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Los nuevos clientes de seguros exigen inmediatez

La revolución digital y el acceso a la información han hecho que los consumidores de diferentes sectores vayan cambiando y desarrollando nuevas exigencias. En materia de seguros, las compañías deberán comprender éstas y así guiar sus estrategias a un camino en donde el cliente sea escuchado y cubran sus necesidades. “Este conjunto de exigencias ha causado que todo el proceso de vida del seguro adquiera mayor relevancia, a pesar de que el momento del siniestro sigue siendo el punto clave para el cliente, todos los momentos de contacto han crecido en importancia en los últimos cinco años”, indicó un estudio elaborado por Everis y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros. El informe titulado El cliente del Futuro, especificó que en nuestro país las personas están accediendo con mayor frecuencia a información de productos de su interés, realizando transacciones y recibiendo atención posventa mediante una amplia variedad de puntos de contacto físico o digitale. Asimismo, reveló que las aseguradoras deben evolucionar en tres ámbitos importantes. El primero de ellos es la disponibilidad de la información mediante múltiples dispositivos, se estima que los usuarios de Internet se conectan a través de tres instrumentos distintos tales como laptops, smartphones, computadoras de escritorio, consolas de videojuegos y tabletas. El segundo ámbito va en relación con las nuevas formas de interacción entre las organizaciones y los clientes. “Un tercio de los usuarios de Internet, a través de redes sociales, se vinculan con las marcas para promociones, recomendaciones, comparación de precios, compartición de información y también envío de quejas, las cuales se atienden en una tasa promedio de 50 por ciento. Además, se usa Internet para tomar decisiones de compra sobre productos tecnológicos, servicios turísticos, de salud, servicios financieros, hospitales, servicios de telecomunicaciones, destinos de entretenimiento, productos de cuidado personal, cosméticos, entre otros”, reveló el informe. El tercer punto sobre la mesa son las transacciones por Internet. Más de 60% de los usuarios conectados adquiere servicios y productos pagando con tarjetas bancarias regulares, pero también con Paypal y tarjetas prepagadas. Paypal, tarjeta de débito y tarjeta de crédito representaron las formas de pago preferidas por los usuarios con 62, 56 y 51% respectivamente. Por su parte, Matías Llosas, responsable de seguros de Everis en México, comentó que este cambio en las exigencias se ha dado debido al cambio generacional: hace unos años la Generación X, junto con los Baby Boomers se acercaban a un agente de seguros que les presentaba tres o cuatro opciones que se tenía. “Si el millennial obtiene información y si puede contratar un seguro que en el cual no tenga comunicación tradicional (llamada telefónica o visita de asesor) lo va a hacer”, refirió. Asimismo, el estudio estableció que el nuevo cliente de seguros espera contar con una mayor cantidad de información y opciones, lo anterior reflejado en alguna tabla comparativa. También, exige que las aseguradoras sean totalmente transparentes y honestas en cuanto a lo que cubren y a sus distintos productos. “Para ellos es indispensable hablar el mismo lenguaje, es decir, evitar terminologías técnicas o muy específicas del sector y utilizar conceptos sencillos, entendibles y breves. Así como la disponibilidad en los medios de comunicación que ellos deseen utilizar, como refleja la exigencia anterior: accesibilidad”, abundó el estudio. SIMPLICIDAD, EFICIENCIA E INMEDIATEZ Otro punto que los clientes nuevos de los seguros están exigiendo es el aquí y el ahora. Las personas piden a sus compañías el mismo servicio, producto y/o atención que observan en la competencia o incluso en otras industrias. “De esta manera encontramos que el nuevo cliente tiene una necesidad arraigada en el aquí y ahora, a tal grado que valoran lo efímero, el momento en que viven y las cosas que pronto desaparecerán siendo esta característica explotada por empresas de redes sociales, marcas de ropa y/o agencias de viajes, entre otras, quienes han acostumbrado a los clientes a utilizar sus servicios y/o comprar en el momento con el riesgo de no poder hacerlo después”, se lee en el documento. BUSCAN EXPERIENCIA Y PERSONALIZACIÓN En su momento, Matías Llosas reconoció que las personas ya no sólo exigen un buen producto, precio o atención, sino que sus decisiones de permanecer ligada a una compañía y recomendarla dependen de lo que vive a lo largo de las distintas interacciones con la empresa. Los usuarios de estos servicios financieros valoran la experiencia que reciben en su conjunto y saben que tienen el poder de elegir la compañía de su preferencia. Adicionalmente, la recepción de experiencias personalizadas es una fuente de valor añadido para el cliente a la que se está acostumbrando cada vez más, no sólo por la evolución del sector asegurador, sino por la influencia de la evolución de otros sectores que también dinamizan sus exigencias.   Fuente: El Economista.

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Sólo el 7% de los mexicanos tiene seguro de vida

En México, solo 7% de la población cuenta con un seguro de vida, según cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Este instrumento financiero no solo protege a la familia del fallecido o sus dependientes económicos cuando falte, sino también ofrece una indemnización en caso de que el asegurado sufra algún accidente que le provoque invalidez total o permanente. Algunos seguros, además, pueden estar acompañados de inversión, que es entregada aunque el cliente no fallezca. Contratar la póliza en pesos, dólares o Unidades de Inversión (Udis) es una de las decisiones más importantes al elegir un seguro de vida, ya que de eso dependerá el monto que recibirán los beneficiarios o el asegurado al final del periodo de inversión. Cúbrete de la inflación De los seguros en Udis debes saber dos cosas: tu aportación anual (prima) aumentará de acuerdo al valor de la unidad y la ventaja es que tu ahorro no pierde poder adquisitivo. Las Udis nacieron para fijar la tasa de interés de los créditos hipotecarios y créditos automotrices durante el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-200), por eso en el pasado no se utilizaban como referente de inversión. Actualmente, como el valor de la Udi va creciendo con el valor de la inflación, una inversión ligada a ellas protege su valor adquisitivo, explicó Gabriela Aguado, directora del Instituto de Finanzas Personales. De enero de 1996 a enero del 2017, el precio de los bienes y servicios ha aumentado 312%, lo que significa que en esa proporción ha aumentado también tu ahorro si lo hiciste en Udis. Por su parte, el pago de este seguro se hará en pesos al valor de la Udi de ese día. Es importante este tipo de protección, ya que una familia tarda hasta cinco años en recuperarse económicamente cuando uno de los proveedores del hogar muere, según cifras de la aseguradora. Continuar con el pago de la renta, la alimentación y la educación de los hijos se convierte en una pesada carga para quien se queda al frente. Asume la volatilidad Protégerte en dólares también tiene sus ventajas y riesgos. La prima aumenta o disminuye según el tipo de cambio en el momento del cobro y los rendimientos pueden depender de las variaciones y fenómenos macroeconómicos como el Brexit, las decisiones de Donald Trump, el muro fronterizo y la inflación, por mencionar algunos. Blasco comparó que en el mismo periodo (de enero 96 a enero 2017), el tipo de cambio tuvo un rendimiento de 191%. Si un apersona hubiera comprado un seguro de 500,000 pesos en 1996, en Udis tendría 2.1 millones de pesos. Pero si lo hubiera invertido en dólares, la aseguradora le pagaría 1.4 millones de pesos. Quedaste tablas Algunos seguros denominados en pesos también son sujetos a los ajustes anuales de la inflación. Pero la prima puede aumentar, al final, la suma asegurada que recibirás podría perder valor adquisitivo porque, al contrario que en las Udis, no aumentaría según un valor fijo, sino una estimación. Por ahora, no se permite que los seguros de vida ya contratados cambien de moneda. Pero, si ya cuentas con seguros en pesos, no los canceles, solo revisa con tu agente si el cobro de la póliza se actualiza según la inflación. Fuente: Expansión.

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¿Qué características tiene el nuevo cliente de seguros?

La globalización, la revolución digital y el acceso a la información han sido ejes centrales de la época moderna, los cuales han ido cambiando la forma de hacer negocios para diferentes sectores. los cambios van desde el uso que los clientes le dan a la tecnología en su día a día, hasta el aprovechamiento que las compañías pueden darle al implementar herramientas para el conocimiento del usuario, la atención a través de nuevos canales y la optimización de sus operaciones. Con lo anterior y ante un mercado cada vez más cambiante, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) se dio a la tarea de investigar cómo es el nuevo cliente en seguros. En sus resultados se indicó que las aseguradoras tienen clientes de diferentes generaciones, por una parte están los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1981), los cuales tienen entre 52 y 71 años y representan 15% de la población en México. Asimismo, se encuentra la Generación X, nacida entre 1966 y 1981 y representa 20% de la población. Por último, están los nacidos entre 1982 y 2001, a quienes comúnmente se les llama generación Millennial, actualmente representa 33% de la población en el país y comienza a ser mayoría en la población económicamente activa en México. Si bien no hay una diferencia muy marcada en el estilo de compra o de comparación de productos de seguros entre estas generaciones, ya que consideró que las pasadas empiezan a copiar comportamientos de las nuevas, existen ciertos puntos interesantes dentro del ADN de estos nuevos clientes y que las compañías de seguros deben considerar. Los Millennials son una generación que valora mucho su tiempo, no le gusta esperar, exige soluciones rápidas y eficientes. Se hace preguntas cómo: ¿me pagaron rápido?, ¿cumplen con lo que prometen? Entre otras. Algunas cosas cambian, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con canales de distribución, la mayor parte de estos jóvenes lo que va a hacer es buscar un canal en el cual trate de no tener interacción con otra persona, primero se le manda información, con base en ella lo podrá comparar y si le interesa puede llegar a un acercamiento (…) Si él encuentra un seguro que tenga una cierta rigidez al momento de la contratación va evitarlo. Matías Llosas explicó que en muchas ocasiones el consumidor se siente muy atado por la aseguradora, ya que tienen que firmar muchos papeles y realizar algunos trámites para adquirir sólo un producto. También lo que hacen distinto es buscar información antes, se ponían en contacto con un agente que les daba algunas ofertas, hoy solicitan información por diferentes medios. Asimismo, comentó que es una generación que gusta de compartir sus experiencias, se comunica, se manifiesta y ejerce su poder sobre mercado, competidores y otros clientes, usualmente lo hace a través de las redes sociales. Hay una creencia bastante típica de que el Millennial no es fiel a sus marcas, en caso de las redes sociales cuando a un joven le gusta una marca, le funciona y le da el servicio que quiere la va a defender. el tema es que no se hace en una conversación frente a frente, usualmente lo hace mediante una red social, para las aseguradoras es un canal en donde tendrá un contacto más frecuente con su cliente que no lo tenía antes (sólo existía en la contratación, en algún siniestro y cancelación) y entender algunos de sus gustos. TAMBIÉN CAMBIAN LAS EXIGENCIAS Las particularidades del nuevo cliente de seguros, así como las del nuevo mercado, traen consigo un conjunto de exigencias que las compañías aseguradoras deberán comprender para así guiar sus estrategias, éstas son las siguientes: accesibilidad, transparencia/claridad en los productos, confianza en la marca, simplicidad/inmediatez y experiencia/personalización. Los principales retos que deberán afrontar las instituciones de seguros son implementar nuevos modelos centrados en clientes y así ofrecerles experiencias personalizadas, basadas en las nuevas tecnologías. Tendrán que conocer más a su cliente, simplificar algunos procesos, afrontar la transformación digital, brindarles nuevos canales y otorgar productos que se puedan personalizar.   Con información de: El Economista.

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Factores legales frenan pago de seguros a afectados de los sismos

Luis Álvarez, director de Daños y Autos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), señaló que son muchos los factores que están entorpeciendo el pago de seguros a los afectados por los sismos del pasado mes de septiembre. Luego de que el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Mario Di Costanzo, llamó al sector asegurador a apresurar la resolución de demandas de damnificados por los sismos, el directivo de AMIS refirió que factores legales, sociales e incluso personales han entorpecido la liquidación de coberturas, sobre todo en la capital. “Una de las principales causas es que va muy lenta la determinación de cuáles edificios tienen pérdida total, es decir cuáles van a ser demolidos y cuáles reparables, y en los listados que tiene la Ciudad de México hay edificios que les cambian el estatus, ha habido amparos donde se iba a demoler el edificio y un juez dijo que no”, refirió. Además, mencionó que muchos de los encargados de revisar las condiciones de los inmuebles conocidos como Directores Responsables de Obra (DRO) tampoco están haciendo las evaluaciones correspondientes. “Hay muchos edificios que aún no cuentan con este dictamen que está a cargo del DRO, y por otro lado también tenemos que hay muchos edificios que se construyeron antes de que existiera la figura de DRO, de hace 40 o 50 años, y no sabemos si el DRO tenga toda la capacidad y conocimientos para decidir sobre los edificios que se construyeron bajo ciertas circunstancias”, comentó . Asimismo, hay casos donde, aunque ya fue el ajustador, aún falta determinar el avalúo de los contenidos, pues por seguridad se ha impedido el paso. “Hay compañías que incluso están usando “drones” para verificar lo que reclaman los clientes, pues existen demandas donde se mencionan obras de arte”. Expuso que otra situación está en departamentos que fueron adquiridos entre familiares y donde no se hizo el correcto cambio de propietario por los costos notariales “entonces está en el limbo a quién se le paga la póliza si al asegurado que adquirió la prima o al legítimo dueño”. “Es un proceso que nos va a llevar de seis o nueve meses hasta año y medio  liquidar 70 u 80% de todos los casos y esto es porque hay otros temas que no dependen directamente del seguro”, destacó. Afirmó que en créditos hipotecarios también existe duda de a quién pagar, pues mientras los bancos piden la liquidación completa si los inmuebles están considerados con daño total, en caso de ser el perjuicio parcial, le indican a las compañías le paguen a los asegurados para que reconstruyan. Los desacuerdos entre asegurados por el importe de las liquidaciones es otra de las circunstancias que han suspendido la entrega de primas, toda vez que los clientes desconocían el monto del deducible y del coaseguro que se le debe restar a cada cobertura y cuyos factores pueden representar hasta más de 30% del pago de la prima.   Fuente: El Economista.

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Nivel de riesgo, factor al contratar un seguro

El sismo del pasado 19 de septiembre ha sido un desafortunado recordatorio de la vulnerabilidad de las personas ante causas de fuerza mayor, particularmente en el rubro financiero. Según cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), de aquel temblor se derivaron 31,291 siniestros (de los cuales se habían pagado 3,459 hasta hace un par de semanas), por una cantidad de 10,111 millones de pesos. Con base en lo anterior, el precio promedio de cada siniestro que la AMIS tenía registrado en su momento era de aproximadamente 323,000 pesos, una cifra por la que se puede calificar a este tipo de catástrofes como de alto impacto económico, y ante los cuales las personas no están preparadas. En México normalmente nuestros clientes analizan sus riesgos y los protegen cuando ellos ven que su frecuencia es alta. Es decir, cuando alguien compra un vehículo, es probable que saque un seguro de auto porque ellos piensan que la frecuencia es alta, y es más probable que lo cubran con un seguro. Sin embargo, contrastó, el impacto económico en su presupuesto, si no tuvieran un seguro, no es realmente alto. En cambio, cuando alguien se compra una vivienda, en nuestro caso solamente 4% de nuestros clientes la protege porque la frecuencia, piensan, es baja, puede ocurrir una vez cada cinco, 10 o 20 años, y no protegen ese riesgo que tiene un impacto importantísimo en su patrimonio. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, de los poco más de 18 millones de mexicanos que cuentan con un seguro, en su mayoría se trata de coberturas de vida (74.5%) y automóvil (36.3%), mientras que en 27% de los casos se cuenta con un seguro de gastos médicos, y en 12.3%, con un seguro de casa habitación. En siniestros como los relacionados con casa habitación y gastos médicos, los costos pueden ser muy altos, y normalmente desequilibran en gran medida el ahorro de las personas, ya que un fondo de emergencia bien puede costear un accidente menor como los de carácter vehicular, pero difícilmente alcanzará para eventos de mayor tamaño. PARA CADA ETAPA DE LA VIDA Si bien persiste una preferencia por prevenir los siniestros que más probablemente nos ocurran y no los de mayor impacto económico, los pasados eventos sísmicos han sido un recordatorio, que, al menos en el corto plazo, ha beneficiado la compra de coberturas. Hay factores muy importantes para la elección de las coberturas que se requieren al momento, y gran parte de esto se debería basar en qué etapa de vida nos encontramos. Se recomienda que entre 3 y 5% del sueldo mensual de una persona se dedique al pago de seguros, pero no más de eso. El ciclo de vida del seguro varía, porque los seguros varían en función de la edad y de la etapa profesional de una persona. En este sentido, para los millennials que recién comienzan su vida laboral, se sugiere que consideren un seguro de gastos médicos mayores y uno de automóvil, de ser el caso. El primero es importante porque sabemos cómo es la salud pública, y ahí pueden empezar a perder parte de su patrimonio. De 25 a 30 años recomendamos estos dos. A partir de 30 años resulta importante considerar un seguro de hogar y uno educativo, para el caso de quienes tienen hijos, pues en el caso de que los padres lleguen a faltar se puede contar con una educación universitaria privada, y a partir de los 45 años se exhorta a la adquisición de un producto de ahorro para el retiro. Los seguros siguen aportando sólo 2% al Producto Interno Bruto; es decir, aún no hay conciencia del seguro como un vehículo para cubrir los riesgos.   Con información de: El Economista.

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¿Qué aseguro y qué no?

Los terremotos del 7 y del 19 de septiembre sacaron a la luz la escasa costumbre en México de asegurar los bienes. Si aún estás dudando en contratar una póliza, esto recomiendan expertos. La primera sugerencia es cubrir tu auto, porque además que la Ley te obliga a contratar un seguro, es uno de los bienes de mayor valor para los mexicanos. Si luego del sismo dudas en asegurar tu casa, tal vez debas revisar las zonas de alto riesgo que tiene la Ciudad de México según su sismicidad. Si vives en la Colonia Del Valle, en la Roma Norte y Condesa, lo mejor es que acudas con la aseguradora. Aunque puede haber muchas personas que no consideran asegurar sus bienes porque lo ven como un gasto extra, Ángel Méndez, experto en finanzas personales y catedrático de la Universidad la Salle, recomendó abordar el aseguramiento como una inversión. “Deberíamos, responsablemente, pensar todos en que tener un seguro es una necesidad que al final del día minimiza la exposición al riesgo, a eliminar esos viejos paradigmas de ‘aquí no pasa’”. Cataloga tus bienes para que puedas priorizar y ser selectivo a la hora de contratar seguros. “Empezar a hacer una análisis de qué es lo prioritario para las personas sobre su patrimonio (…) debemos catalogar nuestros bienes para empezar a hacer una inversión en coberturas”, dijo Méndez. Al contratar con la aseguradora revisa el alcance y limitaciones del seguro pues puede ser que sólo cubra el valor de la construcción y que tus pertenencias como muebles, electrodomésticos, cortinas y alfombras, queden fuera, indicó Carlos Islas, consultor de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Considera que hay diversos tipos de seguros de casa que se dividen en siniestros como incendios, lluvias e inundaciones o sismos y erupciones volcánicas. Pero recuerda que en México las lluvias y huracanes son el mayor riesgo. En 2016 hubo más de 15 mil riesgos hidrometeorológicos y mil 600 sismos que costaron más de 5 mil 325 millones y 54 millones de pesos a las aseguradoras, respectivamente, según datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.   Fuente: El Financiero.

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La pregunta que debes hacerte para elegir el seguro adecuado

Hoy la situación no es nada sencilla, ¿cuántas personas cercanas conoces que están a punto de perder su patrimonio porque su vivienda quedó inhabitable debido al sismo? Y la verdad es que no es nada sencillo hacerse a la idea de que el trabajo de muchos años será ruinas, pues la casa es el principal patrimonio de los mexicanos, muchos aún lo están pagando. Este es un buen momento para hacer un análisis de los riesgos a los que estás expuesto, no sólo personales, también patrimoniales. No existe un seguro que te cubra todo, de acuerdo con los expertos sería incosteable, lo que sí puedes hacer es una evaluación de los riesgos a los que eres más propenso, y entonces, considerar la posibilidad de ampararte, esa es la finalidad de una herramienta como el seguro. Manuel Escobedo Conover, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, establece que el seguro es la manera más eficiente de ceder el riesgo, para ello lo primero es entender a qué estás expuesto. \”De la misma manera que cuando haces un viaje, debes empezar por saber en dónde estás y luego a dónde quieres llegar”, establece el directivo, así mismo debes realizar un análisis de los riesgos que puedes llegar a correr. Escobedo Conover asegura que sólo entendiendo los riesgos a los que estás más expuesto podrás estudiar y decidir cuál seguro es el que necesitas más.   Fuente: Excélsior.

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Asegura tu casa, es más barato que el seguro del coche

Por increíble que parezca, un seguro para tu casa o departamento puede ser más barato que el de tu auto. La contratación de un seguro de daños para la vivienda puede tener un costo desde 4 mil 500 pesos al año para un inmueble que tenga un valor de un millón 500 mil pesos, ubicado en la Colonia del Valle, por lo que mensualmente, el pago de la prima sería de 375 pesos y se tendría un seguro, que pagaría en caso de un desastre el valor de la construcción y de los contenidos, es decir los muebles. En contraste, asegurar un auto con un valor promedio de 130 mil pesos cuesta poco más de 6 mil pesos al año, mientras que uno de 170 mil pesos puede llegar hasta 8 mil pesos anuales en cobertura amplia. Si bien los daños que más sufren las viviendas en el país son los causados por incendios, los desastres naturales como huracanes y sismos mostraron que son un motivo para asegurar las viviendas, ya que sólo el nueve por ciento cuenta con un seguro de este tipo y la mayoría de ellos, es porque está asociado a un crédito hipotecario. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el valor de los seguros puede variar desde pagar algunos más completos, que incluyen la renta de una vivienda mientras se resuelve la situación, hasta remover escombros y volver a construir el inmueble, esto en caso que sea una casa sola, y se paga desde mil pesos al mes, por ejemplo. La Condusef recomienda que al contratar un seguro declares la verdad sobre el valor de la vivienda, ya que si indicas una suma menor a la real, el monto de tu prima probablemente se verá disminuido, pero también la indemnización. Si proporcionas un valor mayor, esperando que la aseguradora pague más en caso de un siniestro, se pagará conforme al valor de la construcción únicamente y si se pagó de más, la prima se reembolsa al afectado. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), los seguros de vivienda tienen una penetración de apenas el 10 por ciento.   Fuente: El Fianciero.

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¿Me conviene contratar un seguro de casa?

Después de todo lo que hemos vivido a partir del sismo del pasado 19 de septiembre de 2017, no es raro que te preguntes, ¿qué sigue? Aunque tu casa o depa no se haya dañado, es normal que te preocupes por la posibilidad de perder súbitamente todo tu patrimonio, como le ha pasado, por desgracia, a muchos chilangos. Un seguro de hogar es una opción recomendable para proteger tus bienes. Algunas personas tienen seguros de vida y también tienen asegurados sus coches, pero no todos saben que también existen los seguros de hogar. Asegurar nuestra vivienda no es un hábito común en nuestro país. Si eres dueño de una casa o departamento sabrás lo mucho que significa ese patrimonio, uno de los bienes más importantes. Los datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) dicen que sólo el 4.6 por ciento de los hogares en nuestro país están asegurados, cifra que en realidad es muy baja. Existen, en general, tres tipos de seguros: para propietarios o quienes están en proceso de adquirir el inmueble, para inquilinos y para quienes tienes tienen propiedades en condominios. Según la Condusef, puedes proteger tu casa ante estos eventos: Terremotos y/o erupción. Este seguro cubre daños a la estructura física del inmueble. Daños inesperados. Afectaciones en la construcción, causadas por incendios, rayos o inundaciones. Robo y/o asalto. Estarán cubiertos los objetos que se encuentren dentro de tu casa (muebles, utensilios). Rotura de cristales. Interiores o exteriores. Incluye decorativos o utilizados como cubiertas. Joyería. Relojes, pieles, orfebrería y tus joyas estarán asegurados siempre y cuando hayan estado dentro del inmueble. Equipo electrónico. Tus equipos estarán cubiertos ante daños o robos (también deben haber estado dentro del inmueble). Fenómenos hidrometereológicos. Aunque en la CDMX sería un poco más difícil ser afectado por alguno de estos fenómenos, nunca está de más. Te cubre las pérdidas o daños físicos directos ocasionados por avalanchas de lodo, granizo, helada, huracán, inundación, golpe de mar, marejada, nevada y tiempos tempestuosos. Responsabilidad civil. Esto es importante, pues te cubre a ti y a tus familiares y algunos terceros, ante daños que puedan ocasionar debido a algunas acciones no intencionales (incendios, cristales rotos, daños a la construcción, etc.). Gastos extraordinarios. Esta cobertura establece, por ejemplo: el pago de la renta de otra vivienda, en caso de que la casa asegurada no pueda ser habitada por incidentes que generen reparaciones en el hogar y/o la remoción de escombro. El seguro puede cambiar dependiendo la zona de la ciudad en donde vivas. Por ejemplo, según datos publicados en julio de 2017 por la Condusef, el seguro de una casa habitación con un valor de $1,500,000 pesos, ubicada en la colonia Pedregal de San Nicolás, Tlalpan (considerada una zona de riesgo medio, sísmica 2), cotizado con Seguro de Casa Habitación de HSBC, tiene un costo anual de $6,745.32 pesos. Por otro lado, la misma casa pero en la colonia Narvarte Oriente, Benito Juárez, una colonia que está en una zona de alto riesgo (sísmica 3), pagaría por el mismo seguro anual un total de $11,1918.96 pesos. ¿Cómo te paga tu seguro? Es muy importante que documentes todo con fotos, desde que contratas, para que quede registro de las condiciones normales de tu vivienda. Después del percance, también toma fotos. Lo primero que debes hacer cuando tu casa o depa haya sido afectada, es contactar a tu compañía de seguros. Ellos necesitarán el nombre del titular o el número de tu póliza, números de contacto,la dirección del inmueble asegurado y el reporte completo de lo sucedido. Después se te asignará un ajustador, quien agendará contigo una fecha para evaluar los daños del inmueble. A partir de entonces, de acuerdo a las cláusulas de tu seguro, el ajustador determinará según su criterio qué parte corresponde pagar a la empresa. Habrá un monto máximo, según el tipo de seguro contratado. La cantidad debe ser visible en el contrato que firmes. Todo será con base en el valor total del inmueble, el costo de la reparación, reconstrucción, adquisición o instalación de los bienes que resultaron afectados por otros que sean iguales o similares a los que se tenían cuando el seguro fue contratado. Si ocurre algún percance que sí cubra tu seguro, luego de evaluar la situación, el seguro determinará si hay que remodelar o reconstruir. Después hará una cotización con base en el monto máximo. ¿Qué no cubrirá el seguro? Si las aguas subterráneas o freáticas se filtran en los cimientos o muros y causan fracturas, el seguro no se hará responsable. Tampoco si hay hundimientos, desplazamientos, derrumbes, deslaves, expansión, asentamiento, contracción o agrietamiento en los bienes asegurados. ¿Qué debes tener en cuenta si vas a contratar un seguro? Valor de tu construcción. No puedes mentir en el valor de tu vivienda, la aseguradora puede detectarlo. Si lo hace, disminuirá tu indemnización. Entre más cueste tu vivienda, mayor será el monto que pagarás por tu seguro. Edad de tu construcción. Esto importante. Si tu edificio es muy antiguo, el costo del seguro también se elevará. Riesgos que puedan existir en tu ubicación. Sabemos que la CDMX se encuentra en una zona sísmica, donde también ocurren inundaciones, así que es preferible centrar tu seguro en ello para no pagar por una cobertura ante huracanes o nevadas, algo que no ocurre en la ciudad. Daños que puedan ocasionar terceros. ¿El edificio de al lado está en mal estado?¿Podría existir riesgo de incendio en la casa junto a la tuya? Verifica eso para que la aseguradora te asesore. Debes tomar en cuenta las características. La cantidad de pisos que tenga tu inmueble, el nivel en el que se ubique, los acabados y su valor. Todo esto cuenta para determinar el monto total del seguro y la cantidad que pagarás por él. Es importante saber que al contratar uno de estos seguros no significa que toda tu casa y pertenencias estarán aseguradas. Siempre lee con atención todo y comunica tus dudas antes de firmar, así sabrás lo que está cubierto y lo que

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Conoces las coberturas básicas que debe tener tu auto

Adquirir un auto siempre significa una inversión, asegurarlo y mantenerlo es cuidar nuestro patrimonio. Los accidentes automovilísticos y los robos ocurren todo el tiempo, los daños físicos o materiales se traducen en pérdidas monetarias que en promedio se valúan en 35 mil pesos. Si nos aseguramos, esto puede cambiar. Existen diversos tipos de pólizas de acuerdo a su cobertura y costo. A continuación te informamos sobre las coberturas básicas con las que tu póliza debe contar: Daños materiales: Garantiza la reparación de los daños que pueda sufrir el vehículo a consecuencia de choque, vuelco, cristales rotos, incendios, etc. Robo total: Ampara la pérdida total del vehículo por robo o asalto, los daños materiales y pérdidas sufridas a consecuencia de estos eventos. Responsabilidad civil: Cubre los daños ocasionados por el conductor a terceras personas. Gastos médicos a ocupantes: Cubre los gastos referentes a atención médica al conductor y a otros ocupantes del vehículo. Extensión de cobertura en responsabilidad civil: Abarca daños a terceros para el titular de la póliza al conducir un automóvil diferente al amparado, quedan fuera los vehículo en renta o de uso diferente al particular. Equipo especial: Este seguro ampara los accesorios, adaptaciones, conversiones y rótulos instalados en el vehículo, distintos a los originales, siempre y cuando sean de fábrica. Convenio expreso: Permite amparar los daños ocurridos durante los usos o servicios diferentes que le podamos dar al vehículo como si se usa para el arrastre de remolques, para impartir clases de manejo, para pruebas de seguridad, etc. Fuerza o asistencia legal: Durante un accidente automovilístico, la aseguradora cubre la fianza que garantiza la liberación inmediata del conductor y del vehículo, así como la asistencia legal de un abogado. Asistencia en viajes: Cubre la asistencia médica, legal y auxilio vial durante los viajes del asegurado dentro de la república y en el extranjero. Cómo se calcula un seguro Las aseguradoras calculan el costo anual tomando en cuenta los siguientes puntos: el tipo de auto, el modelo, si es estándar o automático, el cilindraje, el número total de puertas, si los seguros son automáticos y el aire acondicionado.   Fuentes: Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).

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