qué sí se tiene y qué no se tiene. Los seguros son un ingrediente prácticamente indispensable en el patrimonio de cada familia. Lo escribo por el tema de la protección ante el eventual fallecimiento del padre y/o madre de la misma. Una vez cubierto dicho riesgo, y si el ingreso lo permite, es propicio comenzar a buscar opciones para hacer crecer nuestro dinero. Adquirir bienes inmuebles; echar a andar algún negocio; ser socio de una empresa; invertir en los mercados financieros; o adquirir metales preciosos como el Oro o la Plata; son algunos ejemplos de alternativas de inversión a las que se puede acceder. Desde luego, algunas de ellas son muy accesibles y otras no tanto. Sea como fuere, la mejor alternativa no es una, ¡sino todas! Me refiero a que la mejor estrategia de inversión que existe es la diversificación. No poner todos los huevos en una sola canasta, no solo es sabiduría popular, sino un verdadero vehículo al éxito financiero y patrimonial. Y como le escribía, siempre de acuerdo a las posibilidades y contexto de cada quien. En esta lógica, los seguros de vida y ahorro, son una excelente alternativa de inversión para diversificar el patrimonio. Eso sí, siempre y cuando sean en dólares o en UDIS, pero nunca en pesos. Y permítame insistir: hay que diversificar; no es conveniente que absolutamente todo su dinero lo invierta en seguros, pero tampoco que no cuente con ellos. Hay que tener seguros, pero también otras cosas. La mejor manera de saber si aún le conviene adquirir más seguros o no, es consultar con un asesor profesional, quien puede y debe indicarle sus alternativas. Ello si es muy importante, que se auxilie de un verdadero experto o experta, no de aficionados. Mire que como todos trabajamos por dinero, bien vale poner énfasis en su cuidado, pues finalmente, a todos nos interesa que nuestra economía esté lo mejor posible.   Fuente: SDP Noticias.

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Mayoría de emergencias durante viajes de fin de año son por salud

Siete de cada 10 emergencias atendidas durante los viajes de esta temporada navideña y de fin de año responden a cuestiones de salud. Algunos de los incidentes más frecuentes entre los turistas asegurados que viajan en estas fechas son problemas respiratorios, gastrointestinales, renales, perdida de dientes y fracturas. Además, 41 por ciento de las asistencias solicitadas por viajeros mexicanos son desde España y Canadá, seguido por México, Alemania, Finlandia, India y Malasia. Considerar un presupuesto extra para enfrentar cualquier emergencia que llegue a presentarse al viajar significaría tener que ahorrar una gran cantidad, pues el gasto puede llegar a ser muy elevado. Sin embargo un seguro, con un costo menor al 1.0 por ciento del total de un viaje, toma gran importancia cuando sabemos que su valor es mínimo comparado con los grandes beneficios que ofrece. Además de la asistencia médica, la demora y pérdida de equipaje, así como la cancelación de viajes, figuran en la lista de eventualidades más frecuentes de la época decembrina.   Con información de: 20 Minutos.  

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El seguro como protección e inversión

Al hablar de seguros, México tiene un nivel de penetración en este sector de sólo 2.3% respecto al Producto Interno Bruto. Cifra que refuerza la escaza cultura de protección en un país de más de 127.5 millones de habitantes; se podría calcular que sólo uno de cada 10 mexicanos cuenta con algún tipo de seguro. Esta información nos deja ver que México tiene una oportunidad real para ser más consiente sobre la exposición de sus riesgos y aumentar la educación del seguro como herramienta de protección e inversión; situación que puede revertirse si se trabaja para brindar opciones y proyectos de protección que mejoren la calidad de vida y futuro de los mexicanos. Algunos resultados arrojados en la última edición del informe “Income Protection Gap 2017″ (Brecha de Protección de Ingresos) realizado con la colaboración de la Universidad de Oxford, presenta “Opciones y soluciones ante los desafíos de la brecha de protección de los ingresos”, que incluye recomendaciones sobre cómo los gobiernos, empresas, aseguradoras, intermediarios y población pueden desempeñar un papel crucial para cerrar la brecha en la reducción en el ingreso, como consecuencia de muerte o incapacidad del empleado. El informe desarrollado en 12 países en Europa, Oriente, Asia, América (México, Brasil y Estados Unidos) analiza tres de las principales adversidades que estas naciones enfrentarán a mediano plazo son: el envejecimiento de sus habitantes, el creciente riesgo de los jóvenes a sufrir alguna eventualidad que minimice sus ingresos y la problemática de los gobiernos por no poder solventar la situación a mediano y futuro plazo. Se destaca que, 65% de los mexicanos no está listo para enfrentar una incapacidad laboral o muerte prematura; los jóvenes y trabajadores independientes son los más vulnerables pues, en caso de requerir asistencia médica, será necesario que utilicen sus ahorros. Nuestro país registra actualmente 7.5% de incapacidad (17 millones de mexicanos) debido a una creciente población de personas mayores de 30-59 años  y 60 o más, es decir 33,7% de los y 51,4% del total de los habitantes del país respectivamente, que ligado al aumento de padecimientos cardiometabólicos (diabetes, hipertensión u obesidad) y sus complicaciones (amputaciones o deficiencias visuales), incrementará considerablemente este número en los próximos años. Hoy, sólo aquellos de 40 años o más, cuentan con el apoyo del gobierno para enfrentar la pérdida de sus ingresos por incapacidad; pero en un futuro, las brechas de protección de ingresos afectarán más a la clase media y alta (15% de la población). Ante esta falta de opciones, cada vez más mexicanos ven el seguro como una herramienta para proteger su salud e ingresos, pues 35% de los encuestados indicaron tener un seguro frente a una enfermedad o discapacidad y 34% admitió contar con algún tipo de protección en caso de muerte. Lo que significa que, en un futuro, la responsabilidad para proteger los ingresos y su salud recaerá principalmente en los mismos individuos, las empresas y las aseguradoras. Las ideas planteadas en el informe concluyen que la educación financiera es clave para incrementar la concientización de la protección de los ingresos, pero esto se logrará con la participación activa de varios actores como el gobierno, que deberá apoyar en el diseño y comercialización de productos de protección transparentes y fáciles para los mexicanos; así como los corporativos, que necesitarán informar mejor acerca de las opciones de protección empresarial para los ingresos de sus trabajadores como complemento de los regímenes de pensión. Además de mejorar las condiciones laborales de los mexicanos, el sector debe transmitir a los mexicanos, los beneficios de contar con un seguro para proteger sus ingresos adaptados a sus necesidades actuales, pero con visión a largo plazo, que los blinde de situaciones que puedan desgastar su salud y economía familiar. Estos resultados, nos invitan a reflexionar sobre el seguro como herramienta de protección e inversión, que nos brinde la tranquilidad de saber que, si algo ocurriera, además de estar protegidos, podríamos evitarnos pagar sumas exorbitantes que pudieran afectar no sólo la economía y solidez financiera de una persona, sino el futuro de toda una familia.   Fuente: Forbes México.    

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¿Qué características tiene el nuevo cliente de seguros?

La globalización, la revolución digital y el acceso a la información han sido ejes centrales de la época moderna, los cuales han ido cambiando la forma de hacer negocios para diferentes sectores. los cambios van desde el uso que los clientes le dan a la tecnología en su día a día, hasta el aprovechamiento que las compañías pueden darle al implementar herramientas para el conocimiento del usuario, la atención a través de nuevos canales y la optimización de sus operaciones. Con lo anterior y ante un mercado cada vez más cambiante, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) se dio a la tarea de investigar cómo es el nuevo cliente en seguros. En sus resultados se indicó que las aseguradoras tienen clientes de diferentes generaciones, por una parte están los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1981), los cuales tienen entre 52 y 71 años y representan 15% de la población en México. Asimismo, se encuentra la Generación X, nacida entre 1966 y 1981 y representa 20% de la población. Por último, están los nacidos entre 1982 y 2001, a quienes comúnmente se les llama generación Millennial, actualmente representa 33% de la población en el país y comienza a ser mayoría en la población económicamente activa en México. Si bien no hay una diferencia muy marcada en el estilo de compra o de comparación de productos de seguros entre estas generaciones, ya que consideró que las pasadas empiezan a copiar comportamientos de las nuevas, existen ciertos puntos interesantes dentro del ADN de estos nuevos clientes y que las compañías de seguros deben considerar. Los Millennials son una generación que valora mucho su tiempo, no le gusta esperar, exige soluciones rápidas y eficientes. Se hace preguntas cómo: ¿me pagaron rápido?, ¿cumplen con lo que prometen? Entre otras. Algunas cosas cambian, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con canales de distribución, la mayor parte de estos jóvenes lo que va a hacer es buscar un canal en el cual trate de no tener interacción con otra persona, primero se le manda información, con base en ella lo podrá comparar y si le interesa puede llegar a un acercamiento (…) Si él encuentra un seguro que tenga una cierta rigidez al momento de la contratación va evitarlo. Matías Llosas explicó que en muchas ocasiones el consumidor se siente muy atado por la aseguradora, ya que tienen que firmar muchos papeles y realizar algunos trámites para adquirir sólo un producto. También lo que hacen distinto es buscar información antes, se ponían en contacto con un agente que les daba algunas ofertas, hoy solicitan información por diferentes medios. Asimismo, comentó que es una generación que gusta de compartir sus experiencias, se comunica, se manifiesta y ejerce su poder sobre mercado, competidores y otros clientes, usualmente lo hace a través de las redes sociales. Hay una creencia bastante típica de que el Millennial no es fiel a sus marcas, en caso de las redes sociales cuando a un joven le gusta una marca, le funciona y le da el servicio que quiere la va a defender. el tema es que no se hace en una conversación frente a frente, usualmente lo hace mediante una red social, para las aseguradoras es un canal en donde tendrá un contacto más frecuente con su cliente que no lo tenía antes (sólo existía en la contratación, en algún siniestro y cancelación) y entender algunos de sus gustos. TAMBIÉN CAMBIAN LAS EXIGENCIAS Las particularidades del nuevo cliente de seguros, así como las del nuevo mercado, traen consigo un conjunto de exigencias que las compañías aseguradoras deberán comprender para así guiar sus estrategias, éstas son las siguientes: accesibilidad, transparencia/claridad en los productos, confianza en la marca, simplicidad/inmediatez y experiencia/personalización. Los principales retos que deberán afrontar las instituciones de seguros son implementar nuevos modelos centrados en clientes y así ofrecerles experiencias personalizadas, basadas en las nuevas tecnologías. Tendrán que conocer más a su cliente, simplificar algunos procesos, afrontar la transformación digital, brindarles nuevos canales y otorgar productos que se puedan personalizar.   Con información de: El Economista.

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Al contratar seguro de vida, protéjase de la inflación

Cuando una persona contrata un seguro, lo que en realidad está buscando es certeza; de que su familia no quede desamparada ante su ausencia, de que podrá sostenerse económicamente aun en situaciones de invalidez o desempleo, etcétera. Esa certeza está representada por la suma asegurada que contratamos, sobre todo en un seguro de vida. Sin embargo, ¿cómo estar seguros de que una indemnización que ahora nos parece razonable también lo será en el futuro? Una alternativa son las Unidades de inversión (Udis). Las Udis son unidades pensadas para dar certeza sobre el precio de algunos rubros —como los seguros— ante efectos inflacionarios, ya que las crecen a la par de la inflación. Al respecto, Gabriela Aguado, directora del Instituto de Finanzas Personales, refirió que las Udis protegen el valor del dinero, para que 100 pesos sigan valiendo lo mismo a través de varios años, por ejemplo, por lo que un seguro denominado en Udis ayudaría a una persona a que su suma asegurada aumente conforme a la inflación. De esta manera, si contrató un seguro por 1 millón de pesos y lo cobra en dos años, y se presenta una inflación de 6%, podrá cobrar una suma asegurada 6% mayor, ya que cada Udi, recordemos, sube o baja a la par de la inflación. “La inflación provoca cierta dificultad para planear a largo plazo, además de que erosiona el ingreso de la población y retarda el crecimiento económico”, agregó. Las inversiones y sumas aseguradas se deben de proteger de la inflación  y para ello hay dos denominaciones frecuentes: las Udis y los dólares. Tanto dólares como la Udi tienen puntos a favor; sin embargo, una desventaja del dólar es su volatilidad. En cambio, la Udi incrementa paulatinamente acorde a los ingresos de las familias mexicanas. Los seguros contratados en dólares son convenientes cuando el cliente entiende que sus primas variarán según el tipo de cambio peso-dólar, por lo que en épocas de paridad cambiaria adversa, el costo de una prima puede encarecer hasta en 50% si la moneda estadounidense así lo hace, por ejemplo. Por ello, el tipo de cambio ha orillado a algunos mexicanos a contratar sumas aseguradas menores para poder pagar sus primas. Estos seguros son más que nada para clientes que están dolarizados”. Como ejemplo, el especialista compartió el supuesto de una suma asegurada por 500,000 pesos en enero de 1996; si el seguro hubiera sido en dólares, la suma asegurada a enero del 2017 sería de 1.4 millones de pesos, mientras que si hubiera estado denominada en Udis, sería de 2.1 millones de pesos, es decir, un monto 42% mayor. Cabe mencionar que, según datos del Banco de México, en este periodo las Udis han tenido un crecimiento de 312%, mientras que los dólares han presentado un alza de 191 por ciento. Además, el ritmo al que han crecido también es un factor importante. Mientras que el dólar ha tenido más altibajos a lo largo de estos años, las Udis muestran un crecimiento más estable, lo que es de gran relevancia al cobrar la póliza, dado que un par de malos meses para el peso, por ejemplo, podría hacer una importante diferencia en el monto a recibir. Recordó que de los más de 120 millones de personas que habitan en nuestro país, sólo 7% de la población contempla la contratación de un seguro de vida. ¿QUÉ CONSIDERACIONES DEBERÍA TOMAR? Uno de los puntos que se debe tener en claro es que las primas de una póliza que está denominada en Udis subirán en una proporción similar a la inflación. Por ello, la suposición es que el salario de una persona aumentará en la misma proporción que la inflación; sin embargo, esto no es así en todos los casos. Una sugerencia para estas situaciones es que, ante eventos inflacionarios en los que los salarios de una persona no suban en la misma proporción, el cliente puede bajar el monto de su suma asegurada.   Con información de: El Economista.

Ahorro, Ahorro para el Retiro, Seguros

Quiero ahorrar para el retiro, pero ¿dónde debería hacerlo?

Cuando hablamos de ahorro, es común que la prioridad sea sustentar necesidades de corto plazo, como emergencias, imprevistos o mero consumo, y aunque el tema del retiro no es la principal preocupación, preocupa a 11% de los mexicanos, de acuerdo con el estudio “Conocimiento y percepción del Sistema de Ahorro para el Retiro”, de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar). Sin embargo, lo que llama la atención es dónde ahorran los mexicanos para esta etapa: los bancos acaparan el ahorro para la jubilación de 37% de las personas, seguido del ahorro teniendo un negocio propio (19%) y el realizado en las administradoras de fondos para el retiro (afores), mientras que los seguros y otros productos financieros apenas son opción para 1% de los encuestados. PRODUCTOS COMPLEMENTARIOS Por ello, vale la pena conocer qué productos financieros han sido diseñados exclusivamente para generar un ahorro para el retiro. De manera general, actualmente hay tres productos financieros pensados en el retiro: los planes privados de pensiones, los seguros para el retiro y los fondos de inversión para el retiro. Como su nombre lo indica, los planes privados son esquemas de ahorro para el retiro que implementan las empresas con beneficios adicionales para el trabajador a los requeridos por la ley. Recordemos que actualmente gran parte de los mexicanos cuenta con una afore, donde se hace una aportación que equivale a 6.5% de su salario mensual (del cual 5.15% es otorgado por el patrón, 1.125% por el trabajador y 0.225% por el gobierno). “La ventaja de los planes privados de retiro es que hay dos formas de constituir un fondo: de beneficio definido, que son esquemas de reparto donde la empresa se encarga de ir financiando el beneficio y a la jubilación se le da el beneficio que le corresponde, y los otros, de cuentas individuales, son similares a los seguros y fondos de inversión en cuanto a que habrá una aportación que hará el trabajador y va ganando rendimientos”, explicó Ana María Montes, directora de Consultoría Actuarial en Lockton. Los planes privados de pensión de cuentas individuales, en algunos casos, tienen el plus de que la empresa empleadora establece una aportación que premia el ahorro de los empleados. “La empresa hace una aportación incentivo, entonces si como empleado hago una aportación de 1% (del salario mensual) hay varios planes donde la empresa pone 25 o 50 centavos por cada peso e incluso un peso por cada cantidad similar aportada”, agregó la especialista. A decir de Moisés Pérez Peñaloza, socio de PwC en Retiro Laboral, estos productos son uno de los vehículos de ahorro más idóneos para el retiro debido a que las aportaciones se hacen desde descuentos vía nómina, por lo que es una forma más sencilla de ayudar a las personas a ahorrar. No obstante, agregó, como es un esquema que la empresa establece, hay que considerar que las personas no tienen tanta injerencia en él. “Más bien es el tipo de plan que la empresa ofrece como una prestación; el patrón establece el esquema general, pero el individuo puede decidir en tres rubros: si participa o no, en qué porcentaje puede hacerlo (es decir, cuánto quiere que le descuenten mensualmente) y, en algunos casos, decidir sobre la canasta de inversión en la que quiere ahorrar su dinero. Las empresas definen tres o cuatro portafolios de inversión y el usuario puede seleccionar”, añadió. Por otra parte, los seguros para el retiro tienen como principal atractivo que puede ahorrar para su jubilación, en ocasiones con ventajas fiscales, y con un componente de cobertura para que, en caso de que fallezca o se invalide, sus beneficiarios cuenten con un respaldo financiero. De ahí que, a consideración de Ana María Montes, estos productos son recomendables para trabajadores que cuenten con dependientes económicos. Adicionalmente, Moisés Pérez Peñaloza también sugirió estos productos para trabajadores independientes que, al no tener un patrón que les pueda dar la prestación de planes privados, ellos mismos pueden autogestionar. No obstante, matizó, la principal desventaja es que los costos de este producto suelen ser elevados y difíciles de comparar, por lo que es importante revisar con lupa sus términos y condiciones. “Son planes que pueden requerir 20 o 25 años de permanencia, por lo que es importante que las personas tengan el conocimiento de los costos que implica contratar uno y la cancelación del mismo, porque si por alguna circunstancia tienen que interrumpir el pago de las primas del seguro, puede darse la situación de que 100% de lo que hayan ahorrado lo pudieran perder porque el programa estaba teóricamente calculado a 25 años”, ejemplificó. También se recomienda ser muy precavido con los montos y plazos que va a asumir, dado que si actualmente puede hacer aportaciones mensuales de 3,000 pesos, ¿esto implica que pueda seguir haciendo los mismos pagos por más de dos décadas? En este caso, se sugiere empezar con montos pequeños y ver la posibilidad con la compañía de que pudiera tener incrementos de ahorro en el tiempo. Por último, los fondos de inversión para el retiro funcionan como los fondos tradicionales, salvo que está compuesto por diferentes tipos de productos acordes a distintos perfiles de riesgo; mientras que los fondos pensados para largos plazos se integran por activos de mayor riesgo, los orientados al corto plazo pueden asumir poco riesgo y a ello corresponden los activos que los integran. “Los fondos de inversión para el retiro puede ser cualquier cuenta de inversión o aquellas especializadas en el retiro, como los famosos planes personales de retiro o incluso la subcuenta de ahorro de la afore. Todos estos son fondos de inversión donde voy haciendo aportaciones que, dependiendo del tipo de fondo que haya elegido, pueden ser deducibles de impuestos o no, y obtener un beneficio fiscal al presentar mi declaración anual”, explicó la especialista de Lockton. La ventaja de este producto es que su inversión puede generar ciertos rendimientos, y éstos harán crecer su fondo de inversión cuando llegue la jubilación. No obstante,

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Factores legales frenan pago de seguros a afectados de los sismos

Luis Álvarez, director de Daños y Autos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), señaló que son muchos los factores que están entorpeciendo el pago de seguros a los afectados por los sismos del pasado mes de septiembre. Luego de que el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Mario Di Costanzo, llamó al sector asegurador a apresurar la resolución de demandas de damnificados por los sismos, el directivo de AMIS refirió que factores legales, sociales e incluso personales han entorpecido la liquidación de coberturas, sobre todo en la capital. “Una de las principales causas es que va muy lenta la determinación de cuáles edificios tienen pérdida total, es decir cuáles van a ser demolidos y cuáles reparables, y en los listados que tiene la Ciudad de México hay edificios que les cambian el estatus, ha habido amparos donde se iba a demoler el edificio y un juez dijo que no”, refirió. Además, mencionó que muchos de los encargados de revisar las condiciones de los inmuebles conocidos como Directores Responsables de Obra (DRO) tampoco están haciendo las evaluaciones correspondientes. “Hay muchos edificios que aún no cuentan con este dictamen que está a cargo del DRO, y por otro lado también tenemos que hay muchos edificios que se construyeron antes de que existiera la figura de DRO, de hace 40 o 50 años, y no sabemos si el DRO tenga toda la capacidad y conocimientos para decidir sobre los edificios que se construyeron bajo ciertas circunstancias”, comentó . Asimismo, hay casos donde, aunque ya fue el ajustador, aún falta determinar el avalúo de los contenidos, pues por seguridad se ha impedido el paso. “Hay compañías que incluso están usando “drones” para verificar lo que reclaman los clientes, pues existen demandas donde se mencionan obras de arte”. Expuso que otra situación está en departamentos que fueron adquiridos entre familiares y donde no se hizo el correcto cambio de propietario por los costos notariales “entonces está en el limbo a quién se le paga la póliza si al asegurado que adquirió la prima o al legítimo dueño”. “Es un proceso que nos va a llevar de seis o nueve meses hasta año y medio  liquidar 70 u 80% de todos los casos y esto es porque hay otros temas que no dependen directamente del seguro”, destacó. Afirmó que en créditos hipotecarios también existe duda de a quién pagar, pues mientras los bancos piden la liquidación completa si los inmuebles están considerados con daño total, en caso de ser el perjuicio parcial, le indican a las compañías le paguen a los asegurados para que reconstruyan. Los desacuerdos entre asegurados por el importe de las liquidaciones es otra de las circunstancias que han suspendido la entrega de primas, toda vez que los clientes desconocían el monto del deducible y del coaseguro que se le debe restar a cada cobertura y cuyos factores pueden representar hasta más de 30% del pago de la prima.   Fuente: El Economista.

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Nivel de riesgo, factor al contratar un seguro

El sismo del pasado 19 de septiembre ha sido un desafortunado recordatorio de la vulnerabilidad de las personas ante causas de fuerza mayor, particularmente en el rubro financiero. Según cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), de aquel temblor se derivaron 31,291 siniestros (de los cuales se habían pagado 3,459 hasta hace un par de semanas), por una cantidad de 10,111 millones de pesos. Con base en lo anterior, el precio promedio de cada siniestro que la AMIS tenía registrado en su momento era de aproximadamente 323,000 pesos, una cifra por la que se puede calificar a este tipo de catástrofes como de alto impacto económico, y ante los cuales las personas no están preparadas. En México normalmente nuestros clientes analizan sus riesgos y los protegen cuando ellos ven que su frecuencia es alta. Es decir, cuando alguien compra un vehículo, es probable que saque un seguro de auto porque ellos piensan que la frecuencia es alta, y es más probable que lo cubran con un seguro. Sin embargo, contrastó, el impacto económico en su presupuesto, si no tuvieran un seguro, no es realmente alto. En cambio, cuando alguien se compra una vivienda, en nuestro caso solamente 4% de nuestros clientes la protege porque la frecuencia, piensan, es baja, puede ocurrir una vez cada cinco, 10 o 20 años, y no protegen ese riesgo que tiene un impacto importantísimo en su patrimonio. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, de los poco más de 18 millones de mexicanos que cuentan con un seguro, en su mayoría se trata de coberturas de vida (74.5%) y automóvil (36.3%), mientras que en 27% de los casos se cuenta con un seguro de gastos médicos, y en 12.3%, con un seguro de casa habitación. En siniestros como los relacionados con casa habitación y gastos médicos, los costos pueden ser muy altos, y normalmente desequilibran en gran medida el ahorro de las personas, ya que un fondo de emergencia bien puede costear un accidente menor como los de carácter vehicular, pero difícilmente alcanzará para eventos de mayor tamaño. PARA CADA ETAPA DE LA VIDA Si bien persiste una preferencia por prevenir los siniestros que más probablemente nos ocurran y no los de mayor impacto económico, los pasados eventos sísmicos han sido un recordatorio, que, al menos en el corto plazo, ha beneficiado la compra de coberturas. Hay factores muy importantes para la elección de las coberturas que se requieren al momento, y gran parte de esto se debería basar en qué etapa de vida nos encontramos. Se recomienda que entre 3 y 5% del sueldo mensual de una persona se dedique al pago de seguros, pero no más de eso. El ciclo de vida del seguro varía, porque los seguros varían en función de la edad y de la etapa profesional de una persona. En este sentido, para los millennials que recién comienzan su vida laboral, se sugiere que consideren un seguro de gastos médicos mayores y uno de automóvil, de ser el caso. El primero es importante porque sabemos cómo es la salud pública, y ahí pueden empezar a perder parte de su patrimonio. De 25 a 30 años recomendamos estos dos. A partir de 30 años resulta importante considerar un seguro de hogar y uno educativo, para el caso de quienes tienen hijos, pues en el caso de que los padres lleguen a faltar se puede contar con una educación universitaria privada, y a partir de los 45 años se exhorta a la adquisición de un producto de ahorro para el retiro. Los seguros siguen aportando sólo 2% al Producto Interno Bruto; es decir, aún no hay conciencia del seguro como un vehículo para cubrir los riesgos.   Con información de: El Economista.

Cultura Financiera, Finanzas Personales, Gastos, Seguros

Casi la mitad de los mexicanos no prevé gastos funerarios

De acuerdo con una encuesta realizada por la comparadora de servicios financieros ComparaGuru.com y la empresa de estudios de mercado Brad.Feebbo, 55.6% de las personas asegura que ha pensado en sus gastos funerarios en caso de llegar a fallecer, mientras que 44.4% no lo ha meditado. “Sólo 44.4% de los mexicanos cuenta con algún tipo de seguro (de cualquier tipo) en caso de fallecer de forma imprevista, mientras que 55.6% no cuenta con ninguno. Entre los tipos de coberturas que poseen las personas aseguradas se encuentran la de vida (91.7%), otro tipo (4.8%), de auto (2.4%) y de casa (1.2%)”, refiere el estudio. En tanto, agrega el documento, 66.7% de las personas conoce que su aseguradora cuenta con una prima por muerte, mientras que 33.4% no tiene conocimiento sobre este tipo de cláusulas en sus coberturas. Es importante tener estos rubros en cuenta debido a que los beneficios de varios productos financieros pueden perderse o quedar en vilo debido a que los beneficiarios o familiares desconocen cuál es el protocolo correcto en estos casos. desconocen sus deberes y pendientes en vida En caso de que sucediera algún fallecimiento imprevisto, indica la encuesta, 52.4% de los mexicanos asegura que tiene todos sus trámites y deudas en orden, mientras que 24.3% no ha meditado esta situación y 23.3% no tiene en orden sus trámites ni deudas. En relación con las deudas, 70.9% de las personas asegura que va al corriente con sus pagos, 20.6% dice no tener deudas y 8.5% no va al corriente con sus pagos. Por otra parte, sólo 48.7% de los encuestados tiene conocimiento de que ciertas deudas pasan a sus familiares o amigos en caso de que llegaran a fallecer, mientras que 31.2% no sabe este aspecto y 20.1% no había pensado en este tema. Respecto al proceso de dar de baja una deuda de algún familiar o amigo, 28% de los mexicanos conoce el proceso para ello mientras que 72% no tiene idea del tema. EVENTO IMPORTANTE QUE SUMA UN GASTO MÁS Entre las formas más comunes en que los mexicanos celebran el Día de Muertos se encuentran poner una ofrenda (44.4%), ir al panteón (29.6%), organizar una comida o fiesta con amigos y familiares (17.5%), visitar a familiares (4.2%) y otras (4.2%), de acuerdo con la misma encuesta. De ahí que llame la atención que el presupuesto destinado para esta ocasión va de 500 pesos o menos (42.3%); de 500 hasta 1,000 pesos (29.6%); de 1,000 a 1,500 pesos (20.6%), y más de 1,500 pesos (7.4% de las respuestas de la encuesta). Finalmente, cabe señalar que 94% de los mexicanos conmemora esta fecha, mientras que 6% no le da gran importancia. Las principales razones que dan las personas para no celebrar este día son motivos relacionados con su religión (50%), que es un día como cualquier otro (33.3%) e incluso que se trata de un día triste (16.7%), indica la encuesta.   Fuente: El Economista.

Aseguradoras, Cultura Financiera, Seguros

Los seguros indispensables en las empresas

Existen tres pólizas que todo empleador debe considerar, además de ser un atractivo para el talento, los seguros ayudan a mitigar costos en caso de un siniestro. Por lo general pensamos en cómo alcanzar el éxito en el desarrollo de nuestra empresa, pero es esencial no descuidar un elemento que es realmente importante para que todo marche correctamente: el bienestar de nuestros empleados. Gracias a ellos nuestra compañía funciona como una máquina de engranes que se basa en el trabajo en equipo, la cooperación y la dedicación. Es por ello que nosotros debemos procurar un ambiente laboral agradable, así como fomentar la cultura de prevención de riesgos para que se sientan cómodos en el lugar en el que trabajan, que finalmente, es como su segunda casa. Por tanto, es necesario contar con seguros que hagan que los trabajadores se sientan tranquilos y protegidos al realizar sus actividades, pólizas que representan bienestar para ellos y para nosotros. Entre dichos seguros se encuentran: Seguro de Gastos Médicos Mayores Seguro de Invalidez Seguro Laboral contra Accidentes Se puede disponer de estas pólizas de forma individual o grupal, todo depende de las necesidades a cubrir, es cuestión de buscar la mejor opción entre las ofertas del mercado. Recordemos la importancia de los Seguros de Gastos Médicos Mayores, por ejemplo: cubren lesiones o incapacidades ocasionadas por un accidente o enfermedad, a través del pago de una prima correspondiente. Esto significa que los gastos de hospital y de cuidado médico, intervenciones quirúrgicas, alimentos, medicamentos y análisis clínicos para cualquier trabajador no serán motivo de preocupación porque sabremos que recibirán la mejor atención. Para quienes viajan constantemente están los Seguros Internacionales de Gastos Médicos Mayores. Al contar con este tipo de póliza se puede estar en cualquier parte del mundo y recibir, de ser necesaria, atención médica de la mejor calidad. Debido a que los requerimientos de las personas son variados, también hay cobertura en Maternidad y en Deportes Extremos. Estos seguros ofrecen beneficios como seguridad y solidez financiera. En el caso del Seguro de Invalidez, al adquirirlo estaremos viendo por el bienestar de los empleados cuando por alguna razón de salud no puedan acudir al trabajo. Es otro elemento de prevención porque los procuramos y al mismo tiempo nos encargamos de que la compañía siga funcionando. El Seguro Laboral contra Accidentes también es de gran importancia, ya que no sabemos en qué momento pueda haber algún percance que atente contra el bienestar de quienes trabajan con nosotros. La seguridad y la tranquilidad de los trabajadores son también las nuestras.   Fuente: Forbes México.

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