Generación X

Artículos, Seguros

¿Qué características tiene el nuevo cliente de seguros?

La globalización, la revolución digital y el acceso a la información han sido ejes centrales de la época moderna, los cuales han ido cambiando la forma de hacer negocios para diferentes sectores. los cambios van desde el uso que los clientes le dan a la tecnología en su día a día, hasta el aprovechamiento que las compañías pueden darle al implementar herramientas para el conocimiento del usuario, la atención a través de nuevos canales y la optimización de sus operaciones. Con lo anterior y ante un mercado cada vez más cambiante, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) se dio a la tarea de investigar cómo es el nuevo cliente en seguros. En sus resultados se indicó que las aseguradoras tienen clientes de diferentes generaciones, por una parte están los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1981), los cuales tienen entre 52 y 71 años y representan 15% de la población en México. Asimismo, se encuentra la Generación X, nacida entre 1966 y 1981 y representa 20% de la población. Por último, están los nacidos entre 1982 y 2001, a quienes comúnmente se les llama generación Millennial, actualmente representa 33% de la población en el país y comienza a ser mayoría en la población económicamente activa en México. Si bien no hay una diferencia muy marcada en el estilo de compra o de comparación de productos de seguros entre estas generaciones, ya que consideró que las pasadas empiezan a copiar comportamientos de las nuevas, existen ciertos puntos interesantes dentro del ADN de estos nuevos clientes y que las compañías de seguros deben considerar. Los Millennials son una generación que valora mucho su tiempo, no le gusta esperar, exige soluciones rápidas y eficientes. Se hace preguntas cómo: ¿me pagaron rápido?, ¿cumplen con lo que prometen? Entre otras. Algunas cosas cambian, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con canales de distribución, la mayor parte de estos jóvenes lo que va a hacer es buscar un canal en el cual trate de no tener interacción con otra persona, primero se le manda información, con base en ella lo podrá comparar y si le interesa puede llegar a un acercamiento (…) Si él encuentra un seguro que tenga una cierta rigidez al momento de la contratación va evitarlo. Matías Llosas explicó que en muchas ocasiones el consumidor se siente muy atado por la aseguradora, ya que tienen que firmar muchos papeles y realizar algunos trámites para adquirir sólo un producto. También lo que hacen distinto es buscar información antes, se ponían en contacto con un agente que les daba algunas ofertas, hoy solicitan información por diferentes medios. Asimismo, comentó que es una generación que gusta de compartir sus experiencias, se comunica, se manifiesta y ejerce su poder sobre mercado, competidores y otros clientes, usualmente lo hace a través de las redes sociales. Hay una creencia bastante típica de que el Millennial no es fiel a sus marcas, en caso de las redes sociales cuando a un joven le gusta una marca, le funciona y le da el servicio que quiere la va a defender. el tema es que no se hace en una conversación frente a frente, usualmente lo hace mediante una red social, para las aseguradoras es un canal en donde tendrá un contacto más frecuente con su cliente que no lo tenía antes (sólo existía en la contratación, en algún siniestro y cancelación) y entender algunos de sus gustos. TAMBIÉN CAMBIAN LAS EXIGENCIAS Las particularidades del nuevo cliente de seguros, así como las del nuevo mercado, traen consigo un conjunto de exigencias que las compañías aseguradoras deberán comprender para así guiar sus estrategias, éstas son las siguientes: accesibilidad, transparencia/claridad en los productos, confianza en la marca, simplicidad/inmediatez y experiencia/personalización. Los principales retos que deberán afrontar las instituciones de seguros son implementar nuevos modelos centrados en clientes y así ofrecerles experiencias personalizadas, basadas en las nuevas tecnologías. Tendrán que conocer más a su cliente, simplificar algunos procesos, afrontar la transformación digital, brindarles nuevos canales y otorgar productos que se puedan personalizar.   Con información de: El Economista.

Artículos, Emprendedor, Internet

Reglas del éxito en negocios digitales

Hoy día parecería que cualquiera con un teléfono móvil o una computadora o 10 dólares para invertir una tarde en un café internet podría montar su propio negocio, y en estricta teoría es verdad. La pregunta aquí es: Si es tan fácil poner un negocio en Internet… ¿Por qué hay tan poca gente viviendo el estilo de vida “laptop”? ¿Ya sabes, trabajar en traje de baño desde la playa, grabando videos desde la alberca, grabando tu podcast en tu convertible manejando en Ocean Drive, tomando margaritas en Acapulco mientras tienes llamadas por skype con tus clientes en New York que también están tomando margaritas? ¿Por qué este estereotipo del emprendedor digital dista tanto de la realidad de los emprendedores de América Latina que hoy por hoy han invertido tiempo y dinero en sus propios negocios digitales? La respuesta es muy sencilla: la mayor parte de las nuevas ideas de negocio, simplemente son malas ideas, así las cosas, hay que llamarlas por su nombre. La mayor parte de los emprendedores tienen malas ideas de negocio. Lo siento, pero es la verdad. Escuche de mi amigo Alex Berezowsky que en negocios digitales la tecnología es lo más fácil de aprender e implementar, el verdadero reto está en el marketing. Yo estoy aquí hoy para hablarte con la verdad, y decirte que si estás a punto de montar un negocio digital te la pienses dos veces. No es que sea mala idea emprender, todo lo contrario, pero por favor, antes de empezar a tirar tu dinero asegúrate de tener una fundación sólida para tu negocio. ¿ok? Es por eso por lo que hoy he escrito para ti 10 reglas inquebrantables que debes seguir al momento de planificar tu negocio online. Primera regla: Planifica tu negocio considerando como parte de tu mercado a tu grupo generacional y al menos un grupo generacional adelante. Todos dominamos que en la escuela no nos enseñan lo que necesitamos porque usualmente (que no siempre, he) profesores y planes de estudio están desactualizados. Y todos sabemos también que una idea de negocio que hoy funciona mañana simplemente puede fracasar, aunque no le cambies nada. Entonces, ¿Por qué creemos que el mercado que conocemos hoy va a mantenerse estático el día de mañana? Todos los días la humanidad hace progresos, y todos los días tenemos avances en todos los sentidos, pero de vez en ves hay un salto cuántico que distingue de forma un poco más notoria una generación de otra. Entonces. Si eres de la generación X, piensa en tu generación, pero también piensa en la generación Y por lo menos. Si eres de la generación Y, piensa en tu generación, pero también y sobre todo piensa en la generación Z. La verdad es que no tienes opción. Segunda regla: Si tu negocio depende de un procedimiento que no puedas automatizar en el presente o en el futuro, no emprendas un negocio digital. De hecho, el único motivo o al menos el más importante que hace que los negocios digitales sean una extraordinaria opción para tener un estilo de vida remarcable, es porque prácticamente todo se puede automatizar. El marketing, el servicio a clientes, el proceso de compra, la entrega, etc. Es por eso por lo que se puede escalar a bajo costo y en muchas ocasiones sin necesidad de contratar a otras personas. De hecho, si tienes un negocio digital, pero tú te encargas de cosas como enviar productos por correo postal, o hacer llamadas de prospección de clientes individualmente, o visitar a tus clientes en su oficina para una junta el martes a primera hora, la realidad es que no tienes un negocio digital. Puede ser que tengas un negocio tradicional mejorado por la tecnología, pero un negocio digital propiamente dicho se puede automatizar en todos sus eslabones y por eso se puede escalar. Ese es el chiste de esto. Tercera regla: Si tu mercado es un grupo de consumidores sobre los cuáles no puedes medir o rastrear sus comportamientos mediante medios digitales, cambia de mercado. Esto se explica muy sencillo. Si tu cliente está en internet, lo más seguro es que puedas rastrear su comportamiento de un modo u otro, pero si tu cliente no está en internet, o las actividades que lo convierten en tu cliente no se pueden rastrear en línea, entonces es un buen momento para cambiar de enfoque o de mercado. Cuarta regla: Si tu idea no puede internacionalizarse, cambia de idea o conviértela en una idea de negocio global. Quinta regla: Si tu idea de negocio no responde a una necesidad real, actual y urgente de tu mercado, no emprendas ese negocio. Es lo mismo que te decía hace un momento, el punto de todo esto es escalar, y si vives en Cuernavaca o Guayaquil o en Salta y solamente quieres vender a los miembros de tu comunidad más cercana, lo más seguro es que no tengas suficientes personas a quien vender tus productos o servicios digitales. Global es el apellido del emprendimiento digital. ¿hace sentido? no pierdas el tiempo lanzando un negocio que no se puede aplicar a toda América Latina o si es posible a todo el mundo. Sexta regla: Si no te divierte el marketing y no puedes encontrar pasión en analizar y comunicarte con el mercado, no emprendas un negocio digital. Russell Brunson me dijo una vez: quien tiene éxito en el mundo de los negocios digitales no es quien tiene pasión por su negocio, sino quien es capaz de desarrollar o encontrar una pasión por el marketing alrededor de su negocio. ¿interesante verdad? No es lo que vendes, ni siquiera la misión que tienes lo que te va a mantener a flote. Es tu capacidad de apasionarte con el marketing, es decir, con comprender a tu mercado y comunicarte con quien lo integra. Séptima regla: Mantén el modelo lo más sencillo posible. Si pasa cinco minutos explicando tu modelo de negocio y la gente no te ha entendido todavía, lo más seguro es que la complejidad esté nublando tu juicio y sufras ceguera de taller. Los buenos

Emprendedor, Pymes, Tecnología

Jóvenes desean emprender más que laborar en empresas

La generación llamada Millennial busca un espacio laboral que la rete, le permita vivir y construir experiencia, a su vez desea que se le otorgue un balance y equilibrio entre su vida personal y trabajo, pero tienen preferencia por emprender su propio negocio. Según un informe elaborado por Young Business Talents, los jóvenes mexicanos tienen una aspiración más a emprender que en otros países europeos, 65.35% de los encuestados desean hacerlo y sólo 29.40% aspiran a trabajar en una empresa. Por su parte, los estudiantes que desean trabajar para una empresa en el futuro inmediato aspiran a hacerlo en las siguientes firmas: Coca Cola, Apple y Pemex, según el informe. En la misma línea, se encuentra el documento Most Attractive Employers 2017 elaborado por Universum, que dentro de su listado figuran los nombres de Google y Aeroméxico, así como el gobierno federal. Ana Estrada, directora de Brújula Interior, empresa dedicada a facilitar el desarrollo personal y profesional, explicó que existen diferentes aristas para entender qué es lo que busca esta generación en el tema laboral. “Hay valores que han hecho famoso a Google que están empezando a ser atractivos para cualquier persona. En el momento que la empresa dejó de cuidar al empleado como lo cuidaba antes, en el momento en que si me das tu vida laboral yo no te cuido, cuando ya no la tengas es cuando se rompe la lealtad y cuando aparecen estas empresas donde puedes reflejar tus preferencias personales al trabajar, eso hace que se vuelvan atractivas”, comentó. María Ballesteros, mánager de la división de ventas y mercadotecnia de Hays México, destacó que los jóvenes buscan empleos donde puedan generar cambios que sean visibles para la sociedad y donde logren tener trascendencia. “Esta generación ya no está motivada por dar el número, el hecho de que seamos una empresa que tenga que dar un número para un accionista no es la principal motivación, lo que le motiva a esta generación es qué hay en lo que yo estoy haciendo, qué impacto estoy dando, qué estoy regresando a la sociedad y esto es un mensaje que cualquier empresa en cualquier sector puede enviar, no tienen que ser firmas de un fin social”, comentó. Asimismo, reconoció que existen temas que son de interés y que causan preocupación a los jóvenes al momento de elegir un trabajo. Sienten que aún hay una inmensa barrera generacional y proponen tomar acciones para reducirla como crear grupos multigeneracionales que fomenten la mejor toma de decisiones. Perfiles laborales Por otro lado, Ana Estrada explicó que en esta generación existen perfiles muy diferentes y que necesitan de cada uno para lograr sus metas. El primer bloque se trata de todos aquellos millennials que desean emprender; sin embargo, la constante en su perfil es el individualismo, “ellos piensan que no necesitan a otras personas para salir adelante”, por tal motivo, según la directora es que muchas pymes fracasan en los primeros años de vida. En segundo lugar se encuentran los jóvenes que son profundamente empáticos y poseen una gran capacidad para generar sentidos de lealtad y pertenencia. “Este segundo tipo se meta a donde se meta (emprendedor o empleado) va a tener un estilo de liderazgo que descansa en el estilo de gestión del talento y entrenamiento (…) Son grandes líderes. Donde los pongas, éstos caben en todos lados porque su habilidad principal es manejar gente”, comentó. Según la perspectiva de la experta, en los últimos grupos es donde se concentran los jóvenes con deseos de ser contratados. En el tercer grupo son jóvenes que les gusta competir, son analíticos y lógicos; ven en el puesto de trabajo el lugar idóneo para realizar estas actividades. Su anhelo es trabajar en una firma que les brinden una estructura y no les causa problema ser mandados por jefes. El cuarto grupo son buenos en supervisión, mantener la rutina, seguimiento de trabajo y mantenimiento de la operación. Les gusta ser evaluados por su desempeño, trabajar con metas y bajo presión. “Estos dos grupos buscan estar en una empresa. Es cierto que como un empleado de esta generación va a tener características diferentes a un empleado Generación X o baby boomers, pero algo que los va determinar es el gusto por la estructura (…) estos últimos grupos son los que necesita el emprendedor para que su empresa salga a delante, tanto en los trabajos estructurados como en las pymes estamos viendo que necesita el uno del otro y esa mezcla hace triunfar a una organización”, puntualizó.   Fuente: El Economista.

Ahorro, Cultura Financiera, Dinero, Inversión

Nunca se es demasiado grande para invertir

Los especialistas en inversiones suelen recomendar empezar a tempranas edades, para que el tiempo se encargue de darle los mejores rendimientos sin importar las condiciones del mercado, pero, como ocurre en otros rubros de la vida, nunca es tarde para comenzar una inversión. Los adultos mayores entran en la generación llamada baby boomers, aquellos nacidos entre 1946 y 1965 y que actualmente tienen de 50 a 70 años, una etapa crucial en términos financieros. A los 55 años, si calculamos que vivirá entre 25 y 30 años más, seguramente estará generando ingresos, y llega a una etapa de vida donde el nivel de gastos tiende a ser decreciente, porque seguramente los hijos están acabando universidades. Por ello de los 55 a los 65 años probablemente tendrá un remanente de sus ingresos, por lo que es importante ahorrarlo, y está muy a tiempo de hacerlo aun si no tiene un ahorro previo. No obstante, al invertir no puede tomar los mismos riesgos financieros que una persona de 30 años puede permitirse, ya que en el corto plazo podría dejar de percibir ingresos, por lo que un evento de volatilidad le impactaría directamente. Dicho esto, ¿por dónde debería comenzar? Más liquidez, menos riesgos En un plan de inversiones para gente mayor, el especialista comentó que la mayor parte del capital debe estar en instrumentos líquidos —es decir, donde pueda disponer de su dinero fácilmente—, por lo que se deposita en instrumentos de deuda, poco volátiles. De esta manera, en caso de una emergencia podrá recurrir a su dinero fácilmente; sin embargo, aun en este tipo de inversiones, los instrumentos volátiles, como las acciones, no deberían estar ausentes. Largo plazo es a partir de tres y hasta cinco años, entonces a los 55 años una persona todavía tiene suficiente espacio (para inversiones de riesgo considerable); cuando alguien tiene 65 años y sobre todo si ya está jubilado, sí buscamos que, con todo y que esa inversión sea de largo plazo, la parte que está en instrumentos volátiles la reducimos, principalmente todo lo relacionado con renta variable, acciones en general. Para una planeación financiera, se suelen dividir los objetivos de la persona en tres: primero las necesidades de liquidez, es decir, objetivos de previsión, qué necesidad inmediata pueden tener; luego un objetivo de proyectos, ya que todos tenemos en la mente —sin importar la edad— un objetivo, quizá a los 55 años es más un viaje, por ejemplo. El tercero y el más importante, destacó, es el de retiro. Sin embargo, esto va cambiando conforme avanza la edad, dado que, de su ahorro mensual, tendrá que poner más porcentaje conforme van creciendo sus necesidades de retiro porque están más cerca, pero los otros dos objetivos siguen estando ahí. Un ejemplo de cómo varían los objetivos de inversión para los adultos mayores se observa en la encuesta Sentimiento del Inversionista, de Franklin Templeton Investments, en la que se indica que el principal objetivo de los baby boomers mexicanos (30%) es el retiro, lo que difiere con respecto a generaciones como los Millennials o la Generación X, para quienes importa más montar un negocio. De ahí que, a esta edad, se sugiere un plan basado en estos tres rubros, aunque dependiendo de la persona se priorizan más unas necesidades que otras, sobre todo las relativas al retiro. En primera instancia, cambian las necesidades de liquidez, las cuales normalmente están asociadas con asuntos médicos. Por ejemplo, está el seguro de gastos médicos; conforme más edad tiene, su prima se va haciendo mayor, y en algunas ocasiones puede ser de 100,000 a 120,000 pesos anuales, entonces necesita tener cierta liquidez para cubrir esas necesidades. Le preguntamos a la persona qué ingresos tiene hoy y por cuánto tiempo podrán ser sostenibles porque, si tiene 55 o 60 años y quiere jubilarse a los 65, esos ingresos sólo los tendrá cinco años, y, de esos ingresos más el patrimonio que ya tiene, ¿para cuánto le alcanzaría hoy mensualmente, considerando que vivirá 25 años más después de los 65?. Si con el patrimonio que tiene no tendrá un retiro que considere cómodo, el especialista puntualizó que quizá tenga que sacrificar el objetivo de proyecto y destinar todo a la parte de retiro. No porque lleguemos a esa edad sin patrimonio deberíamos decir ‘bueno, yo toda mi vida viví al día, así me la voy a llevar hasta mi jubilación’; un día dejará de tener ingresos, y se dará cuenta de que no va a poder. Sector vulnerable Identifique una inversión fraudulenta Aunque la confianza en las entidades financieras es cada vez más sólida, los adultos mayores son un sector vulnerable de fraudes, advierte el documento “A guide for seniors, protect yourself against investment fraud”. La publicación de The Office of Investor Education and Advocacy, proporciona algunas señales para detectar cuándo debería encender focos rojos sobre una propuesta de inversión. Si le presionan para que haga un depósito rápidamente o le garantizan rendimientos muy altos con poco riesgo, probablemente se trate de un fraude. El documento señala que los adultos mayores son susceptibles de fraudes piramidales (esencialmente, “robarle a una persona para pagarle a otra”) así como a engaños mediante transacciones por Internet. Por ello, la entidad sugiere que investigue a fondo la inversión que va a realizar, ya que los defraudadores cuentan con que la gente no ahonde en la propuesta que hacen.   Fuente: El Economista.

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