Vida Financiera

Ahorro, Cultura Financiera, Finanzas Personales

Nuestra capacidad de elección influye en la calidad de las decisiones financieras

Las personas enfrentamos constantemente decisiones. En nuestra vida financiera, estas decisiones pueden ser diarias y a veces imperceptibles (como cuando decidimos gastar o no hacerlo), más esporádicas y analizadas (como al tratar de elegir un producto financiero o un instrumento de endeudamiento, por ejemplo, hipotecario) o pueden ser decisiones que, pese a ser complejas, al no tener un costo percibido, las tomamos de manera superficial, aunque tengan efectos trascendentales, como en caso de la elección de una afore. ¿Decidir o delegar a un experto la elección? Uno de los procesos más estudiados es cómo las personas valoramos o no la conveniencia de que deleguemos las decisiones, particularmente aquellas que implican un conocimiento técnico que preponderantemente están en poder de especialistas o si valoramos más nuestra capacidad autónoma de decisión. En muchos casos, las personas suponemos que la utilización de un especialista implica un costo que puede sobrepasar lo que percibimos sería el valor diferenciado del resultado de la elección. Para utilizar un refrán popular, pensamos que “puede salir más caro el caldo que las albóndigas”. En el estudio “The intrinsic value of choice: The propensity to under-delegate in the face of potential gains and losses”, de Bobadilla-Suarez, Sunstein y Sharot, se analizó a través de un experimento si era posible determinar que las personas preponderantemente se inclinan a mantener su decisión autónoma, aun cuando ello pudiera implicar un incremento en las pérdidas o una reducción de la probabilidad de ganancia. El estudio probó, con las limitaciones que todos los estudios relativos a la naturaleza de las decisiones humanas tienen, que las personas tienden a valorar su capacidad autónoma de decisión por sobre los posibles resultados. Típicamente, se considera que este fenómeno está asociado en una proporción importante, a un sesgo de sobreconfianza que nos lleva a pensar que somos capaces de tomar decisiones óptimas, aun cuando objetivamente carezcamos de la información y conocimientos para hacerlo. Sobreestimando nuestras decisiones En otros casos, también se ha asociado este comportamiento a que la carencia de información puntual impide a las personas entender la relevancia de tomar una decisión adecuada, que puede afectar en el corto, mediano y largo plazo su condición financiera. Si bien estas dos circunstancias no dejan de tener validez, el estudio en cuestión encontró que el mayor componente que incide en esta sobre valoración de la capacidad autónoma de decisión se refiere a la valoración de la autonomía de la decisión por el solo hecho de la autonomía misma. Existe, en este sentido, una “ganancia psicológica” que genera una percepción de beneficio que sobrepasa el beneficio objetivo y tangible que una mejor decisión podría generar. Si bien el estudio no lo detalla, un factor adicional puede referirse al hecho de que las personas en general presentan severas deficiencias cuando valoran, en términos de probabilidad, cuál es el efecto real de un incremento en la probabilidad de un evento. Una muestra es que muchas personas que no consideran relevante adquirir un seguro automotriz, al mismo tiempo pueden comprar loterías numéricas, cuando la probabilidad de tener en un año un accidente en México es de menos de 1 de cada 100, mientras que la de ganar por ejemplo el Melate es de 1 en 32 millones. La conclusión del estudio es que, tratándose de decisiones en que el auxilio de un especialista pudiera mejorar el resultado, pueden resultar perdedores aquellos empecinados en tomar la decisión de forma autónoma. Apoyar las decisiones financieras fundamentales en conocimiento especializado, puede resultar crucial para el bienestar financiero futuro, aunque perdamos algo de nuestra autonomía para decidir.   Fuente: El Economista.

Ahorro, Cultura Financiera, Dinero, Finanzas, Gastos Médicos, Seguros

Asegura una vida financiera más tranquila

Aunque todos tenemos necesidades financieras distintas, cuando algo es importante para nosotros hacemos lo que sea necesario para conseguirlo. Comprar eso que hemos deseado por algún tiempo, resolver deudas, tener dinero para imprevistos, o inyectar capital al negocio, son sólo algunas de las necesidades que nos llevan a buscar soluciones creativas para obtener dinero rápido. Aquí cinco consejos para tener una vida financiera más tranquila: 1. Protegerse por medio de algún seguro Adquirir un seguro médico, por ejemplo, le dará la tranquilidad de estar cubierto para afrontar grandes gastos de salud fuera de su presupuesto; un seguro de automóvil le permitirá evitar que algún accidente se lleve un buen pedazo de su presupuesto, o lo deje endeudado. 2. Ahorros diarios para imprevistos Ahorrar una cantidad mínima diariamente y destinar este ahorro a una cuenta de gastos para imprevistos, como algún pago de colegiatura de los niños, un viaje o un gasto inesperado; puede ayudar a darle seguridad. Saber que cuenta con un monto disponible para éstas eventualidades le permitirá que su vida financiera sea más tranquila. 3. Mantenerse dentro de un presupuesto establecido Hacer un presupuesto mensual es un ejercicio financiero útil y necesario para organizar los gastos personales o  familiares. Le permite saber cuáles son sus necesidades diarias y qué debe abstenerse de gastar para ahorrar, solventar gastos futuros y hacer rendir más su dinero. Recuerde incluir siempre una pequeña cantidad para imprevistos dentro de su presupuesto. 4. Obtener un crédito hipotecario o mejorar el que ya tiene Existen varias opciones de créditos hipotecarios a largo plazo en el mercado que pueden ayudarle a tener acceso a capital necesario para hacer crecer su negocio, comprar maquinaria o inventario. Cada institución tiene requerimientos y plazos distintos, una búsqueda exhaustiva le permitirá encontrar el mejor para su caso particular. Utilizar éstas soluciones o una combinación de ellas, puede ser la diferencia entre estar siempre preocupado por el dinero o saber que usted tiene una solución confiable a la mano. Al final del día, nada es más importante que su tranquilidad.   Fuente: Entrepreneur.

Scroll al inicio