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Lo que tienes que ahorrar para retirarte a los 30

En teoría, es posible ahorrar lo suficiente como para que una persona que está en sus veintes se pueda retirar en los treinta. Un millonario es aquél que es capaz de dejar de percibir ingresos en su totalidad y mantener su nivel de vida por los próximos 10 años”, así ve  Freddy Domínguez, cofundador de ComparaGuru.com, la definición de lo que tendría que hacer una persona que desea retirarse al empezar los 30. Por medio de un ejercicio, el experto en finanzas personales dice que es posible retirarse antes de lo planeado. Aunque para lograrlo se tienen que cumplir varias condiciones que no son sencillas de conseguir (pero tampoco imposibles). Caso 1: Si el costo de vida es de 5,000 pesos al mes. Se debería tener ahorrado o invertido en activos que produzcan una renta fija, de al menos, 6,000 pesos. Dinero que si se multiplica por 12 meses dará como resultado 72,000. Ahorro que a lo largo de 10 años tendría que alcanzar los 700,000 pesos. Caso 2: Sigiendo los pasos del ejemplo anterior, pero si tu ingreso mensual fuese de 50,000 pesos, entonces al final ahorrarías 6 millones de pesos. Caso 3: Con un ingreso de 10,000 pesos mensuales se tendrían que ahorrar 120,000 anuales. Para lograrlo, se deberá contar con activos que generen una renta anual de entre el 7 y 10 por ciento. Pasados los 10 años el ahorro tendría que sumar un millón 800 mil pesos. La idea de conseguir esta cantidad en el plazo planteado no es tan descabellada. Es posible. Sin embargo, Domínguez señala que el problema está en que es muy poca la gente que lo logra hacer. Es decir, ahorrar bajo estas condiciones. Los dos principales problemas a los que se enfrenta una persona que desea acumular tal cantidad de dinero son: 1. Contar con la combinación de activos (alguna propiedad, una inversión y un negocio) que en su conjunto produzcan la renta anual de 7 por ciento. La persona que lo quiera hacer, tendrá que contar o adquirir este tipo de activos desde el inicio de su vida laboral. 2. Controlar el nivel de gasto. Si a los 25 es posible llevar un buen nivel de vida con un ingreso mensual fijo, entonces, no se debe perder de vista que hay factores que pueden aumentar el gasto mensual. Por ejemplo, casarse, mantener a los hijos o contraer otras deudas. Lo más difícil es atar el nivel de gastos, no tanto tener los activos que generen la rentabilidad anual”, comenta Domínguez. Además, no se debe perder de vista el valor del dinero en el tiempo. Pues como sabemos, conforme avanzan los años los precios de los productos cambian y aumentan según los movimientos de los ciclos económicos. A pesar de esto, en la teoría, retirarse a los 30 años es posible.   Fuente: Excélsior.

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Editorial, Marzo 2017

Un despido, una emergencia médica, un accidente automovilístico, incluso un robo a su casa, son acontecimientos a los que todos los mexicanos estamos expuestos, éstos representan un estrés financiero a las personas debido a las implicaciones posteriores; pagar al seguro, los gastos mensuales de la familia, entre otras cosas. Por ello, resulta de gran importancia contar un plan que mitigue, de cierta forma, el golpe a sus finanzas causado por estos acontecimientos. Un gasto inesperado debería estar directamente asociado con alguna emergencia como un accidente, enfermedad, daño de patrimonio, etcétera. Para afrontarlos, el principal tip que damos es siempre tomar medidas de prevención. Necesitas contar con un fondo de emergencia de al menos seis meses de tu sueldo. Este fondo cumple dos funciones: Estar cubierto en caso de perder tu empleo, así en lo que consigues uno nuevo no tendrás que recurrir a créditos y cubrirte en caso de cualquier emergencia. Una parte fundamental para la administración financiera es el ahorro; sin embargo, según el último Reporte Nacional de Inclusión Financiera, sólo 58% de los mexicanos tiene ese hábito desarrollado. Contar con un fondo de ahorro es tener una base ante imprevistos. En México, 35% de la población adulta utiliza sus ahorros para enfrentar eventualidades. El ahorro es fundamental en la administración financiera. Si se hace en un lugar seguro, como las instituciones financieras reguladas, el dinero no se pierde. Tus ahorros deben estar seguros y disponibles para poder usarlos y asegurar un mejor futuro. Experimentar estas eventualidades puede urgirnos a pensar con mayor detenimiento en nuestras finanzas. Incluso acontecimientos como tener un bebé o casarse tienen implicaciones financieras que provocan que la gente piense con mayor detenimiento en su comportamiento financiero. Más de dos tercios de las personas reducen (68%) o vuelven a priorizar (63%) sus gastos como resultado de un acontecimiento que cambia la vida. Casi la mitad (48%) hace uso de sus ahorros, mientras que 38% busca un préstamo o financiamiento y 36% busca apoyo financiero de sus parientes. Según el informe, las personas indicaron que les hubiera gustado hacer cosas de manera diferente para hacerle frente a estos acontecimientos que cambiaron su vida y que perjudicaron sus finanzas personales. Las acciones más comunes que la gente no realizó, pero desearía haber hecho, se relacionan con el ahorro. Casi tres cuartas partes (74%) desearían haber empezado a ahorrar más, y la mitad desearía haber abierto una nueva cuenta de ahorro (51%), dos de cada cinco personas (40%) desearía haber realizado una inversión. Importancia del seguro Recomendamos que de la mano del fondo de emergencia las personas deben adquirir algunas pólizas de seguros que le brindarán protección ante gastos no planeados que puedan descapitalizarlo. Es imperativo considerar la opción de contar con uno de los siguientes productos: seguro de gastos médicos mayores, seguro de vida o seguros patrimoniales, de casa y automóvil. Litzie Riveiro Director General lriveiro@epity.com.mx

Cultura Financiera, Finanzas Personales

Cuídate de generalizar sobre finanzas personales

La parte más importante de las finanzas personales es que son eso, personales. Esto quiere decir que aunque existen principios básicos que son importantes conocer, los mismos deben ser aplicados a nuestra situación particular y deben adaptarse a nuestros objetivos y necesidades. Por ejemplo, muchas personas me preguntan qué porcentaje del ingreso es el que se sugiere gastar en comida o en diversiones. ¿15%? ¿20%? Cabe preguntarse, ¿eso es mucho o es poco? La verdad es que depende. Si eres una persona soltera, sin hijos y además tienes un ingreso alto, gastarte la tercera parte de lo que ganas en el supermercado puede resultar excesivo. Pero si eres padre de una familia de seis, quizá no tengas otra opción. Pero además hay que pensar en otras cosas. ¿Qué tal si esa persona soltera es un cocinero entusiasta y le gusta comprar productos de primera calidad, para prepararlos durante sus fines de semana y degustarlos con sus amigos? Si es algo que disfruta hacer y lo puede pagar sin problemas y sin poner en jaque otras de sus metas financieras (como su ahorro para el retiro), ¿estamos hablando de un gasto excesivo? Sin embargo no es así, el dinero es un medio para alcanzar nuestros objetivos de vida, para lograr aquello que es más importante para nosotros. Si consideramos ciertas investigaciones serias, se podrá dar cuenta de que la gente promedio en Estados Unidos se gasta entre 9 y 12% de su ingreso en comida. Sin embargo, las cifras varían mucho dependiendo del nivel de ingreso. Además, esas mismas encuestas reconocen que es mucho menos que lo que las personas, en otros países, suelen gastar en el mismo rubro. Hay “expertos” en ese país, que recomiendan que uno destine 14% de su presupuesto mensual en comida, otros se aproximan más a 20 por ciento. El problema, como he mencionado, es que la realidad es muy distinta para toda la gente y esos son porcentajes que a mí me suenan muy arbitrarios. Si uno trata de hacerles caso y trata de hacer un presupuesto que se ajuste a esos números arbitrarios, lo más probable es que uno se sienta mal de no poder lograrlo. Es una de las razones por las cuales la gente no hace un plan de gastos que, como hemos hablado, es sumamente importante para tomar el control de nuestro dinero. No hay fórmulas mágicas Así como éste, hay muchas otras generalizaciones establecidas que a veces la gente quiere seguir ciegamente como, por ejemplo, el presupuesto 50/20/30. La idea detrás de él no es mala: se trata de destinar la mitad de nuestro dinero a gastos esenciales, 20% a nuestras prioridades (por ejemplo, ahorro para el retiro, fondo para emergencias) y 30% restante para decisiones con respecto a nuestro estilo de vida. Hay toda una filosofía detrás de esta regla, la cual es interesante conocer. Pero, ¿qué pasa si uno tiene una hipoteca y se gasta 30% de su ingreso sólo en este rubro? Eso es un gasto esencial (no podemos dejar de pagarla). La presencia de ese crédito implicaría que queda muy poco espacio para los demás gastos imprescindibles, como la comida, los servicios o los gastos de transporte. Hablar de 20% para las prioridades suena muy bien, pero si el ingreso familiar es muy limitado, como sucede en México, o si las personas tienen deudas con tarjetas de crédito (que disminuyen la capacidad de ahorro), seguramente será imposible destinar este porcentaje. Este presupuesto está basado en toda una filosofía, en conceptos que son muy válidos, pero es sólo una posible aplicación de ellos. Es útil para algunas personas que tienen cierto nivel de ingreso, pero no para todas sin duda alguna. Por ello,cuando leas reglas que impliquen generalizaciones sobre finanzas personales, ten mucho cuidado y utiliza tu criterio. En muchos artículos ni siquiera se nos explica por qué, simplemente se dice “los expertos recomiendan gastar entre 5 y 10% de tu ingreso en diversiones”. ¿Por qué ese porcentaje y no otro? ¿Eso significa que está mal si gastas menos o más en ese rubro? No necesariamente; depende de tu situación financiera, de tu nivel de ingreso, de tus objetivos y de muchas otras cosas. Porque las finanzas personales son, repito, personales.   Fuente: El Economista.

Ahorro, Inversión, Noticias

Importancia macroeconómica del ahorro

¿Por qué es tan importante el ahorro? La explicación, radica también en la importancia que posee el “consumo” en los sistemas de libre mercado. Éste elemento actúa como motor de la economía, ya que cuando las familias gastan el ingreso que perciben de manera mensual, permite a las empresas recuperar los recursos invertidos y así continuar con el ciclo “ingreso-gasto”. Así, si las empresas logran recibir esos ingresos podrán entonces adquirir más bienes de capital o de producción (reinvertir), con lo que se incrementará la capacidad productiva de la economía. Se entiende, por otra parte, que todo aquel dinero que no se gasta (se guarda), se destina al ahorro. En palabras simples, el ahorro queda definido como una “variable residual”, es decir, la parte del ingreso disponible que no se consume: La sociedad primero trata de satisfacer sus necesidades a través del consumo de bienes y servicios, y luego, si puede, ahorra. Acá es donde aparece el problema para las empresas, puesto que si las familias no consumen alguna parte de su ingreso, entonces se interrumpirá este ciclo “ingreso-gasto”, haciendo decrecer la producción y el ingreso. Es necesario que de alguna manera esos ingresos regresen a éstas. ¿Cómo? Importancia del sector financiero  El problema del ahorro guardado “debajo del colchón”, entendido como dinero congelado, y que las empresas no podían utilizar para hacer crecer la economía de una país, quedó resuelto una vez que aparecen en escena los mercados financieros. En este momento, el ahorro pasa, de ser un enemigo, a transformarse en un elemento sumamente importante. Son los bancos y otras instituciones financieras, las encargadas de transformar el dinero bajo el colchón, en dinero reutilizable. Permitiendo a las personas obtener un porcentaje de interés (ganancia) por dejar que las instituciones utilicen el dinero ahorrado. Pero por otro lado, permitiendo el correcto funcionamiento del sistema “ingreso-gasto” de las empresas. De este modo, podría concluirse que para que la economía crezca es necesario incrementar la capacidad productiva, para aumentar esta capacidad productiva es necesario invertir, y para poder invertir es necesario ahorrar en el banco. Ahorro según el contexto Aunque el ahorro siempre es positivo, su concepto difiere un poco dependiendo del presente económico de cada país. Así, durante un  entorno macroeconómico favorable para el ahorro tiene una inflación baja (de modo que los precios no vuelven insignificantes el ahorro) y tipos de interés altos (de modo que recibimos más por nuestros ahorros en el banco). Un entorno macroeconómico desfavorable, en cambio, tendrá una inflación alta y tipos de interés bajos. De hecho en periodos de hiperinflación, no hay que guardar el dinero, puesto que este se deprecia muy fácilmente, tanto que incluso merece la pena gastarlo en el mismo día.   Fuente: Alto Nivel.

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